Generación 2018 en La Casa Encendida

by • 9 febrero, 2018 • Centros de arte, Exposiciones, Instalación, MadridComments (0)913

La Casa Encendida acoge la exposición Generación 2018, comisariada por Ignacio Cabrero y surgida como resultado de la XVIII edición del Certamen de Apoyo al Arte Joven Generaciones. Una convocatoria cuyo principal objetivo es ofrecer una plataforma, dedicada al arte actual, para mostrar el trabajo de creadores emergentes y difundir estas propuestas artísticas entre la crítica especializada y el público general.

Los artistas y proyectos premiados en esta edición son Antoni Hervàs (Barcelona, 1981), Autogruta; Antonio Gagliano (Córdoba, Argentina, 1982), Sistema nacional de innovación; Elena Lavellés (Madrid, 1981), Dark Matter; Fran Meana (1982, Avilés), Starter Cultures; Irene Grau (Valencia, 1986), Ningún lugar en particular; José Díaz (Madrid, 1981), El sueño de la M-30; Levi Orta (La Habana, Cuba, 1984), El Heredero; Lola Lasurt (Barcelona, 1983), Duelo por la España negra; Marco Godoy (Madrid, 1986), La ficción del poder; y Serafín Álvarez (León 1985), Umbral.

Generación 2018

PROYECTOS GANADORES GENERACIÓN 2018

Serafín Álvarez presenta la instalación titulada ‘Umbral’, realizada en colaboración de Carlos Fdez. Rovira y BaseTIS. La videoinstalación, en forma de cueva, representa zonas oscuras, regiones desconocidas que no responden a las normas que se conocen y transmiten algún tipo de conocimiento meta- físico. Umbral es un mundo vivo en el que, aparentemente, eres el único habitante y en el que no podrás hacer nada más que caminar contemplativamente mientras lo descubres.

José Díaz exhibe la instalación pictórica titulada ‘El sueño de la M-30‘. Las obras están inspiradas en espacios subterráneos de la ciudad, clubs nocturnos, zonas impenetrables para la luz natural, relacionadas con simulacros de realidad e imaginarios fantásticos de exploración de mazmorras. La propuesta instalativa viene dada por una organización espacial de los elementos, pinturas y materiales, atendiendo a la organización propia de estos sistemas de representación, como son las losetas de territorio, los contadores, indicadores y su pertinente parafernalia. El proyecto pretende poner en valor la importancia de las poéticas subterráneas como generadoras de luz y la evasión como potencia emancipadora.

Generación 2018

Antonio Gagliano muestra el proyecto ‘Sistema Nacional de Innovación’, una animación cuyo protagonista es un universo de innovaciones archivadas en oscuras oficinas, dibujos que representan futuros exuberantes nunca acontecidos. La propuesta consiste en elaborar un diagrama de piezas en el que recrear prototipos tecnológicos antiguos con técnicas contemporáneas, utilizando un software de modelado tridimensional como Maya y de animación como Toon Boom. A partir de aquí, produce piezas videográficas cortas, de menos de seis minutos cada una. El propósito de estas películas es desbordar totalmente el proceso de prototipado para sugerir una suerte de reconstrucción de los mundos posibles encriptados adentro de todas estas patentes.

Marco Godoy presenta ‘La ficción del poder’, una instalación de imágenes y esculturas que desean esclarecer la autoridad como construcción a partir de elementos simbólicos, muchos de ellos procedentes de un oscuro y enigmático pasado. Esta serie traza un recorrido a través de esos elementos a lo largo de la historia, una cinta de Moebius donde se unen las historias en donde los objetos y las imágenes están hechas de agregados de poder. Empleando la imagen y la instalación se trata de comprender la producción del respeto y la autoridad a partir de elementos simbólicos. Y cómo estos, tras pasar por lo afectivo, se convierten en tan efectivos como un documento de la ley.

Irene Grau exhibe ‘Ningún lugar en particular’. Desde el pasado noviembre, Irene viaja siempre con un cuadro blanco en la maleta. Allá donde va a pasar al menos una noche, ya sea casa particular, apartamento, hostal u hotel, descuelga el cuadro que haya en la pared y en su lugar cuelga el que lleva consigo; pintado de blanco y de las dimensiones máximas que permite una maleta de mano. De este modo ha acabado por asumir una práctica que apunta directamente a la cuestión perceptiva del objeto-cuadro. Nada tiene que ver el contexto expositivo, aséptico, con el doméstico; donde el cuadro participa de una alta contaminación perceptiva. Esa contaminación se convierte aquí en reivindicación. El cuadro, uno más entre otros objetos, no se ve incomodado por la proximidad de las cosas que lo rodean. Al contrario. Está allí, en efecto, pero podría estar perfectamente en otro lugar, no reivindica ningún lugar en particular. Bajo la luz directa, iluminado de lado o en la penumbra, cortado en dos por el halo de una lámpara o por la sombra proyectada de un mueble, el cuadro tendrá la apariencia que le otorgue el ambiente que lo rodea.

