Woman Art House: Itziar Okariz

El pasado lunes 8 de enero publiqué en Twitter un nuevo hilo en #WomanArtHouse sobre Itziar Okariz, disponible en este link. Itziar Okariz es una de las artistas más destacadas en el territorio de la performance desde la década de los 90. Para conocer mejor la trayectoria de la artista y sus últimas líneas de investigación y práctica artística es recomendable visitar la exposición que le dedica el CA2M hasta el 21 de enero.

Itziar Okariz

Itziar Okariz (San Sebastián, 1965) estudió Bellas Artes en la Universidad de País Vasco, licenciándose en pintura y escultura en 1990. Desde entonces viene desarrollando su práctica artística, principalmente en el territorio de la performance. Junto a artistas de su generación como Azucena Vieites, Sergio Prego o Jon Mikel Euba, forma parte de la generación de jóvenes artistas vascos de la década de los 90s y 2000s vinculados a Arteleku.

Las referencias que influyen a Itziar Okariz a lo largo de su trayectoria parten del situacionismo y el feminismo; la cultura musical punk de los 70s y 80s como Siouxsie + The Banshees y Kate Bush; y teóricas como Judith Butler, Susan Sontag, Paul B. Preciado o Teresa de Lauretis. Bajo estas influencias y dentro del contexto artístico vasco de la década 90, comienza a desarrollar su trabajo en la práctica de la fotografía, el vídeo y ante todo la performance. Podría decirse que tanto sus series fotográficas como en vídeo son desde sus comienzos consecuencia documental de acciones performáticas, muchas de las cuales tienen lugar en espacios públicos. Sus primeros trabajos son la serie fotográfica Variation sur la meme t’aime de 1992 -en la exposición del CA2M- y el vídeo Red Light (saltando en el estudio de Marta) de 1995.

Itziar Okariz

Desde sus primeros trabajos Itziar Okariz ha venido investigando sobre el cuerpo y su relación con los espacios públicos y privados. Una relación inevitable mediante la que le permite problematizar y cuestionar normativas en torno a la construcción identitaria. En acciones como Trepando edificios (2003) realizadas en Utrecht y en la Estación de Renfe de Abando en Bilbao, el cuerpo transgrede los usos y normas sociales que se imponen en estos espacios.

La relación entre cuerpo y espacio le ha llevado a cuestionar las identidades de género, sexuales y culturales de los sujetos contemporáneos. Así, en series como Bodybuilding (1994), empleando fragmentos de látex que la artista se coloca de manera ambigua, problematiza sobre los procesos de construcción -o deconstrucción- del cuerpo contemporáneo. Como en Bodybuilding, en The Art of Falling Apart (1996), uno de sus primeros trabajos en vídeo, la artista aparece vestida con una malla que imita su piel, mientras se arrastra por el suelo sangrando. En ambos casos parte de una acción performática en el que utiliza su propio cuerpo y cómo este se relaciona con el espacio. Conceptos que parten de la escultura (su especialidad académica) y las artes en vivo como la danza, a la que está vinculada. Pero el cuerpo (femenino) y como este se construye y proyecta en los espacios públicos está igualmente vinculado al feminismo y las prácticas artísticas feministas.

Itziar Okariz

Este feminismo en Itziar Okariz ha acabado incorporando lo queer para abordar aspectos más complejos acerca de la construcción de lo femenino, en performances como Mear en espacio públicos o privados, una acción que viene repitiendo desde el año 2000 en distintos escenarios. Una obra literal y simple que esconde un complejo discurso sobre la construcción de lo femenino y que a través de cada una de sus repeticiones habla de la performatividad del género. Mear es una de las acciones más codificadas desde el punto de vista social y político. Mear es para Itziar Okariz, construir género. Mear de pie es lo que construye lo masculino. Sin embargo, Itziar Okariz también lo hace con su bebé resignificando la iconografía tradicional de la maternidad.

Itziar Okariz

La repetición sistemática de sus acciones le ha llevado en los últimos años a complejizar las estructuras del lenguaje y de la propia performance como lenguaje artístico. Así en acciones como Capítulo 2, V. W. (2013), presentada en 2014 dentro del ciclo Caja negra cubo blanco comisariado por Pablo Martínez en el CA2M, lee repetidas veces el mismo fragmento del libro Una habitación propia (1929) de Virginia Woolf hasta que texto deja de tener sentido.

En Irrintzi. Repeticiones (2007) reproduce y descontextualiza la comunicación no verbal entre los valles vascos. Realizada en el Museo Guggenheim de Bilbao o Sala Rekalde, en esta pieza se adentra en los límites del lenguaje no normativo para hablar de la identidad vasca y como estas identidades a las que alude se construyen mediante su repetición. Nuevamente lo performático aparece como elemento vertebrador en sus procesos de investigación artística.

Si en sus primeras obras Itziar Okariz cuestionaba la construcción cultural de los cuerpos y las identidades, en sus últimas acciones como en Baron Ashler (2017) o Diario de sueños (2017) investiga directamente sobre la efectividad del lenguaje, subvirtiendo, como anteriormente, sus usos y normas. Una construcción, es decir, una jerarquía de momentos, expresiva de cierto concepto grande o pequeño, abstracto, esotérico http://ca2m.org/es/en-curso/itziar-okariz comisariada por Jesús Alcaide en el CA2M, aborda estas problemáticas a partir de una serie de proyectos que sitúan a Itziar Okariz como una de las artistas más activas e interesantes de la performance actual.

Itziar Okariz

Woman Art House es un proyecto de difusión de artistas contemporáneas en la red que se puede seguir en Twitter con el hashtag #womanarthouse y también en la web del proyecto. El próximo lunes Isabel González López presentará a la artista Cristina Lucas.

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