El expresionismo alemán en Madrid: E. Kirchner

by • 6 junio, 2012 • Centros de arte, Exposiciones, Fundación, MadridComments (0)6054

Del 26 de mayo al 5 de septiembre de 2012. Sala Recoletos Fundación Mapfre, Madrid.

Hasta el 5 de septiembre, se presenta en Madrid la primera exposición dedicada a una de las voces más importantes dentro del expresionismo alemán, Ernst Ludwig Kirchner, en España. La Fundación Mapfre, en colaboración con más veintisiete museos y galerías de todo el mundo, ofrece una mirada retrospectiva de toda su obra.

Como ocurre en estos casos, ciertas figuras vitales dentro del panorama de la historia del arte contemporáneo tienden a ser obviadas debido, precisamente, a esa cercanía al público. Kirchner es un artista bien conocido por cualquier ‘degustador’ de las vanguardias artísticas, sin embargo, su obra ‘difundida’ a gran escala solo abarca su paso como creador del grupo El jinete (Die Brucke), su primera etapa de creación artística. Pese a ello, el tiempo pone a cada uno en su sitio, y esta exposición retrospectiva no era más que cuestión de ser pacientes.

Las salas de Recoletos de la Fundación Mapfre contienen una completa muestra de la capacidad de creación del artista alemán (definirle como pintor sería quedarse escuetos), dividida de manera práctica en cinco secciones diferentes más una sexta formada por apoyo fotográfico con instantáneas realizadas por él mismo a partir de 1909. Una sucesión de retratos de amigos, sus obras o sus ciudades y lugares de trabajo. Junto a estas imágenes, el recorrido se inicia por medio de Dresde: años tempranos y la creación de Brücke. 1905-1911, donde ya se distingue la primacía del color y su gusto por el arte de las civilizaciones primitivas, pasando por Expresionismo en Berlín: 1911-1915, donde la capital germana le ofrece una nueva perspectiva artística gracias a la actividad de la urbe, además de observar en sus obras el nerviosismo previo a los futuros acontecimientos mundiales. La tercera parada, Tiempo de crisis. 1915-1917, hace mella en sus respectivas crisis al entrar en el servicio militar, su paso por sanatorios y sus problemas con el alcohol o los somníferos. Tras este período, encuentra la paz en Suiza, presente en la muestra en Primeros años en Davos. 1917-1925, donde se observa como su paleta se va serenando a la par que cambia la temática representada: de los burdeles a la vida campesina. En último lugar, Abstracciones Davos. 1925-1938 deja ver el continuo cambio de su arte, manteniendo su gusto por el color pero alejándose de sus pinceladas nerviosas en favor de un mayor estatismo cercano a la abstracción. Mientras vivía su retiro, seguía con interés cada paso que se producía en Europa, tanto artístico como político, hasta su suicidio el 15 de junio de 1938.

Una oportunidad única de embarcarse en un viaje protagonizado por el color y por el sincero pensamiento de la existencia de una verdad posible, palpable y táctil en la labor del artista, tal y como se desprende de las propias palabras de Kirchner al crear Die Brücke: Pertenece a nuestro grupo todo aquel que refleja directamente y sin falseamientos lo que le impele a crear.

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