Entrevista a Los Picoletos

by • 25 mayo, 2021 • Artist Interviews, EntrevistasComments (0)998

A pesar de la pandemia y sus inconvenientes, tenemos la oportunidad de charlar vía zoom con Dante Litvak y Fabro Tranchida: Los Picoletos, desde su residencia actual en Bilbao. Hablamos de sus prácticas artísticas, Pasolini, culos, patatas, dictaduras y mate.

Retrato de Los Picoletos: Fabro Tranchida y Dante Litvak. Fotografía: Lle Godoy

PAC – Recientemente, realizasteis una Performance en los Teatros del Canal de la mano de La Juan Gallery, con quien ya habías trabajado anteriormente.  En ella podían observarse diferentes claves y constantes de vuestro trabajo. Contadme un poco en que consistía y el origen del proyecto.

Dante Litvak – La idea proviene de un factor biográfico mío. Trasladamos el universo de un local de comida rápida a esta situación escenográfica que se daba entre la bolsa de patatas, el carrito del súper y el microondas con la taza de El Exorcista. El mecanismo que engancha la pieza con otras performances anteriores es un sistema de circuito a través de acciones con estos objetos. Un loop que poco a poco se vuelve mas aleatorio y caótico. El centro de lo que hicimos fue pelar patatas el uno sobre el otro como en un rol de sometedor y sometido que —como decíamos antes— se empieza a desdibujar en escena dando lugar a situaciones erráticas donde los roles se chocan o contradicen constantemente.

PAC – ¿Existe un vínculo entre vuestra tabla de spank y pelar patatas en el culo?

Fabro Tranchida – Sí claro, el tema del protagonismo del culo es una constante que estamos repitiendo, un poco porque nos hace gracia y también porque esta pieza que se llamó Métodos de cocción precaria se desprende de Abanderados (performance que hicimos en 2019 en la Juan Gallery) donde analizamos la precarización y sometimiento como tema, sumado a elementos iconográficos de la argentinidad, esto además se debe a que echamos de menos a algunas cosas de Buenos Aires.

Por eso volvimos a agregar el mate, imagínate que en esta época con la Covid tomar mate es casi como un acto terrorista. Una apología al intercambio de babas, cosa que no gusta a los picoletos de tricornio fino y hay que tomar precauciones. Por otro lado, elementos como el spanking, el skate, la desnudez están siempre presentes.

Todo esto se trata de una re-versión de la cultura “Jackass”, el programa mítico de la MTV de los 2000 con el que todos los que éramos chavales en ese momento crecimos, siendo estúpidos y haciendo estupideces. Un situacionismo de chavales heterosexuales que se están probando continuamente los unos a los otros, que a la vez forjan situaciones homoeróticas que no verbalizan.

El programa nos encantaba pero siempre lo vimos desde cierta posición crítica: varones hetero-gilipollas produciendo contenido para otros varones hetero-gilipollas, aunque también hay acciones increíbles que para nosotros tienen la categoría de arte contemporáneo. Queríamos incorporar las lógicas de estas “stunts” (pruebas, o apuestas), que siempre tienen un contenido bizarro, homoerótico y paródico.

Los Picoletos – Abanderados. Fotografía de Jorge Isla

Pero el eje de Abanderados era la dictadura militar en Argentina y en la performance hicimos que El Niño de Elche lea discursos de Videla y también fragmentos —como contraste—de la revista Somos, que era el órgano de difusión del F.L.H. (el Frente de Liberación Homosexual) que fue una organización de defensa de los derechos de la comunidad homosexual pionera en Argentina. La revista salió del 73 al 76 y entre su contenido político y social sobre la comunidad gay, alertaba también sobre la persecución y represión policial del momento. En el número 1 de la revista se puede leer una advertencia que dice “tenga ojo con el comando” alertando que la policía estaba organizando razias de moralidad e intimaba a las peluquerías a realizar sólo cortes “que sean varoniles”. También encuentras testimonio de que la cana (así les decimos en argentina a los picoletos) arrancaba pelos y barbas por considerarlas poco masculinas.

D- Mezclando todas esas fuentes de memoria y elementos objetuales encontramos un modo de acción propio, llegando poco a poco a realizar performances. Así es como fuimos siempre con todo. Primero con la instalación con foto y dibujo, sin preguntarnos demasiado hacia que lado apuntar.

PAC – Jugáis constantemente con la re-contextualizacion de objetos.

D – Sí, jugamos bastante con eso. Cuando nos metimos con Abanderados que tocábamos estos temas tan dramáticos, de alguna manera el hecho de tomar el lenguaje de Jackass y mezclarlo con el mundo del skate (que es nuestra propia manera de pasarla bien y entretenernos) nos ayudaba para poder jugar con un montón de contradicciones que se veían reflejadas en este tipo de detalles, donde al final era algo más construido por nosotros y estaban esas fusiones como contradictorias. Nos construimos “armas” que eran como unas cañas de pescar, o como metralletas con un pincel en la punta, y ese choque de materiales. Esto es algo que debería servir para una cosa, pero al final no sirve para una ni para la otra, o en vez de cortar el pelo —como ponían en estas alertas del F.L.H.— nos dedicamos a esquilar unos skates con pelo azul, como si pertenecieran a una especie de ovejas mecánicas.

Los Picoletos – Abanderados. Fotografía de Nelson Sacramento

PAC – Comenzasteis vuestra carrera artística hacia el año 2016 en Buenos Aires y Córdoba, Argentina, ¿cómo se da el salto a España-Madrid a trabajar con Factoría de Arte y desarrollo?

