Entrevista a Diego Bianchi y Luis Garay

by • 20 febrero, 2017 • Entrevistas, PerformanceComments (0)5107

“Under de si” se presentó por primera vez en 2013 en el Teatro Argentino de La Plata (La Plata, Bs. As., Argentina) y desde entonces, ha recorrido importantes festivales alrededor del mundo, como el Malta Festival Poznań 2015 (Polonia), la Bienal de Performance 2015 (Argentina) y Wiener Festwochen 2015 (Austria).

En 2017, el turno es de Madrid. En el marco de Argentina Plataforma / ARCO Diego Bianchi y Luis Garay, que viven y trabajan en Argentina, presentarán su obra los días 22, 24 y 25 de febrero en la Sala Max Auben de Matadero.

Allí donde en un pasado no tan lejano las vacas pasaron por la guillotina, los artistas que vienen a representar al país famoso por su carne vacuna, montarán “Under de si”. Una instalación, performance y proyecto de teatro. Un ecosistema que revisa la noción de ficción con situaciones radicales en las que mercancías, objetos y cuerpos se entrelazan, relacionándose de manera cruel pero humorística. Docenas de performers se resisten, adaptan y sobreadaptan al inestable sistema para hablar de la incertidumbre del futuro que viene.

Diego Bianchi y Luis Garay


PAC –
¿Qué significa para ustedes hoy, siglo XXI, año 2017, ser “artistas argentinos”?

Luis Garay: Yo nací en Colombia, viví en Finlandia a los 15 años, luego Buenos Aires; soy de una generación con problemas de identidad y con identidad por ideas, no por geografía. Aun así, claramente me siento “artista porteño” y “artista Latinoamericano” (no produzco desde Europa ni desde Asia). Ser artista Latinoamericano hoy, como yo lo vivo en mi cuerpo, es muy complejo. Es una mezcla de libertad con impotencia, de precariedad con abundancia.

Diego Bianchi: Para mí no significa nada en especial la nacionalidad. Quizás, caminar entre las ruinas de las ruinas de las ruinas y que todo se desvanezca rápido y vuelva a empezar genera tanta angustia como posibilidades. Hacerse habitué permanente de lo inestable y de lo urgente es nuestro sistema de pensamiento para sobrevivir, en ese contexto creo que habla más del presente lo que desaparece que lo que permanece.

PAC – En una entrevista que les hicieron en Polonia, leí que Diego no quería seguir repitiendo la obra y en cambio Luis, que viene del teatro, quería hacerla salir de gira. El dilema ancestral de la performance: ¿artes visuales o escénicas? Me interesa que me cuenten cómo se conjugan ambos mundos en “Under de si” y qué fueron absorbieron de toda esta experiencia juntos.

DB: Yo entendí que “reversionar” un trabajo puede ser algo positivo, que la repetición es relativa y que cada vez puede ser especial, dependiendo del momento personal y del grado de aventura que cada uno pueda asumir. Recuerdo que en la primera versión que hicimos de “Under de si”, yo no quería ensayar porque me parecía que eso destruía la veracidad de la acción. Pero, finalmente, entendí que el ensayo era parte esencial de la construcción teatral y que era una parte muy rica del proceso, que cada encuentro, cada ensayo, redefinía las ideas y a la vez generaba nuevas. Eso me permitió trabajar y amigarme con la ficción, con la intención, con la impostura.

LG: Yo estoy acostumbrado a la “repetición”, y lo pongo en comillas, porque no es tal. Es como un ritual: preparás los pasos metódicamente, para luego intentar crear un acontecimiento. Cuando comienza la presentación, corre la adrenalina y todo está más vivo que nunca. Ese es mi trabajo, hacer que esté vivo.

Conozco a Diego hace mucho y mi “absorción ” no se enmarca ni comienza en “Under de si”, por el contrario, la obra fue como una parte de otro proceso. A partir de “Under de si” pude liberar al espectador de la silla del teatro, pero sigo usando la maravillosa “cueva”, teatral, ha sido fantástico.
 Diego Bianchi y Luis Garay

PAC – ¿Cómo fue modificando y adaptándose la obra a cada una de las experiencias que ofreció y ofrece esta gira de “Under de si”, en la que se sucedieron espacios, públicos y performers siempre diferentes?

DB: A mí me preocupa que la obra siga vigente cada vez que se repita. Entonces, respetamos las ideas originales, pero estamos atentos a las particularidades y eso implica que cada vez se reconstruya casi desde cero, que se revalide cada imagen, cada conflicto; que cada nuevo performer entienda y genere su versión de la obra.

LG: La obra es la misma y siempre, en cada espacio, diferente. Son 6 días muy intensos, con un grupo de 65 personas más técnicos, que siempre son alrededor de 10. Hay mucha intimidad y al mismo tiempo nadie se conoce, y los performers se entregan de manera total a algo que no saben bien qué es. Esa sensación de aventura es la que alimenta el trabajo, en el que me interesa crear una comunidad fugaz con los performers.

DB: Es una especie de ritual que para que funcione, exige una entrega absoluta nuestra y de los participantes.

Diego Bianchi y Luis Garay

PAC – Diego, yo una vez comparé a tu obra con el “Merzbau” o “La catedral de la miseria erótica” de Kurt Schwitters. Pero acá, en esta puesta en escena del cuerpo dentro de una mega instalación o de un ecosistema humano-tecnológico, me animaría a decir que lo compararía más con Berghain, esa discoteca de Berlín súper restrictiva, a la que solo dejan entrar al que el de seguridad de turno considera que no se va a escandalizar ni inhibir, sino que va a disfrutar de la libertad que se ve, se aspira, se inyecta y se toca ahí adentro; el antro donde todo vale.

Ahí, como en “Under de si”, se me vienen a la cabeza cuerpos en trance, entre muertos de placer y muertos de verdad, como zombies la mañana después de la Creamfields, entre devastados y extasiados (y sedientos, claro). Entonces, les pregunto a ambos: ¿Qué creen que significa hoy “libertad” y de qué manera los cuerpos presentes en “Under de si” traducen tal idea? Por otro lado, la libertad, ¿También es perversa?

DB: La libertad es una idea y una construcción. Cuanto más conscientes somos de eso, entendemos mejor su precio. Es un tema que me interesa sobremanera. Somos libres de elegir cual será nuestra cárcel, nuestra parcela, nuestra deuda. En el neoliberalismo, la libertad es la libertad de consumir. Existe libertad a cambio de acuerdos como en el caso que mencionás. Y en el mundo del arte, esta tensión es incluso mayor: domesticar lo rebelde constantemente. Los museos son jaulas burocráticas para los artistas, se les exige adaptación, explicación, proyección, y finalmente se genera un arte inocuo y a medida.

LG: Byung Chul Han propone que estamos en un cambio de paradigma en donde, por consecuencia de las redes sociales, nos estamos convirtiendo en nuestros propios jefes y esclavos. Completamente libres para esclavizarnos, una paradoja. “Under de si”, como yo lo veo, trabaja con esa idea central de la autoconsciencia del sometimiento, como experiencia para subvertir la forma y experiencia humana. Son pequeñas libertades, por instantes.

 Diego Bianchi y Luis Garay

PAC – ¿Existe algún vínculo entre esta obra y la estética del hambre o la estética marginal con las que se etiquetó a mucho de lo producido post-crisis 2001? ¿Qué es lo que se pone en crisis en “Under de si”?

DB: Supongo que los contextos influyen en la filosofía de cada época. Esto fue posterior, no lo relaciono con la estética del hambre, sino más bien con todo lo contrario, con la abundancia, con la bulimia, con el consumismo, con el exceso. Creo que, en estos años en Argentina, un cierto bienestar después de la crisis contribuyó a la exacerbación del consumo, del placer, del hedonismo y de la construcción individual del cuerpo y de la imagen ensimismada.

LG: A mí me interesa poner en crisis la imagen. Y a través de la imagen, poner en crisis lo que veo, dónde lo veo y cuándo lo veo (problemas de la percepción). Siempre me interesó rasgar la imagen, rasgar el ojo del espectador, pero me valía del tiempo, la repetición, la luz, y el sonido, hasta que, a través de “Under de si”, pude ver eso con humor.

DB: Para mí, lo que se pone en crisis es la idea de libertad, de felicidad, de sacrificio y de adaptación. Yo pretendo siempre generar imágenes equidistantes entre el horror y la belleza.

Diego Bianchi y Luis Garay

PAC – Su obra acaricia los límites, juega con lo abyecto, con “el otro”, lucha con la técnica, por descentralizar, por desestructurar, por deconstruir. Es como si Walter De Andrade hubiese propuesto volverse antropófagos y ustedes además bulímicos. Y mientras algunos artistas señalan la mierda y/o la denuncian, ustedes generan una performance que después de tragársela, la vomita y se revuelca en ella. ¿Qué queda después de “Under de si”?

DB: No sé (y creo en la ambigüedad como respuesta, no como una huida, sino como un intento de entender lo que me completa). Las cosas contienen su reverso. Siempre de lo que pienso, pienso lo contrario. Creo que denunciar es más fácil que aceptar nuestras partes negativas, de entender el monstruo que cada uno es, recién así el otro puede ser percibido en su extrañeza. “Under de si” fue una lección para mí, me abrió un mundo de posibilidades, me permitió indagar más en los prejuicios y tabúes personales y sociales.

¿Y para vos, Luis?

LG: Para mí, salir a la calle, sentir el cuerpo, sentirse vivo, sentirse una mierda, sentirse bien, sentirse cansado, embriagado, sentir imágenes en el cuerpo, agarrar tu celular y mandarle un WhatsApp a cualquiera para ver dónde hay otra fiesta.

PAC – ¿Qué expectativas tienen con respecto a la versión madrileña de “Under de si”?

DB: Aunque la expectativa nunca es una buena aliada, por mi parte espero que los planetas se alineen y la magia suceda una vez más.

UNDER DE SI
De Diego Bianchi y Luis Garay
22, 24 y 25 de febrero de 2017
Lugar: Sala Max Aub
Hora: 20.30 h.
Precio: Entrada libre previa retirada de invitación en taquilla desde una hora antes de la función.
Institución: MATADERO MADRID
Espacio: Naves del Español

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