Crónica de Hybrid Art Fair

by • 3 marzo, 2020 • FeriasComments (0)920

El Hotel Petit Palace Santa Bárbara ha acogido durante este fin de semana la feria de arte internacional Hybrid, organizada por Boreal Projects.

El formato de exhibición se basa en la ocupación de dos plantas del hotel, donde cada habitación está ocupada por una galería. Posiblemente lo más llamativo del resultado de la combinación del material expuesto, sea la incorporación de lo digital a las propuestas artísticas más punteras, siendo quizás la habitación 111 especialmente representativa, ya que trabajaba con realidad aumentada y animación 3D sobre impresiones en la pared; y la habitación 110, con la obra de Brianna Lowe, cuyos vídeos se proyectan en diferentes dispositivos.

Habitación 205 @theoff.space, obra de Rocco A. De Filippo.

Por otro lado, cabe destacar que, aunque alberga galerías de distintos puntos del mundo, las propuestas más interesantes se encontraban en los espacios españoles como en Lamosa (Cuenca), Cobertura Foto (Sevilla), Cadmiun Art Gallery (Madrid), Galería Art Atelier (Algeciras), MUMAF (Valencia), Fotolateras (Valencia) y The Sea Urchins Container (Alicante).

Visitar Hybrid es toda una experiencia porque cada espacio varía tanto de contenido como de forma. Por ejemplo, a veces la cama es un objeto más que interrumpe el paso; otras, se convierte en el sostén principal de la obra más importante.

Habitación 108, obra de Velcha Velchev.

Las habitaciones en ocasiones sufren una transformación tan fuerte que el espacio se confundía. Ya no parece un hotel sino una grieta en el espacio reservada para este momento. Esto ocurrió en la habitación 214, ocupada por La Ecléctica, de Huelva, donde se mostraban las obras entremezcladas de tres artistas que habían trabajado sobre el voyerismo. A la entrada de esta habitación oscura aparecía destacado el libro de Gay Talese, El motel del voyeur, y dentro se encontraban cajas apiladas iluminadas por luces tenues. Los artistas responsables de este proyecto son María JL Hierro, Eric Alcántara y Martín Lagares. Así era el resultado:

Habitación 214. La Ecléctica, de Huelva.

Además de la versatilidad del espacio, las obras más cautivadoras de esta edición han sido, independientemente de la habitación o galería, las fotografías de María Pla, de las cuales las que más destacan son las de doble exposición, generando una dialéctica dentro de la imagen por la contraposición de lo retratado; el Colectivo Fotolateras, compuesto por Lola Barcia Albacar y Marinela Forcadell Breva, quienes retratan ciudades utilizando latas por cámaras; y por último, Miguel David, quien juega con las luces y sombras dentro de los patrones repetitivos de distintas arquitecturas para desarrollar un discurso sobre los mecanismos ocultos del poder.

Almudena Mora con pequeños collages sobre la mujer, su liberación y el ser uno mismo en blanco y negro con detalles a todo color, aportaba algunos de los poemas visuales más bellos de toda la feria junto con las fotografías de bodegones de desperdicios de Manuel Granados, quien poetiza mediante la imagen de lo efímero en destrucción el significado de las sociedades de consumo, convertidas en sociedades del residuo.

Joyce Overheul es un artista muy prolífico que combina distintas técnicas para dialogar sobre lo cotidiano revestido de una estética próxima al glam. Algunas de las obras que pudimos ver eran, por ejemplo, maquetas de armas (pistolas, puños americanos…) a tamaño real confeccionadas en satén rosa, o fotografías de pancartas feministas bordadas sobre lentejuelas sujetadas por distintas personas de las calles de Teherán.

Otra instalación que no dejaba indiferente era la de Luisa Álvarez. La Penitencia del Selfie, que instaba a los visitantes a retratarse con su obra y compartirla con las redes sociales, reflexionando así sobre lo que se entrega al crear y publicar un selfie.

Cabe destacar por último a dos artistas situadas en los espacios de tránsito. Por un lado, a Sílvia Ferrer, cuyo proyecto cautiva por su sencillez, sensibilidad y delicadeza; y por otro a Laura Navarro, creadora del proyecto Self-Selfies sobre la mentira de las imágenes, especialista en simulacros contemporáneos.

Aunque efímera, Hybrid es una feria diferente y atrevida que no hay que perderse.

Post Relacionado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *