“Umbrales de silencio” de José Manuel Ballester

by • 23 abril, 2014 • Exposiciones, Fotografía, Museos, SegoviaComments (0)2951

Del 10 de abril al 14 de septiembre de 2014. Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, Segovia.

El Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente acoge la exposición fotográfica “Umbrales de silencio” del artista José Manuel Ballester. El proyecto comenzó en 2007 cuando el Museo encargó a Ballester que fotografiase la ciudad de Segovia con el fin de mostrar la riqueza arquitectónica, pictórica y natural escondida en la ciudad.

La exposición se extiende más allá de las paredes del Museo, incluyendo cuatro instalaciones diseminadas por la ciudad, con las que el visitante puede ver los lugares que han inspirado la muestra. Podéis encontrar las instalaciones en El Alcázar, la Academia de Artillería, el Museo de Segovia, y la Iglesia de San Juan de los Caballeros.

Desde el Museo nos facilitan esta información para conocer más sobre el proyecto:

Ballester ha fotografiado espacios ocultos de la ciudad, ya sea por pertenecer al ámbito privado, ser lugares de clausura o por estar vetados al público general por su dificultad de acceso.

Sus fotografías de Segovia, como la mayoría de sus obras, representan lugares silenciosos, solitarios, en reposo; son obras que muestran y definen ante todo espacios vacíos que invitan a la reflexión. Destaca en ellas una singular interpretación del espacio arquitectónico, del vacío y la luz, la renovación de las técnicas fotográficas y su carácter pictórico. Porque Ballester devuelve a la creación fotográfica el carácter artesanal gracias a la utilización del ordenador para redibujar, iluminar y colorear los espacios, y a la manipulación que permiten los nuevos materiales y técnicas de impresión. Sus obras nos hablan plásticamente de composición, líneas, planos, geometría, color, luz, pero también de atmósfera, de vida biológica y de la huella humana que cobijan. El artista acude a los grandes formatos que invitan a entrar en la obra y a compartir con él su actitud observadora.

Aunque la dedicación de Ballester a la arquitectura, al vacío y al silencio es conocida, hasta ahora no había realizado una incursión sistemática en áreas arquitectónicas ocultas del pasado. Sin embargo, estas obras tienen una íntima relación con las de su serie Espacios Ocultos, en la que el artista fotografió obras maestras de la pintura universal, vaciándolas de personajes. Ambas series muestran espacios descontextualizados donde el pasado continúa y resuenan en él las vidas que albergan. Por ello, se incorpora una selección de la serie Espacios ocultos con el fin de profundizar en el sentido de la muestra y servir de engranaje para organizar un hilo conductor. La incorporación de esta selección permite además diseminar estas obras por la ciudad.

 

Siguiendo la metáfora de la rueda de la vida, una serie de agrupaciones sugieren actitudes y preguntas esenciales ante lo que vamos a ver. Un primer conjunto está organizado en torno al AGUA, en relación con el origen de la vida. El segundo en torno a la LUZ, que comparte con el anterior su relación con el origen de la existencia, al que añade el simbolismo del conocimiento intelectual o espiritual y la iluminación puramente física. El tercero se organiza en torno al ESPACIO, donde todo se manifiesta, y comparte con el cuarto y último grupo de fotografías, dedicadas al TIEMPO, las transformaciones que se producen y el transcurrir de las vidas hasta la muerte, anuncio de un renacer biológico o espiritual.

 

La exposición es un paseo fascinante por la ciudad, no sólo a través del espacio, sino también del tiempo, de los tiempos cronológicos, emocionales, imaginarios y de las vidas que engloba. Apela también al mundo interior, a la psique del espectador, activada por la sorpresa que causan las imágenes deshabitadas. Nos mueve a una reflexión acerca de la interioridad del espacio que nos habita.

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