Ajustes necesarios. Una conversación con Patrick Charpenel

by • 12 abril, 2022 • Entrevistas, La ComarcaComments (0)841

La muestra Sustancia-SUSTANCIAS, en la antigua Iglesia de San Martín en Arévalo y curada por Patrick Charpenel, da inicio al programa de exposiciones titulado ABIERTO POR OBRAS, basado en una agenda de eventos que perfilan la identidad y el modus operandi del que seguramente sea uno de los próximos referentes de la cultura y el arte contemporáneos en España. Se trata de COLLEGIUM, cuya construcción inminente se proyecta sobre el histórico Colegio Jesuita de la ciudad de Arévalo. Una mega producción arquitectónica firmada por la reconocida arquitecta mexicana Tatiana Bilbao.

Retrato de Patrick Charpenel y James Siena. Crédito foto: Victoria Muñoz.

En la actualidad, Patrick Charpenel (México, Guadalajara, 1967) se desempeña como director ejecutivo de El Museo del Barrio, en Nueva York. Anteriormente fue director de la Colección/Fundación Jumex de México, propiedad del empresario mexicano Eugenio López Alonso, entre los años 2011 y 2015. Su crédito como curador se ha consolidado en la escena global del arte con gran celeridad y fortuna. Charpenel es miembro de la junta para arte latinoamericano del Centro Pompidou, en París. Se encargó del diseño del proyecto curatorial del Jardín Botánico de Culiacán, gestionado por la Colección Isabel & Agustín Coppel de México. Es, a pesar de la humildad de sus afirmaciones en esta conversación, un reconocido coleccionista de arte contemporáneo. En su momento, y sujeto a esa idea de que la obra de arte es un dispositivo retórico y un medio fundamental para la comunicación y el flujo de conocimiento, donó 150 obras al Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC).

A propósito de la exposición SustanciaSUSTANCIAS y del proyecto Collegium, hablamos con Charpenel sobre curaduría, crítica cultural, coleccionismo privado/público y la Colección Adrastus, de Lorena y Javier Lumbreras, responsables de este gran proyecto museístico.

Retrato Patrick Charpenel y obras de Tavares Strachan y Nina Chanel Abney. Crédito foto: Victoria Muñoz.

¿Cómo surge la idea de esta exposición?

Lorena y Javier Lumbreras están por iniciar la construcción de un museo de arte contemporáneo en la Ciudad de Arévalo, centrado, exclusivamente, en la producción internacional del Siglo XXI. Este proyecto tendrá como ejes la investigación y la producción de arte, en lugar de solo centrarse en crear un acervo artístico y en presentar exposiciones temporales de artistas establecidos.

Esta muestra da inicio al programa de exposiciones titulado ABIERTO POR OBRAS que activa una serie de proyectos en la antigua Iglesia de San Martín. Se está formando una nueva institución de arte llamada COLLEGIUM sobre el histórico Colegio Jesuita de Arévalo.

El propósito de esta primera exposición es anunciar a Collegium como un espacio activo, incluso, antes de que inicie su construcción material. Esta exposición es la primera de la serie y aborda, de una forma nueva y crítica, la idea del barroco, del rol histórico de los jesuitas y de Arévalo como un centro de intercambio cultural. La intención aquí es contextualizar críticamente a esta región de España en el marco de la internacionalización del arte y de la tendencia global a homogeneizar a los museos.

Vista de la exposición (Vicente de Mello, Carol Bove e Engel Leonardo, Teresa Margolles y Francisco de Goya e Lucientes). Crédito foto: Victoria Muñoz.

¿Sustancia-SUSTANCIAS marca el rumbo de la política curatorial de Collegium?

Más que marcar el rumbo curatorial que seguirá Collegium, lo que la muestra hace es perfilar los valores y principios a los que esta institución está respondiendo en un primer momento. Según veo, esto es lo que Lorena y Javier procuran desde que empezaron a darle forma a todo el proyecto. Tuve la fortuna de ser el primer comisario invitado a trabajar en este programa y, precisamente, por ello, he considerado las variables más visibles que están en juego ahora. Espero que con el paso de los años Collegium se adapte a sus nuevas condiciones y haga los ajustes necesarios para ser un museo que evoluciona y que su programa de actividades responda a la cambiante realidad de España y, más específicamente, a las cambiantes necesidades políticas y sociales de Castilla y León.

Francisco de Goya y Lucientes, Leonor Antunes y Mariela Scafati. Crédito foto: Victoria Muñoz.

¿Cómo se conecta esta exposición de arte contemporáneo con la historia social y cultural de Arévalo?

Arévalo tiene una historia muy rica que vale la pena revisar. Esta bella y pequeña villa, aparentemente marginada de la vida y el poder de las grandes ciudades de España, ha sido un importante centro político y cultural que ha marcado el devenir de Europa. Aquí crecieron y se educaron figuras fundamentales de la historia de este país. Isabel I de Castilla e Iñigo de Loyola forjaron sus respectivas personalidades con el influjo de su gente. En este lugar, bajo las complejas tensiones generadas por la diversidad religiosa y cultural, convivieron musulmanes, judíos y cristianos. Además, con el fenómeno del barroco, con el impulso que le dieron los jesuitas a esta corriente, se abre una nueva perspectiva filosófica, aceptando a un proyecto “integrador” y globalizado una línea pedagógica que habría de cambiar los modelos educativos de su época.

A partir de las evidencias recién expuestas, la exposición SustanciaSUSTANCIAS, remarca todas estas historias y le da forma a las diversas narrativas que sostienen el argumento central. Por ello esta reflexión nos sirve de base para recontextualizar estas historias y enmarcarlas en un entorno dominado por los fenómenos telemáticos y la economía neoliberal.

Berlinde de Bruyckere. Crédito foto: Victoria Muñoz.

¿Cómo se produce, en su caso, ese encuentro entre el comisario y el coleccionista?

Soy un pequeño coleccionista con muy poca capacidad económica. El acervo familiar que he construido a lo largo de los años es un proyecto muy personal que, aunque está parcialmente exhibido en un lugar público, es de menor impacto. Por ello no hablo mucho sobre él ni lo confronto directamente con mi práctica curatorial.

¿Qué importancia le concede al coleccionismo privado en la configuración de los mapas curatoriales frente a un mundo global?

La desigualdad que se ha pronunciado y radicalizado por obra de la globalización, ha creado una pequeña élite muy poderosa. El círculo de los billonarios internacionales está perfilando un nuevo tipo de coleccionismo. Estos personajes están reconfigurando la forma de visibilizar los acervos artísticos a través de las fundaciones privadas, así como por la influencia que ejercen en los programas de los museos públicos. En mi opinión, el cuadro es muy preocupante porque subraya el valor económico de una obra, en oposición al valor académico y cultural. Sin embargo, existen algunas excepciones dignas de consideración. Patricia Phelps de Cisneros logró edificar una de las plataformas de investigación y divulgación de arte más serias que conozco. La investigación sobre abstracción geométrica latinoamericana de los años 40 a los 70 estaría en pañales si no fuera por ella. Patricia abrió una brecha de conocimiento que no había sido explorada con esta profundidad.

Javier Lumbreras y Patrick Charpenel. Crédito foto: Victoria Muñoz.

El Caso de la Colección Adrastus es parecido. Desde su concepción misma el modelo de Collegium es decididamente académico y social. Los Lumbreras tienen un marcado interés por empoderar a las comunidades que operan en un entorno geopolítico particular, para así trabajar de la mano con cada uno de sus miembros, y levantar un proyecto que sea de interés común. A la vez, la preocupación por fortalecer la investigación y la producción de objetos es una constante en sus prácticas y sus iniciativas. Se trata de coleccionistas que están rompiendo el viejo molde asistencialista de los mecenas, para ahora reemplazarlo por el de los emprendedores creativos y el de los activistas sociales.

Las obras de Sustancia-SUSTANCIAS pertenecen a importantes colecciones internacionales ¿Cómo ha sido ese proceso de selección, de diálogo y de puesta en escena a los efectos de esta narrativa?

