Arte entre rejas: La “Mina de oro” de PEJAC

by • 23 mayo, 2019 • Arte Urbano, SantanderComments (0)785

El Centro Penitenciario de El Dueso (Santander) acoge el último proyecto artístico del enigmático artista reconocido internacionalmente Pejac. Tres intervenciones –una de ellas realizada en colaboración con los internos– que exploran, de forma conceptual, la esperanza como respuesta humana ante las adversidades. Esta acción ha sido posible gracias al apoyo de la Consejería la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria.

En oposición al hábitat natural en el que suele desarrollarse la práctica artística de PEJAC, “Mina de oro” está concebida como una obra que solo puede ser disfrutada por aquellos que, por derroteros de la vida, se encuentran cumpliendo condena en el centro penitenciario. Una dimensión que rompe con los códigos tradicionales del arte y que lleva la creación a un ámbito espacial alejado de su entorno habitual; el de las galerías, los museos y la práctica coleccionista. La acción ha formado parte, además, del programa de tratamiento individualizado del propio centro.

“Mina de oro” está formado por:

LA FORMA DE LOS DÍAS

Este mural, realizado en colaboración con los internos, representa una encina, especie que abunda en los alrededores del centro, al otro lado de sus muros. La figura del árbol está realizada a partir de dibujos de marcas de conteo, una forma de numeración empleada por muchos presos como herramienta para contar el paso de los días. En palabras del artista, ”este mural habla de la perseverancia como una de las virtudes más valiosas entre las paredes de El Dueso. Con la ayuda de los internos, pinté las icónicas rayas originalmente dibujadas en las paredes de las celdas para hacer un seguimiento de los días ‘adentro’. Pintamos miles de ellas, jugando con formas y superponiéndolos para crear volúmenes que finalmente representan la forma de un inmenso árbol que contiene el paso del tiempo y la esperanza. Cada día en el interior es un día que te acerca a la libertad y al bosque de encinas que rodea los muros de esta prisión”.

VALOR OCULTO

Esta pieza objetual toma como punto de partida una canasta de baloncesto, la cual ha sido intervenida por Pejac con un trampantojo que simula una esquina después de ser arrancada del tablero, descubriendo un fondo realizado en pan de oro. “Para esta pieza, utilicé hojas de auténtico oro de 22 quilates en el tablero de la cancha de baloncesto del patio de la prisión. El recurso pictórico del trampantojo hace el resto, como metáfora de que a veces también hay oro ahí donde no brilla. Me gustaba la idea de transformar un objeto cotidiano en un objeto de lujo para que los internos puedan usarlo y jugar con él a diario. Lujo, al fin y al cabo, al alcance de todos”, explica su autor.

MUROS HUECOS

Pieza de pintura mural hiperrealista compuesta por la figura de dos ventanas y un pájaro saliendo de una de ellas. Una vez más, el artista se decanta por la técnica trampantojo, creando un poderoso juego visual. ”Cuando vi por primera vez este pasillo, donde únicamente hay cemento y concertinas, sentí que necesitaba un elemento poético que restara dureza y presión a los que pasan a diario entre estos dos muros. Imaginemos que en realidad están formados por puertas corredizas que podemos abrir como si fuera un inmenso armario empotrado. Imaginemos…”.

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