EL HOGAR: cuestión generacional

by • 22 noviembre, 2016 • Dibujo, Escultura, Exposiciones, Granada, Millennial ArtistsComments (0)3497

El filósofo alemán Heidegger aludía, a través de la imagen de la casa, al sentido espiritual del hogar como espacio en el que se produce la unidad espiritual de los seres humanos con las cosas. Es así como realiza una lírica descripción de su hogar ideal, una granja en la Selva Negra: “Lo que ordena aquí la casa es la autosuficiencia que permite al cielo y la tierra, a los dioses y a los mortales formar una única unidad con las cosas”1. Heidegger planteaba el hogar como un lugar contrario a la ciudad moderna industrial, un mundo descrito por la imaginación en el que se habita verdaderamente, y en donde se produce el autentico arraigo, la vuelta al mundo de la infancia y la confianza en la memoria y la leyenda.

Cristina Soler

Memoria y hogar son, precisamente, los dos pilares que sustentan el trabajo de Cristina Soler, Espacio de Dentro, que se exhibe en la Empírica (Granada) hasta el 25 de noviembre. La premisa de la que parte este proyecto es que la vivienda y el hogar son elementos decisivos que nos permiten desarrollar un sentido de nuestro propio yo, en tanto que es perteneciente a un lugar determinado. Una pertenencia que no solo construimos nosotros con nuestras propias experiencias, sino que también han construido las generaciones precedentes (padres, abuelos…). Gastón Bachelard defendía el importante papel que desempeñan en el hogar la memoria y la imaginación, pues a través de ellas no solo experimentamos la casa a diario, sino que, conservamos los tesoros del pasado2. Quizá por ello, Cristina ha querido incluir en esta exposición una serie de 6 dibujos realizados por sus abuelos (Casa actual, 2016), Blas y María, en los que la artista les pidió que representasen su hogar actual y su hogar de la infancia. El ejercicio de memoria era obligado. En un lenguaje naif tremendamente poético, ambos representan los elementos que mejor recuerdan: unas escaleras, una mesa, sillas, cucharas, una tetera, etc. Componentes arquitectónicos y de menaje que esconden recuerdos, historias o anécdotas, y que por tanto, se erigen como insignias identitarias de la biografía familiar. En la misma línea encontramos ¿Cómo era tu casa? ¿Cómo es tu casa?¿Cómo sería tu casa ideal? (2016), una serie de dibujos realizados por dos personas cercanas a la artista, en los que volvemos a encontrar ese estilo naif algo más detallado: predominan las plantas y los alzados de las casas en los que se insertan algunos accesorios del hogar (ordenadores, lámparas, sillones…). Esta pieza va más allá, pues en ella los autores no solo hablan de lo que fue y lo que es su hogar, también proyectan cómo sería su casa ideal, es decir, en una línea temporal que metafóricamente es el papel continuo de una libreta de acordeón se encuentran los relatos del pasado, la realidad del presente y los deseos del futuro. La casa se convierte en un ente mutable, que siempre es hogar, pero cuya morfología se transforma debido a las modas, el paso del tiempo, el carácter de las personas que la habitan y, sobre todo, las historias que ellas arrastran.

Cristina Soler

Algunos de los elementos que más se repiten en estos dibujos se convierten en las piezas escultóricas en madera que la artista interpreta a distintas escalas, respetando siempre ese lenguaje imperfecto, desproporcionado y un tanto torpe de los dibujos. La escalera (Proyecto Escalera que sube, 2016), la silla (Proyecto espacio de dentro I) y la cuchara (S/T, 2016) son las tres piezas escultóricas que protagonizan esta exposición, tres objetos que definen la casa. La primera es de tipo arquitectónico y conecta distintas plantas, los habitáculos comunes (salón y cocina) con los privados (dormitorio y baño), y es que aunque la casa sea considerada el refugio más íntimo, dentro de la misma existen grados de secretismo, convirtiéndose la escalera en un lugar de paso, un “medio hacia”. La artista aclara en el título “Escalera que sube”, esto es, una grada que nos permite llegar a otros espacios o alcanzar otras cosas. Esta escalera, además, aparece salpicada de pequeñas reproducciones (una escalera en menor escala y un pequeño cubo) que se convierten en “obsequios” que hallamos en el incesante ascenso. La silla y la cuchara, por su parte, son dos elementos que tienen que ver con la reunión y el alimento. Al conectarlos utilizando el juego de escalas, Cristina habla de un tipo de nutrición más bien espiritual: el amor a la familia, el aprendizaje de los mayores, el cuidado de los más jóvenes… El hogar que describe la artista es un punto sinérgico de distintas generaciones en las que unos cuidan a otros.

Cristina Soler

Soler ha querido incluir también en esta exposición una pieza que recuerda enormemente a “Infinitud del espacio íntimo”, la escultura con la que obtuvo el premio Alonso Cano en 2016. Se trata de un cubo fabricado con varas de madera que contiene pequeñas reproducciones de elementos hogareños (marcos de ventanas y una pequeña escalera). Se echa en falta, sin duda, la pieza premiada, la cual habría establecido un diálogo interesantísimo con el resto de esculturas.

Espacio de Dentro es una de las propuestas expositivas que forma parte del programa CIRCUITOS, puesto en marcha por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada hace ya más de una década, el cual ha conseguido establecer una red de espacios culturales dispuestos a acoger el trabajo de artistas emergentes y arquitectos recién titulados en dicha universidad, configurando una cartografía completa de la creación artística granadina más reciente. Cabe aplaudir dicha iniciativa, así como la valentía de estos espacios que, en tiempos difíciles para la creación artística, promueven y apoyan el trabajo de quienes dan sus primeros pasos. Tal y como ocurre en la obra de Cristina Soler, considerémonos una gran familia en la que unos cuidan a otros, y en la que los más mayores participan del crecimiento de los más pequeños.

Artista: Cristina Soler Humanes
Fechas: Hasta el 25 de noviembre de 2016
Lugar: La Empírica, Granada

1. HEIDEGGER, citado por L. McDowell en Genero, Identidad y Lugar, Ediciones Cátedra, Madrid, 2000, pp. 111 y 112.
2. BACHELARD, Gastón, La poética del espacio, Ed. FCE., Madrid 1993.

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