Los coleccionistas y las colecciones que facilitaron préstamos para este proyecto son muy variadas y de muy diversos orígenes. Solo un par de las obras incluidas en SustanciaSUSTANCIAS provienen de mi acervo o del de Adrastus. En realidad se seleccionó cada piezas en función de su relevancia discursiva y solo se eligieron los objetos que eran necesarios para comunicar estas ideas. Con el mismo criterio de la selección de obra respondimos al diseño museográfico que se integró a la iglesia y al altar barroco. Cada decisión se tomó con la finalidad de articular los contenidos.

Maurizio Cattelan, David Hammons, Francisco de Goya y Lucientes, Kasper Bosmans, Peter Fischli, Jordan Nassar y Nina Chanel Abney. Crédito foto: Victoria Muñoz.

¿Cómo describirías el trabajo de curador en jefe de una colección como Adrastus?

Aunque Collegium ya tiene una primera plataforma para activar exposiciones, publicaciones, conferencias, etc. La estructura operacional de la institución está en plena gestación. Ya existe un extraordinario equipo pero éste, aunque es fuerte y muy activo, aún no ha definido la configuración del futuro museo. Por ello, aún no se establecen muchas posiciones claves dentro de su organigrama.

Obviamente la posición de curador en jefe será decisiva y delineará la personalidad del programa.

Engel Leonardo, Vicente de Mello, Francisco de Goya y Lucientes, Kasper Bosmans y Tavares Strachan. Crédito foto: Victoria Muñoz.

¿El curador y el coleccionista siguen siendo agentes activos en la producción de pensamiento crítico en el contexto de la cultura global?

El ecosistema del arte es muy complejo y, dentro de dicha complejidad, hay muchas figuras. El comisario de exposiciones y el coleccionista juegan papeles muy diferentes que son, sin embargo, necesarios dentro de la estructura. Con el objeto de generar proyectos complejos y críticos, ambas posiciones tienen que unirse y colaborar. Considero que los coleccionistas deben de definir con precisión los perfiles de sus acervos, y los curadores, por su lado, deben de interpretar las posibles relaciones que guardan estos conjuntos. Ambas posiciones son importantes y, en sus posibles intercambios, se pueden hacer proyectos más robustos y valiosos. Para mí, trabajar en El Museo del Barrio ha constituido una experiencia de aprendizaje única. La interconexión entre cada una de las posiciones del equipo y la interacción con la comunidad latina en los Estados Unidos enriquecen los cuadros de trabajo y la forma de producir proyectos.

Diagrama conceptual del proyecto de Tatiana Bilbao Studio.

¿Qué diferencias, qué relaciones y qué posibles límites se establecen entre un director de museo y el curador en jefe de una colección?

Esto está directamente relacionado con lo que esbocé en mi respuesta anterior. El ecosistema del arte está constituido por muchos actores. Los asesores de colección y los directores de museos tienen posiciones diferentes y fundamentales. Ambos son relevantes y complementarios, ambos abren perspectivas. La evidencia empírica de la práctica profesional en el medio del arte ha demostrado, una y otra vez, que no hay fórmulas ni definiciones que delimitan satisfactoriamente las fronteras disciplinares: Todo se mueve y contribuye a cambiar los límites y las definiciones canónicas.

Render del proyecto de Tatiana Bilbao Studio.

Por último, háblanos un poco del proyecto Collegium, ¿en qué consiste, a qué aspira, cómo y de qué manera impactará en la redefinición cultural de esta parte del mapa español?

Collegium es una plataforma de arte contemporáneo enfocada en la producción artística internacional del Siglo XXI. Dicha plataforma opera estratégicamente desde la Ciudad de Arévalo. A diferencia de los museos tradicionales que centran sus operaciones y su éxito en la edificación arquitectónica de un espacio espectacular, en la construcción exclusiva de sus acervos y en la programación de exposiciones taquilleras, Collegium funciona a través de diversos proyectos de investigación académica, del establecimiento de nuevos modelos de producción artística y en la vinculación directa con la comunidad. Por ello, siendo Arévalo un centro con fuertes tradiciones y oficios manuales, se está procurando establecer programas de colaboración entre talleres, universidades y centros de producción industrial. Esto impactará en las dinámicas de la comunidad y en la economía de la propia ciudad, además de abrir un espacio de reflexión crítica sobre la historia y los significados culturales de este mapa geográfico.

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