De animales a dioses, Ana Barriga en el CAAC

by • 12 abril, 2019 • Centros de arte, Exposiciones, SevillaComments (0)955

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo acoge la exposición de la artista Ana Barriga (Jerez, 1984), titulada “De animales a dioses”. La muestra, comisariada por Yolanda Torrubia y Juan Antonio Álvarez Reyes, es un proyecto específico realizado para los espacios del CAAC, en concreto el Refectorio y la Capilla de la Magdalena de la antigua Cartuja Santa María de las Cuevas, buscando establecer una relación entre las distintas etapas históricas de estos espacios: primero como lugar donde se hallaban y utilizaban de forma cotidiana los objetos de cerámica (monasterio), luego como fábrica de porcelana en sí y, por último, con la presencia de iconos/figuras de la cultura visual contemporánea (de Trump a Zuckerberg).

Ana Barriga. De animales a dioses, 2018-2019. 1235 x 380 cm

De animales a dios es (2018-2019) es un gran políptico formado por diez piezas pensadas para ser dispuestas a modo de retablo, lo que acentúa, según la artista, su carácter religioso, junto con el uso de la simetría, símbolo de la divinidad. Realizado para el antiguo Refectorio, bien pudiera ser una especie de vanitas moderna: de dónde venimos, nuestras vacuas aspiraciones terrenales y la muerte como destino que a todos nos iguala pese a la acumulación de poder y riqueza, y frente a las ambiciones y deseos de grandeza. La obra es un retrato múltiple de 7 cabezas (de Eva y Adán a Trump y Zuckerberg), número basado en las muñecas rusas, que, a su vez, provienen del juego japonés del Dios Shichi Fukujin, una especie de contenedor de siete dioses de la fortuna. “Cada cabeza que se abre, muestra los principios que le son afines, y, por tanto, la interrelación que existe entre las distintas fuerzas, finalizando en el extremo en una calavera como símbolo de la muerte, destino común a todos”.

Ana Barriga. Adán y Eva, 2019. 195 x 130 cm

Adán y Eva (2019), realizado para la pared frontal de la antigua Capilla de la Magdalena es un cuadro pintado con esmalte, rotulador, óleo y espray. “Predomina el esmalte, porque me interesa mostrar la artificialidad de lo representado; todo lo que aparece es mentira, una trascripción personal del pasaje bíblico, en la que habría igualdad entre el hombre y la mujer y la divinidad quedaría relegada a un elemento más del paisaje”. La obra se constituye a través de dos figuras sin rostro, únicamente diferenciadas por su sexualidad. Una escena donde vuelven a aparecer Adán y Eva representados, según la artista, mediante “una especie irreal que oscila entre el cuerpo de perro y el del cerdo, para ofrecer simbólicamente una imagen que pretende abundar en la condición humana”. Mientras, junto a una gran cruz como símbolo totémico aparecen “los frisos, pintados con monjes cartujos en relación con sus propios intereses, dando como resultado figuras conocidas de la cultura popular como la bolsa de Judas, Mister Potato o el cantante Maluma”.

Fechas: Hasta el 25 de agosto de 2019
Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla

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