Entrevista a Rubén Fresneda

by • 30 mayo, 2017 • Artist Interviews, EntrevistasComments (0)1078


Rubén Fresneda (Alcoy (Alicante), 1988 – Villajoyosa (Alicante), 2017). Licenciado en Bellas Artes (pintura) por la Universidad Politécnica de Valencia (2011). Artista, activista, gestor y dinamizador cultural. Identidad, género, historia, memoria, apropiación, reutilización. Llevaba exponiendo desde 2011, con un intenso y elaborado discurso. Tristemente fallecido, ahogado, el domingo 28 de mayo, cuando pasaba un día de playa. Pura energía, muchos proyectos, ciudadano ejemplar, gran amigo. Preparábamos una serie de proyectos juntos que vivíamos con gran intensidad. No me hago a tu ausencia querido Rubén. Esta ha sido su última entrevista.

Rubén Fresneda

PAC – En «Gradaciones de lo cotidiano» (2011) y desde la abstracción, vemos paisaje, sensaciones. Planteas un juego entre la obra y el espectador, que no sabe si está ante un paisaje o un elemento comestible. ¿Seguir la abstracción, de manera consciente en estos tiempos, requiere de una actualización?

Rubén Fresneda – La verdad es que la abstracción apenas tiene cien años, desde las primeras acuarelas de Kandinsky. El público en general, incluso el especializado todavía está muy acostumbrado a una imagen reconocible más allá de lo que puede aportar la materia a nivel plástico. Para mí, abandonar la figuración me permitió estudiar y probar distintos materiales y lo que transmitían, casi de forma alquimista buscando en texturas y colores todo un lenguaje propio adecuado al mensaje que uno quiere transmitir. Esa búsqueda no es nueva, ya los impresionistas valoraban el lenguaje propio de la materia más allá de la imagen, sembrando inconscientemente la semilla de la abstracción.

Más adelante, en la historia del arte del siglo XX podemos ver cómo se va alternando durante unas décadas la figuración y la abstracción, casi como una batalla por ver que se imponía. A mí esa etapa me resulta muy divertida, ya que esa velocidad por la alternancia es fascinante.

Pero puestos a valorar, se puede decir que en comparación, la abstracción todavía está en pañales respecto a la figuración que ha estado con nosotros durante milenios y nos resulta cómoda y familiar, así que más que una actualización, creo que requiere de una evolución, de un crecimiento y de nuevas aportaciones que todavía están por llegar.

Rubén Fresneda

PAC – «Alfanumèrics» (2013) tratas la cosificación del individuo. Ya estamos camino de ser sólo números, ¿no?

Rubén Fresneda – «Alfanumèrics» es la simplificación del individuo ante las administraciones tanto públicas como privadas. A través de casi un centenar de obras he pretendido mostrar a la gente el nivel de codificación a la que está sometida, creando un alter ego que normalmente se representa en negro sobre blanco compuesto de cifras y letras que se nos han asignado sin preguntar.

Ese alter ego administrativo para mí entra en conflicto con la construcción del individuo, de su yo. Así pues, se produce una relación metonímico-administrativa, sustituyendo el yo por cifras. Esta deriva es preocupante, ya que en la situación que estamos viviendo, el factor humano parece ser olvidado, pensando nada más en cifras que cuadrar.

PAC – «Gay Pop!» (2015) una serie que imagino irá acompañada de cierta polémica. Tocas muchos palos y candentes: presencia de la historia, memoria, identidad, homoerotismo, arte, sexo, libertades, visibilidad, desnudo, exhibicionismo, normalización, escándalo. ¿El sexo se sigue utilizando para vender?

