El pueblo y los artistas. Encuentros de arte de Genalguacil, 2016

by • 24 agosto, 2016 • Málaga, Pintura, Premios, TallerComments (1)7980

La decimotercera edición de los Encuentros de Arte de Genalguacil corrobora, un año más, la valía e interés de ésta propuesta, destinada a la creación artística contemporánea y al encuentro de distintos agentes culturales con la naturaleza y el pueblo.

Situada en la Serranía de Ronda, concretamente en el Valle del río Genal, esta pequeña localidad de unos 600 habitantes se presta con facilidad al quehacer artístico, la inspiración y reflexión, debido a la belleza de su entorno natural, su cuidada estética de Pueblo Blanco y la calidez de sus gentes. No es extraño, por tanto, que ya en 1994, antes de que el tándem arte contemporáneo/espacio rural se pusiera de moda, surgiera la idea de celebrar en este pueblo unos encuentros de arte. El alcalde de Genalguacil por aquel entonces, Fernando Centeno López, indicaba en la inauguración de los Encuentros de 1996 la necesidad de utilizar el arte como un medio de integración social y desarrollo personal, la importancia de la imbricación entre los artistas visitantes y los habitantes del pueblo, así como el aprovechamiento del turismo rural y la implantación de iniciativas sostenibles de los recursos naturales. Hoy día podemos afirmar con satisfacción que gran parte de estos objetivos se han logrado y que año tras año se consolidan.

Isidro López Aparicio

Las primeras ediciones estuvieron marcadas por la presencia de creadores vinculados a la tierra y al ámbito artesanal, lo cual se tradujo en múltiples piezas escultóricas de cerámica, piedra, madera y metal que poco a poco fueron inundando, de manera más o menos respetuosa, las callejuelas de Genalguacil. A partir del año 2000 aproximadamente, los Encuentros fueron evolucionando y abriéndose a otras manifestaciones artísticas como la instalación o la fotografía. Pero una de las apuestas más importantes de la historia de los Encuentros fue la elección del artista Fernando Bayona como director en el año 2014. Bayona conocía bien la dinámica y el funcionamiento de los mismos ya que en el año 2006 había sido uno de los artistas invitados. Su propia experiencia en Genalguacil como artista y su trayectoria como docente cambiarían el rumbo de dichas jornadas, infiriendo a los Encuentros un carácter más profesional, contemporáneo y en conexión con la realidad artística del momento. La elección de un jurado versado en arte contemporáneo, compuesto por profesionales como José Lebrero Stals (director del Museo Picasso Málaga), Isabel Hurley (directora de la galería Isabel Hurley) o el crítico de arte Juan Francisco Rueda (ABC y SUR), o la apertura de las bases del concurso a artistas de media y larga carrera como Daniel Silvo o José Luís Serzo, fueron algunas de las medidas que transformarían el discurrir de las jornadas, y sobre todo, su proyección de cara al público. Genalguacil se percibe, hoy día, como una de las propuestas de creación artística más interesantes de España. Prueba de ello son los casi 150 dosieres provenientes de 13 países distintos que el jurado de esta edición visionó y examinó con detenimiento, pues la calidad de los mismos era bastante alta.

La conexión entre los distintos artistas invitados, críticos y periodistas que visitan la localidad; la reunión entre lugareños y foráneos, y por último, la aproximación al paisaje del pueblo serían las tres dimensiones que alcanzan los Encuentros de Arte de Genalguacil. Dentro de estos tres ámbitos se han desarrollado los 10 proyectos seleccionados este año.

La obra de Tony Stark

Anthony Stark, un pintor que apuesta por una temática evidentemente pornográfica y una técnica en la que figuración y abstracción se funden, ha llevado a cabo un retrato de familia de los artistas invitados en esta edición, sus compañeros, dignificando a modo de estampa real a quienes él considera los auténticos protagonistas de las jornadas y haciendo hincapié en la hermandad entre creadores.

En el lado opuesto estarían quienes han volcado su actividad en las historias de los vecinos de Genalguacil. Isidro López-Aparicio, uno de los invitados más veteranos de esta edición, se ha dedicado a recorrer las casas de los habitantes del pueblo en busca de “objetos con memoria” que posteriormente ensamblados conformen un arco entre dos fachadas de una calle. Isidro, quien recientemente ha inaugurado su exposición “La Memoria de los Objetos” en ARTIUM (Álava), continúa indagando con este pequeño proyecto en la memoria colectiva del pueblo y en la manera de materializarla. Dentro de ese imaginario popular y del estudio de los símbolos que marcaron la infancia de muchos se encuentra la obra de Miguel Ángel Moreno Carretero, quien ha modelado 10 balones de fútbol en barro -material de raigambre en Genalguacil- situándolos posteriormente en 10 espacios diferentes del pueblo. Estos “balones embarcados” son una metáfora de los proyectos fallidos y las frustraciones que experimentamos a lo largo de nuestra vida. Fito Conesa, por su parte, ha compuesto una pieza musical, un nocturno titulado Genna-Alwacil, basándose en algunos datos poblacionales como las tasas de natalidad o mortalidad de la localidad. El artista, que se convierte en una especie de “traductor musical”, ha querido que la partitura se reproduzca en la noche -tal y como corresponde- a través del sistema de megafonía del pueblo y sin previo aviso. De este modo, Fito enlaza toda la poética y simbología de esta pieza musical con una serie de datos objetivos, contando a los vecinos su propia historia en un murmullo noctámbulo. En esta línea también se encuentra la propuesta de Luz Prado & Elsa Paricio, quienes inspiradas por el poema de Chantal Maillard “Sin embargo” inician una escucha activa -en el más amplio sentido de la palabra- de Genalguacil. Oír con detenimiento, observar, intentar aprender algo sobre el lugar y sus gentes, para posteriormente interpretar emocionalmente y generar una pieza, musical (Luz) y plástica (Elsa). La resonancia es, en este caso, el concepto clave: ¿Cómo resuena este paisaje en mi?

GENALGUACIL Miguel Ángel Moreno Carretero

El estudio del paisaje, la meditación sobre el mismo y su proyección artística han sido algunos de los puntos fuertes de esta edición. En este sentido destacan las propuestas de Lola Guerrera y Juan del Junco. En la línea de su último proyecto, “Lo Vulnerable”, Guerrera mira al cielo estrellado de Genalguacil para generar una de sus bellísimas instalaciones. Las hojas secas que la artista ha encontrado en el Valle del Genal -elementos insignificantes, sutiles y quebradizos- sirven para generar una panorámica del firmamento nocturno. Cardos secos y cáscaras de avena nos hablan del paisaje que hay sobre nuestras cabezas, pero también del que hay bajo nuestros pies, de lo más pequeño y lo más grande. La propuesta de Juan del Junco es, probablemente, una de las más sinceras de esta edición. Su amplia experiencia y conocimientos en el ámbito de la fotografía y la ornitología lo llevan a buscar en el entorno natural del pueblo oropéndolas, un ave inteligente y escurridiza, difícil de avistar. La imagen de este ave que del Junco consigue capturar no es más que el testigo de una búsqueda, de una vivencia establecida entre el hombre y la naturaleza. He aquí la pureza de su propuesta. Sobran, por tanto, rebuscadas interpretaciones de corte conceptual.

Luz Prado

Por último, encontramos las piezas de Pablo Capitán, Fernando M. Romero y Jesús Zurita, quienes han arrastrado el paisaje de Genalguacil a su terreno, a una temática más personal e imbricada con sus proyectos artísticos. La escultura metálica de Pablo Capitán parece inspirada en la Sierra Bermeja o en la Crestellina, los dos sistemas montañosos que se divisan desde su mesa de trabajo. Sin embargo, lo que el escultor plantea es un modelo de móvil perpetuo en el que las bajadas impulsan a las subidas infinitamente. El aspecto de cardiograma de la pieza se presta a posibles metáforas o vínculos con la orografía del pueblo. “Sombras Vanas (Vain Shadows)” es la propuesta de Fernando M. Romero, quien continúa indagando en la memoria y en nuestra necesidad de perpetuar ciertos recuerdos o hitos vitales. Romero se inspira en una de las primeras experiencias fotográficas vinculadas al arte español, “Annals of the Artists of Spain” (1848) de William Stirling y en las limitaciones técnicas del calotipo, método fotográfico creado por W. F. Talbot. Las huellas fotopictóricas que construye el artista nos hablan de una imagen no fidedigna, una sombra que se desvanece con la luz del Sol. El pintor granadino Jesús Zurita deja a un lado los grandes formatos a los que nos tiene acostumbrados para editar un cómic. El protagonista absoluto de las secuencias es el paisaje, un paisaje mental en el que no manda el tiempo narrativo sino el tiempo de la pintura. No pierde Zurita ni un ápice de su lenguaje personal.

Isidro López Aparicio

La edición 2016 de los Encuentros de Genalguacil es, probablemente, una de las mejores celebradas hasta el momento. Sin embargo, después de 22 años cabría apuntar algunas cuestiones a las que se enfrentan tanto organizadores del evento como vecinos de la localidad. El único “pueblo museo” del mundo debe contar con un potente programa de conservación y restauración que mantenga el patrimonio artístico alojado, especialmente, en las calles. Por otra parte, debatir sobre el intrusismo estético de algunas obras realizadas en pasadas ediciones, y especialmente, sobre el impacto emocional que los Encuentros generan en la población, ya que algunos artistas estrechan fuertes lazos con los vecinos de Genalguacil. Una revisión merece también la intensa programación de actividades diseñada para los artistas y las numerosas visitas de profesionales que éstos deben atender y que interfieren en el desarrollo de sus proyectos. Confiamos en que el espíritu de autocrítica y crecimiento que los organizadores han venido demostrando siga adelante y convierta a estos Encuentros en una cita imprescindible aún más si cabe.

Imágenes:
1- Isidro López Aparicio con La Española
2- Pieza de Tony Stark
3- Miguel Ángel Moreno Carretero
4- Luz Prado trabajando
5- Instalación de Isidro López Aparicio

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One Response to El pueblo y los artistas. Encuentros de arte de Genalguacil, 2016

  1. Gonzalo Polo dice:

    Interesante opinión, aunque algo no entiendo bien.
    “…debatir sobre el intrusismo estético de algunas obras realizadas en pasadas ediciones”. Todas las obras de Genalguacil, gusten o disgusten, forman parte y pertenecen a la historia de los Encuentros de Arte. Sin ellas no se podría entender la evolución de éstos. ¿Y quién tiene la autoridad absoluta de decidir qué es “intrusismo estético”?
    Y por otro lado, ” y especialmente, sobre el impacto emocional que los Encuentros generan en la población, ya que algunos artistas estrechan fuertes lazos con los vecinos de Genalguacil” ¿Cual es el problema? ¿Los artistas no pueden relacionarse con el pueblo?
    Gonzalo Polo (artista presente en Genalguacil)

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