La Cámara Oscura juega a 3 bandas con “Historias y deseos del que duerme”

by • 14 abril, 2012 • Exposiciones, Fotografía, Galerías de arte, MadridComments (1)1379

Del 14 de abril al 2 de junio de 2012. Galería Cámara Oscura (Alameda, 16 1º B), Madrid.

El 14 de abril, y en el marco de Jugada a 3 Bandas, la madrileña galería Cámara Oscura presenta la muestra Historias y deseos del que duerme, comisariada por Cláudia Camacho.

La muestra cuenta con los artistas Margarida Paiva, Ana Rito, Johann Ryno de Wet y Cecilia del Val, todos ellos constructores de historias que fluyen y transitan entre el feminismo y el paisaje, en muchas ocasiones desde estados de ánimo que hibridan la vigilia y lo nocturno, bordeando los límites de la enajenación y el inconsciente.

“Sólo hay dos tragedias en la vida: una es no conseguir lo que uno quiere; la otra es conseguirlo.” Oscar Wilde

La mayor parte de las veces nos miramos sin vernos a nosotros mismos. El espejo es quizás el único objeto que intenta reproducir nítidamente a quien se le pone delante. Es el único objeto que consigue acompañar, lealmente, todos los movimientos del cuerpo. Las historias, las anécdotas, los deseos, los placeres, lo que pueden llegar a ser obsesiones, todo eso forma parte de las tragedias silenciadas de difícil acceso hasta para un espejo. El proyecto “Historias y deseos del que duerme”  trata de reflejárselas al espectador.

Cecilia de Val cuestiona la identidad individual por medio de la multiplicidad del “Yo”. Si pudiésemos imprimir todas las imágenes reflejadas en un único espejo durante una vida conseguiríamos un archivo interminable. Pero el espejo insiste en esconder aquello que muestra. Cecilia de Val hace justo lo contrario. Intenta mostrar en una única narración el desdoblamiento de su personaje en heterónimos. No somos nosotros. Pero tampoco dejamos de serlo.

Johann Ryno de Wet objetiviza su inconsciente al fijar lo que queda de sus sueños en un soporte fotográfico. ¿Seremos más honestos, en cuanto a nuestros deseos, cuando dormimos? Víctor Hugo ya decía que “se juzga más correctamente a un hombre por lo que sueña que por lo que piensa”.

Si el diálogo que nuestro cuerpo establece con el espejo no resulta siempre prolífico, por falta de honestidad, no podremos decir lo mismo de la relación que se establece entre el cuerpo y el deseo. Represiones, perversiones y transgresiones van esculpiendo este último hasta que toma forma humana. El cuerpo es el templo sagrado del deseo. Ana Rito estimula al espectador al desvelar una realidad inacabada. El deseo vive de esa seducción mental. El cuerpo ya “es”. Todo lo demás es “ser”.

En muchas ocasiones nos entran ganas de correr hacia un espejo y preguntarle, o mejor, preguntarnos: a fin de cuentas, ¿quiénes somos? Margarida Paiva va más allá y pregunta Who lives in my head? Y lo hace de una forma tan próxima, tan cercana, que casi nos lleva a la desesperación. Nos convertimos en obsesivo-compulsivos de nosotros mismos. O de un “Yo” que existe en “Nosotros”. Es el miedo a apoderarse de nuestra fragilidad. Es el miedo a no encontrar una razón coherente para nuestras tragedias. Es el miedo a no ser capaces de decidir si debemos cumplir nuestros deseos o si los dejamos morir.

Corremos hacia el espejo. Apagamos la luz. Dejamos de vernos. Silencio.

Texto de Cláudia Camacho, comisaria de la muestra.

Post Relacionado

One Response to La Cámara Oscura juega a 3 bandas con “Historias y deseos del que duerme”

  1. Soledad Gutiérrez dice:

    Ha sido una de las mejores exposiciones que he visto ahora por Madrid. El texto es increíblemente bello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *