55ª Bienal de Venecia en cifras

by • 1 junio, 2013 • Bienal, Escultura, Instalación, VeneciaComments (0)3099

Tal y como viene siendo habitual en nuestro país cada vez que un evento sobre arte contemporáneo tiene lugar, todos los medios de comunicación se hacen eco de la noticia con el mismo tono de escepticismo.

Esta vez, le ha tocado el turno al proyecto de Lara Almarcegui para la bienal de Venecia, presentado junto a su gasto, (de 400.000 mil euros), el pasado 16 de mayo.

Un precio indignante para muchos, sobre todo cuando la propuesta para el pabellón español es la de ocupar su espacio con descomunales montañas de escombros de diferentes materiales de construcción que habían conformado el edificio de 1922 para los mismo fines.

Desde luego, y más en los tiempos que corren hoy en día, es una suma económica más que impresionante para la mayor parte de mortales , pero no más astronómica que otras propuestas de la misma índole y de menor cuantía a su homóloga en la anterior Bienal. Además, y afortunadamente desde hace cuatro años, todas las propuestas dirigidas a Venecia, son seleccionadas por un comité de expertos, (contrariamente a como se hacía hasta la fecha).

Con ello no quiero decir que dichas cuantías no deban de hacerse públicas, (sobre todo cuando es el ministerio de asuntos exteriores quien la promueve), ni que tampoco debamos dejar de cuestionar o repensar esta industria. Pero a la vez, hablar de arte contemporáneo únicamente en esos términos no beneficia en absoluto a su interés o acercamiento, y peor aún, se genera un único y peligroso juicio de valor, el traducido a su cuantía monetaria.

En todo caso, Almarcegui, deconstruyendo, diseminando una gigantesca arquitectura en descomunales montañas que invaden nuestro espacio, además del proyecto de la isla de Sacca San Mattia, investigando sobre los escombros de cristal generados por la industria de Murano, analiza los elementos de nuestro paisaje urbano más inmediato y en consecuencia, sobre su dimensión económica, social y política.

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