Dialogues, Mat Collishaw en el Real Jardín Botánico

by • 2 abril, 2019 • PremiosComments (0)983

El Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid acoge la impresionante exposición Dialogues, de Mat Collishaw, artista británico a quien se asocia con la generación conocida como The Young British Artists, quienes alcanzaron la notoriedad tras la legendaria exposición colectiva Freeze en 1998. La obra de Collishaw, Bullet Hole (1988), se convirtió en una de las imágenes claves de la exposición y del movimiento. Esta imagen hoy icónica estableció la inclinación de Collishaw por el uso de imágenes que a la vez son visceralmente impactantes y extrañamente bellas.

Mat Collishaw. Retrospectre (2010) Imagen cortesía del artista y  Blain Southern

La muestra, primera exposición organizada por la Fundació Sorigué en la capital y primera individual de Collishaw en España, ofrece una completa visión de su mundo oscuro y cautivador, a través de sus obras más trascendentales y piezas pocas veces expuestas, incluyendo The end of innocence (2009) que forma parte de la colección de arte contemporáneo de la Fundació Sorigué.

A través de más de 30 obras entre esculturas, fotografías, películas, pinturas e instalaciones de gran formato de sus últimos 20 años de carrera, la muestra envuelve al público en un mundo crepuscular entre lo seductor y lo repugnante, lo familiar y lo impactante, lo poético y lo morboso. La belleza de la obra de Collishaw es seductora, cautivadora e hipnótica, pero también repulsiva en la medida en que incita al espectador a percibir las fantasías más oscuras de su interior.

Mat Collishaw. The End of Innocence (2009)
Colección Fundació Sorigué

La exposición se estructura en torno a dos ámbitos, que corresponden a su vez a las dos alas del pabellón Villanueva donde se puede visitar la exposición, y que representan dos de las obsesiones de Collishaw: la naturaleza y la historia del arte. Para llevarla a cabo, se ha transformado totalmente el interior del espacio expositivo, para crear un ambiente donde reina la oscuridad, dividido en una serie de habitaciones construidas para alojar las piezas.

En la primera parte de la muestra, las inquietantes piezas de Collishaw parten de un marco natural. En su serie Insecticide (2006-2014), las mariposas son aplastadas y luego agrandadas a una escala exagerada. La obra captura sus cuerpos sin vida, suspendidos en la oscuridad y, sin embargo, iluminados por los tonos vibrantes de sus alas desgarradas, hermosas y trágicas a la vez.

Mat Collishaw. Insecticide 15 (2009). Imagen cortesía del artista y de Blain Southern

Otra de las obras que podemos ver es Retrospectre (2010), inspirada en las películas de Sergei Parajanov, inicialmente se percibe un santuario improvisado, del que emergen luego escenas de sacrificios de animales, y paisajes tempestuosos y apocalípticos. La obra se transforma en un oscuro y fantasmagórico gabinete de curiosidades.

La segunda parte de la exposición dialoga con la mitología y la historia del arte, a menudo creando un encuentro contemporáneo con maestros del pasado para explorar el lado oscuro de la humanidad. Es en esta línea que la muestra establece una interesante conexión con obras expuestas en el Museo del Prado. La relación del artista con la pinacoteca se remonta a la creación del video Blind  Date (1997), en el que documenta su propio viaje de ida y vuelta desde Londres con los ojos vendados hasta el Museo para ver Las Meninas.

La pieza All Things Fall (2014), calificada como ‘una obra maestra contemporánea’ por el critico del The Sunday Times, Waldemar Januszak; Se basa en la historia bíblica de la masacre de los inocentes, combinando la tecnología antigua del zootropo con la impresión 3D moderna. A medida que va girando, la ilusión óptica compromete y seduce al público antes de que se  de cuenta de que es cómplice de una escena de genocidio.

Mat Collishaw. Fading memories of the Sun (2011)Imagen cortesía del artista y Blain Southern.

Otra de las series expuestas es Last Meal on Death Row, Texas (2011), que presenta fotografías a modo de la pintura de los bodegones flamencos del siglo XVII para retratar las últimas comidas solicitadas por lo reclusos condenados a muerte. La solemnidad emocional y psicológica de cada una de estas representaciones aluden a la mortalidad, el aislamiento y la decadencia.

Una muestra muy recomendable, si queréis visitarla podéis conseguir alguna de las 1600 entradas gratuitas, con opción a visita guiada, que ofrece la Fundación Sorigué a través de su web, pincha aquí.

Fechas: Hasta el 24 de mayo de 2019
Lugar: Real Jardín Botánico, Madrid

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