Generación 2018

Antoni Hervàs muestra ‘Autogruta’, una instalación pictórica en forma de gruta. Gruta por la que, atravesando la frontera del dibujo, realizar un recorrido relacionado con prácticas propias de lugares clandestinos, donde el ritual del placer se funde con lo místico. Un circuito conduce al espectador a través de una intervención espacial multidisciplinar, que permite realizar un viaje corporal a través de la desfiguración del dibujo, con el fin de establecer una compleja narrativa capaz de vincular la mitología griega, el éxtasis (sensual, místico y lisérgico) y el activismo deportivo desde el fenómeno del Roller Derby. Símbolo del desenfreno, esta gruta circular invita al artista a investigar sobre la pérdida del control y la deformación en el dibujo a través de la acción.

Lola Lasurt expone ‘Duelo por la España negra’, una instalación de pinturas y proyecciones que recrean un viaje nostálgico a la oscura belleza de la España negra. El proyecto se basa en la recreación del viaje que el pintor asturiano Darío de Regoyos, junto con el poeta belga Emilio Verhaeren realizaron en 1888, primero por distintos enclaves guipuzcoanos y de la costa cantábrica para discurrir luego por la entonces llamada ‘España seca’: Pamplona, Tudela, Tarazona, Veruela, Zaragoza, Sigüenza, Madrid, El Escorial, Guadarrama, Ávila y Burgos. El proyecto se sintetiza formalmente en una secuencia de pinturas y proyecciones que funcionan a modo de cronotopo: las películas corresponden a la documentación en película super-8 en blanco y negro del reciente viaje de la artista por los mismos pueblos y ciudades donde el pintor y el poeta pararon durante su trayecto en 1888.

Elena Lavellés exhibe ‘Dark Matt’, un proyecto que explora cómo un simple material puede hablar sobre racismo ambiental, deuda ecológica, imperialismo corporativo y resiliencia, y especialmente sobre la importancia de descolonizar, no solo la historia, sino nuestro concepto de naturaleza y la construcción que hemos hecho de ésta. El proyecto se desarrolla en torno a las políticas de extracción de recursos naturales ligados a sus lógicas de poder y explotación transnacional, a los movimientos de resistencia social y los desplazamientos asociados a ellos. Para ello, Lavellés se centra en tres tipologías de “oro negro” y tres zonas geográficas: el metal precioso de la ciudad brasileña de Ouro Preto, el petróleo de la corporación mexicana del mismo nombre “Oro Negro” y el carbón de las minas de Power River Basin, en el estado de Wyoming, Estados Unidos.

Generación 2018

Fran Meana presenta ‘Starter Cultures’, un seudodocumental donde la ficción de un proceso industrial protagonizado por microbios y bacterias cuestiona el sistema de producción actual y su premisa de alejamiento entre naturaleza y cultura. El proyecto se desarrolla en una fábrica de producción de quesos, donde la labor no visible de microbios, bacterias, levaduras y hongos se ve alterada por un cambio en las instalaciones, lo que desencadena una huelga protagonizada por los microbios responsables de gran parte de la producción. El objetivo, según palabras del propio artista, «es repensar los ámbitos del trabajo y la producción no como lugares de explotación y dominación, sino como plataformas desde las que es posible cuestionar la separación radical entre naturaleza y cultura que ha definido nuestra modernidad, y plantear alternativas al modelo de desarrollo actual».

Levi Orta expone la videoinstalación El Heredero, perteneciente a la  serie Que se joda el proletariado, yo quiero ser el pintor oficial de la familia Gunther. Gunther IV, un pastor alemán, es el perro más rico del mundo. La Condesa Alemana Karlotta Liebenstain dejó en herencia a su fiel amigo Gunther III su fortuna, después de que ella muriera en 1992. Tras la muerte de Gunther III, su hijo, Gunther IV, heredó la fortuna de su padre, que había crecido a la cifra de 372 millones de dólares. En julio del año 2000, los agentes que actúan en nombre de Gunther IV compraron la antigua residencia de Madonna en Florida. Detrás de este carismático Pastor Alemán podemos encontrar prácticas de evasión fiscal, nuevas relaciones de poder y dominación, así como una instrumentalización bastante original de la simbología de las clases sociales. Pero, ¿cuáles son las grietas de la ley que permiten que un perro pueda heredar una fortuna de millones de dólares y convertirse en el accionista mayoritario de una corporación transnacional?

Fechas: Del 2 de febrero al 15 de abril de 2018
Lugar: La Casa Encendida, Madrid

Post Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *