Un deseo que late y lucha por seguir vivo

by • 27 diciembre, 2019 • Córdoba, Exposiciones, Millennial ArtistsComments (0)407

En el interior de la antigua casa palacio donde se encuentra el espacio Iniciarte de Córdoba descubrimos una sorprendente atmósfera de silencio e intimidad protagonizada por unos gigantescos ventanales profusamente decorados. Estos nos trasladan al interior de las grandes catedrales góticas, en las que la luz exterior atraviesa las elaboradas vidrieras, generando unos juegos de colores que quiebran la oscuridad de la arquitectura y amplifican el sentimiento de espiritualidad. Pero no se equivoquen, las piezas que componen “Clausa Corpora” no juegan con la luz, o al menos, no han sido elaboradas para impresionar con sus artificios y destellos lumínicos. Nos encontramos ante grandes mosaicos de cerámica esmaltada encapsulados en unas estructuras de hierro cuya morfología recuerda a los citados vitrales. A su artífice, la artista malagueña Paloma de la Cruz (1991), parece interesarle dicho elemento arquitectónico además de por su atractivo ornamental, por la simbología histórica de la ventana.

La intimidad y el silencio de los que hablábamos al principio son generados, precisamente, por el juego que genera la ventana: ver desde el exterior la vida del interior. Desde los grandes marcos de hierro quieren escapar exuberantes masas florales en la que destacan tonalidades rosas y violáceas. La presencia del espíritu femenino en la citada ornamentación es evidente, además, el trabajo de la artista siempre ha hecho referencia a lo ornamental como parte de la identidad tradicional femenina. Recordemos aquellas texturas de encaje que la autora incluía en la superficie de algunos de sus moldes vaginales, y que nos situaban ante esa seducción callada de alcoba que se le ha presupuesto históricamente a la mujer. No es extraño, por tanto, que algunas de las piezas de la exposición hagan alusión a la ropa interior femenina, acaso un pañuelo íntimo o una prenda que pueda encontrarse en su habitación, en alguno de los espacios más personales y ocultos de su hogar. Acuden a nuestra mente obras de grandes artistas que han sabido vincular lo femenino con la extensa simbología de lo floral: la Hermandad Prerrafaelita o el célebre artista noveau Alfons Mucha, entre otros. Sin duda, estas piezas proponen una clara crítica, pues nos hablan de una pasión contenida que lucha por romper sus límites y expresarse con libertad. Las texturas coloridas y brillantes de la cerámica que construyen las delicadas imágenes vegetales reivindican una estética e identidad que ha pertenecido siempre a la mujer y que ahora late y consigue escapar a las estructuras férreas y faltas de flexibilidad. “Clausula Corpora” es una declaración feminista en toda regla, una serie metafórica en la que lo femenino se declara en pie de guerra, dispuesto a vivir a pesar de los corsés políticos y sociales. Y más allá de lo femenino, la exposición es también una defensa del deseo, esa tendencia humana a perseguir nuestras pasiones y sentimientos más ocultos, un proceso en el que nos arriesgamos a perderlo todo (rompiendo con las estructuras sociales que hemos habitado) pero también a ganarlo (redescubrirnos a nosotros mismos en otros espacios de libertad, encontrar otras formas de estar y ser).

Las masas florales respiran con dificultad dentro de los marcos de hierro. Afortunadamente una de ellas ha conseguido escapar de su capsula férrea, cayendo medio deshecha al suelo, como agotada. Este es el mensaje de esperanza que la artista nos deja y con el que cierra la exposición. Escapar de los marcos normativos no es fácil y el primer impacto contra el suelo puede ser doloroso, sin embargo, el futuro es esperanzador: la libertad y la pasión gobernarán la nueva etapa.

Artista: Paloma de la Cruz
Fechas: Hasta el 5 de enero de 2020
Lugar: Espacio Iniciarte, Córdoba

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