Rubén Fresneda – «Gay Pop!» es el traslado de mi faceta como activista lgtbi a mi producción artística. Creo que son obras directas. Cada una de ellas tiene un mensaje, una idea, un concepto que con los pocos elementos que contiene cada pieza se explican, pero lo que más “escandaliza” al público es el desnudo masculino (ya que hay muy pocas representaciones en comparación con el femenino) con una determinada actitud sexual y homosexual, a veces de una forma simpática, otras, más dura. Claro, al tener algunas piezas esa actitud más provocadora entra en juego el exhibicionismo, dónde la persona que mira ese cuadro pasa a jugar un papel de voyeur. En una de las piezas trato concretamente ese tema.

Pero también otro elemento que molesta es la referencia a la historia y la muestra de una identidad sexual que no es mayoría y que ha estado en la clandestinidad y la invisibilidad durante mucho tiempo. A todo eso, añade la faceta activista que contienen de un modo u otro todas estas obras, y la mezcla resulta incómoda para la heteronormatividad en la que seguimos viviendo.

Rubén Fresneda

PAC – ¿Eso es bueno o malo, como lo ves tú?

Rubén Fresneda – El sexo sigue vendiendo, y los publicistas lo saben. Es un recurso inagotable, apelan a nuestro ser más primitivo y elemental. Vivimos tan inmersos en ese binomio de sexo-producto que ni siquiera nos damos cuenta.

Podemos recordar aquel anuncio de Coca Cola light dónde unas oficinistas observaban a un obrero sin camiseta y de torso moldeado que se refrescaba con esa bebida. Por poner otro ejemplo que todos conocemos, tan sólo con pensar en Martini nos viene a la mente ese dandy que pasaba su pulgar por los labios de una manera muy sugerente. Incluso aquel más antiguo de “Busco a Jacq’s”. Todas estas referencias son las que recuerdo siendo un niño.

Puede que esos anuncios ya sean míticos, pero miremos en una marquesina de autobús: publicidad de lencería femenina o ropa interior masculina en gran formato o en determinados anuncios de perfumes. Apelar a la conquista sexual sigue siendo un elemento frecuente. Y podría seguir añadiendo más ejemplos, casi hasta el infinito.

PAC – Reutilizas imágenes icónicas popularizadas o populares (Pop). Sigues la línea del pop español, a diferencia del estadounidense, de reivindicación y crítica. ¿Crees que la identidad, el género, siguen necesitando esa demanda a estas alturas?

Rubén Fresneda – La normalización en cuestión de identidad y género todavía no es un hecho conseguido. Por ello, se debe de hacer todo un trabajo de visibilización hasta obtener ese objetivo.

Con este objetivo, el pop puede ser usado como un arma de doble filo. Por un lado, en mis obras utilizo imágenes y elementos comunes y reconocibles por todo el mundo, lo cual hace que el espectador se sienta cómodo en un primer momento ya que es algo que conoce previamente. Por otro, reinterpretar y reconvertir ese elemento llevándolo al ámbito erótico, y en mi caso, el homoerótico incluso a veces rozando el porno, choca con ese primer golpe simpático y familiar. Evidentemente el desnudo juega un papel importante. Pensemos en el movimiento feminista y el porqué de mostrar los pechos pintados con un mensaje. El desnudo sigue resultando molesto en el ámbito público por la moral en la que estamos educados, y todavía molesta más cuando va acompañado de un mensaje reivindicativo. Es una provocación, una transgresión.

Todavía hay que seguir transgrediendo ante los ataques e involuciones en materia de género e identidad sexual, es una manera de decir: ¡hola! Aquí estamos, somos visibles, no pensamos escondernos, acostúmbrate. Y por desgracia, todavía hay que seguir con ese ejercicio ante discursos como el del arzobispo de Valencia, el autobús de Hazte oír o ahora el campo de concentración de gays en Chechenia.

Rubén Fresneda

PAC – «Papers de fum» (2010), «Joan Valls» (2016) lo alcoyano, la identidad, lo cultural ¿Qué ha guiado estas series tuyas? Para un colega, en una encuesta realizada, la historia del arte, en esta provincia, sólo pasaba en Alcoy.

Rubén Fresneda – En su día se habló de la Escuela de Alcoy. De hecho, la primera planta del MUBAG, en Alicante, está repleta de obras de artistas alcoyanos de aquella época. Y todos estos antecedentes me han marcado de una forma consciente o inconsciente.

Sin pretender caer en el localismo, ser alcoyano es parte de mi identidad, al igual que ser artista e intento saber más sobre este entorno en el que me ha tocado vivir. Ahora ya no se ve en el paisaje urbano, pero uno de mis recuerdos es ver los ríos cada día de un color distinto: rojo, verde, azul, violeta… Casi casi como una obra de land art involuntaria que hacían las fábricas con los vertidos del tinte de ese día. Resultaba increíble poder ver aquello, una cosa que nos resultaba normal para nosotros puesto que era la realidad del momento, pero que no he podido ver en ningún sitio más.

«Papers de fum» es un proyecto inédito hasta la fecha. Me gusta mucho investigar, documentarme, rebuscar en las bibliotecas antes de tocar un lápiz o pincel. Y con este proyecto quería centrarme en algo que a día de hoy nadie en la ciudad se ha fijado: en los carteles publicitarios de las distintas empresas de papel de fumar que había, de los cuales muchos de ellos estaban realizados por artistas y con una calidad magnífica, llevándolos a la actualidad apropiándome de ellos y reversionándolos.

La serie de obras sobre la figura del poeta Joan Valls surge sobre la celebración del centenario de su nacimiento, un hombre que por cierto iba a la papelería de mi tía a comprar. Pequeño, sincero y humilde este hombre todavía sigue presente pese haber pasado casi treinta años de su muerte. Este hombre también quería a su entorno además de ser un poeta de nivel que, por desgracia, ha pasado casi desapercibido.

No sé si es por el casi aislamiento geográfico que tenemos, el agua o el aire pero en Alcoy es un generador de arte y artistas en todas sus disciplinas.

Rubén Fresneda

PAC – Llevas dos años realizando casi exclusivamente gestión, privada y pública. Prefiero hablar de buena o mala gestión, más que ver quien la promueve ¿o crees que hay diferencias, tú que estás en ambas?

Rubén Fresneda – No hay muchas diferencias, la verdad. La buena o mala gestión dependen, tanto a nivel público como privado, del gestor, de sus conocimientos en el ámbito artístico y de los recursos económicos, técnicos y humanos del que pueda disponer.

En la Comunidad Valenciana hemos podido ver con todo lujo de detalles como centros públicos de referencia han sido maltratados de tal manera que han quedado casi en el ostracismo por su principal gestor. Pero paralelamente a esto, cuando empeora la gestión pública, se crean espacios privados para compensar el desequilibrio. Y viceversa.

El amiguismo y clientelismo siguen estando a la orden del día tanto en la esfera pública como privada y tocar lidiar casi a diario con eso. Todavía siguen existiendo reinos de taifas que se resisten a extinguirse. Ahora, parece ser que cada vez más entidades se abren a procesos participativos, democráticos y transparentes que permiten presentar proyectos en igualdad de condiciones para todos, pero todavía hay mucho camino por recorrer. Esta forma de trabajar sigue siendo una gota de agua en el desierto.

Yo, por mi parte intento llevar los mismos criterios tanto en el Club d’Amics de la Unesco d’Alcoi, un espacio privado que lleva casi cincuenta años de existencia y del que llevo dos al frente de la gestión expositiva de dónde he aprendido y sigo aprendiendo. Desde este 2017, junto con Lucía Romero, estamos ambos al cargo de la recién reapertura de La Capella de l’Antic Asil, como un espacio expositivo del consistorio alcoyano, que representa todo un desafío, ya que todo está por hacer.

Mientras que el club Unesco ya predisponía de una filosofía de trabajo y criterio cuando llegué, La Capella prácticamente acaba de nacer con nosotros al frente y debemos perfilar su línea a seguir, además de querer consolidar el espacio como un referente no sólo a nivel local, sino a nivel comarcal, provincial e incluso autonómico. Nos hemos puesto una meta difícil.

Rubén Fresneda

PAC – ¿Cómo se ven las cosas desde el otro lado?

Rubén Fresneda – Estar en ambos lados es difícil, la verdad. Esa dicotomía a veces me resulta desesperante. Quizá el aspecto más duro al que tengo que enfrentarme en esta faceta es a la hora de tener que valorar la obra de otros artistas y realizar una programación con las propuestas que llegan a mis manos. Ese proceso me resulta la mayoría de las veces, doloroso. Tener que decidir quién expone en un determinado año y a quien debo dejar en cola es todo un quebradero de cabeza, pero hay que hacerlo. Siempre hay reproches, porque aún intentar ser lo más imparcial posible y valorar por igual las propuestas, no gustan todas las decisiones. Eso cuando tienes que elegir proyectos ya realizados.

Cuando además de gestionar, tengo que comisariar una exposición de la nada, la cosa se complica un poco más. Partes desde cero, y lo primero es buscar a la gente adecuada y que pueda responder al proyecto que llevo entre manos.

Son distintas facetas a las que hay que responder y controlar, desde la financiación de la propuesta, transportes, viajes, reuniones, negociaciones, edición de catálogo, cartel, invitaciones, montaje de la exposición, catering, prensa, protocolos, programación de actividades paralelas, reuniones con los artistas de forma colectiva e individual, seguimiento de las distintas facetas, imprevistos que puedan surgir… son muchos elementos a tener en cuenta para que una exposición resulte satisfactoria. Y todo ese trabajo no se ve, pero es necesario e imprescindible, y muchos artistas ni saben ni conocen todo el trabajo que hay detrás de una sala y de su responsable.

Conocer y ejecutar todas estas distintas facetas me ha hecho ser conocedor del funcionamiento de gran parte del sistema del arte, e incluso todos esos conocimientos los aplico a mí mismo a la hora de exponer y difundir mi obra, porque no hay que olvidar que también soy artista. Aunque a veces yo mismo lo olvido al pasar más tiempo delante del ordenador y del teléfono que produciendo.

PAC – ¿Echas de menos estar al 100% en tu práctica artística?

Rubén Fresneda – Evidentemente echo de menos poder enclaustrarme en el taller y poder producir, producir y producir. Ensuciarme las manos, explorar, experimentar con los materiales, de investigar, de buscar entre los catálogos que tengo en las estanterías referencias y hacer ese casi método científico de ensayo y error es algo que necesito, porque me lo pide mi ser.

Pero también debo confesar que antes de gestionar dos espacios, he pasado por distintas épocas: unas de mucha producción y poca exposición, y otras de mucha exposición y poca producción ya que cada cosa necesita sus tiempos.

Ahora que dispongo de poco tiempo para poder producir estoy descubriendo la fotografía, ya que me permite poder generar una imagen de un modo más rápido que una pintura o dibujo. No pretendo convertirme en fotógrafo, pero este medio estoy explorando nuevas vías que quiero incorporar a mi obra en un futuro que espero que no sea muy lejano.

PAC – Proyectos en curso

Rubén Fresneda – Ahora mismo estoy documentándome mucho sobre la identidad sexual, sobre mi propia identidad, el yo de uno mismo, mi propio cuerpo, el desnudo como reflejo de la verdad pero también de la vulnerabilidad, el cuerpo como un contenedor del espíritu, el autorretrato, las experiencias que trazan mi vida… En definitiva, un viaje introspectivo y de exploración.

Para ello, estoy pensando en plasmar todo esto mediante la mezcla de fotografía con superposiciones de dibujo, acetatos, papel vegetal y la incorporación de elementos que me definan.



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