F- Nosotros nos conocimos en 2015 en un taller que compartíamos en un espacio que se llamaba “la ira de dios” donde varios artistas coincidían. Yo me había alquilado un taller en la parte de arriba y Dante en la parte de abajo, entonces un día yo estaba con el skate, Dante también, nos dimos cuenta que patinábamos y dijimos bueno, vamos a patinar juntos, después también nos dimos cuenta que coleccionábamos comics, que un poco nos gustaba la misma música y nos hicimos mucho más amigos.

Después en 2016 armamos un taller grupal que se llamaba “Desarmadero” que habíamos hecho con otros colegas, e hicimos el experimento de nuestra primera expo que se llamó La Caduta, en realidad ni siquiera la firmamos como Los Picoletos, éramos Dante y Fabro a secas. A Factoría llegamos por una colección de arte argentino (Alec Oxenford) que da beca viajes para artistas. En ese momento estábamos muy colgados con las películas de Eloy de la Iglesia y muy puntualmente con El Pico que transcurre en Bilbao, y dijimos hagamos un proyecto en el que comparar la Bilbao de la película con la Bilbao de hoy, entonces con eso ganamos la beca de viaje y llegamos acá.

D – La beca era tal y como su nombre indica, una beca de viajes, te pagaban el pasaje y tu te organizabas todo. Fabro había estado en una colectiva en Buenos Aires con Guillermo M. Bermejo que estaba como curador en Factoría justo ese año.

F – Si, ya nos conocíamos por Facebook (fíjate la antigüedad de esto) Facebook 2015, coincidimos en esta expo colectiva que la había curado Javier Aparicio (que ahora tiene un espacio llamado El Chico en Madrid, cerca de El Rastro). Allí coincidimos, a Guille ya le gustaba mi curro y cuando comenzamos a trabajar con Dante coordinamos con él para hacer una expo en factoría.

Los Picoletos – Kontuz

D- Hicimos dos expos, una en Factoría y otra en Donosti que surge por un contacto que habíamos establecido con Larraitz Torres, una artista que invitamos a Buenos Aires para hacer una expo en Desarmadero, el espacio que gestionábamos entonces.

F- Esa expo se llamó Kontuz Cuidado en Euskera, tres meses estuvimos en España.

PAC – Vuestra formación es altamente teórica e intelectual, algo que sin duda se traduce en vuestro trabajo, y me resulta tremendamente curioso vuestras constantes referencias a figuras como Pasolini o Dereck Jarman, que si bien son absolutamente imprescindibles para la historia de la cultura contemporánea parecen haber desaparecido del imaginario artístico de las nuevas generaciones.

F – Somos muy cinéfilos y todo el tiempo estamos buceando en cosas de otros tiempos. Con Pasolini yo tengo una fascinación prístina y mundana porque mi primera paja gay fue con Los Cuentos de Canterbury que es una película que enganché en una casa de campo que tenían mis padres un día  a las dos de la mañana con catorce años.

PAC- Debe ser una de las primeras películas con rabos de la historia.

F – Dije, ¿quién este tío? y al final lo que más me interesa no es su cine sino su literatura. Tengo una colección bastante tocha de su literatura (aunque todo esto me quedó en Buenos Aires) e incluso alguna rareza, como el guion del San Pablo, película que no llegó a rodar. Una de las cosas que tiene Pasolini que nos gusta es lo de transpolar épocas, como en Saló, que tienes al Marques de Sade pero en el contexto fascista. Estamos interesados en los anacronismos.

D- Eso fue una de las primeras cosas que nos unió, nuestros gustos. El fan, fan de Pasolini es Fabro. Por mi parte a mi siempre me fliparon los comics, cuando terminé de estudiar la primera carrera que intenté hacer fue cine, ya desde antes veía muchas pelis e iba buceando entre cintas viejas, atento a encontrar cosas que me interesaran. Soy muy fan de John Waters, Cronenberg, Jess Franco…

PAC – ¿Cómo llegáis en Argentina hasta el cine de Eloy de la Iglesia y en general el Cine Quinqui español de los 80, siendo algo tan local y autóctono?

F – En Argentina se conoce poco este género y yo en realidad lo descubrí por estar investigando sobre la revista Party que era una revista gay de Madrid en la que hay una portada con José Luis Manzano y debajo ponía Un chico Pasoliniano, y me dije… Ostias. La entrevista que le hacen es brillante y de ahí llegué a Eloy, que por cierto es común encontrar que lo definan como el Pasolini español, aunque no estoy tan de acuerdo. Ciertas temáticas también tienen eco en el cine de Leonardo Favio, uno de los maestros del cine argentino que te recomiendo fervientemente.

Los Picoletos – Moralzarzal

PAC – Estamos acostumbrados a encontrar artefactos culturales que hablan del paso de la adolescencia a la madurez, sin embargo yo observo más bien en vuestro trabajo cierta melancolía y resistencia en esa escisión que supone el paso de la niñez a la adolescencia, como en vuestras cabañas (Moralzarzal) que además creo que es una seña de identidad de las nuevas generaciones.

D – Es el tema al cien por cien. Hay algo de eso en todo nuestro curro, pero sí, en las cabañas tratábamos de exorcizar ese tema, sobre todo por que en la niñez uno no tiene las responsabilidades que tiene en la adolescencia y menos en la edad adulta. Hay contextos determinados que te dan modos de libertad muy guais. Esa pieza hablaba no solo de la infancia en general, sino de la infancia de pueblo para un pequeño macarra.

F – Moralzarzal es un pueblo de la sierra de Madrid, los dos nacimos en Buenos Aires pero Dante cuando era niño migro junto con su familia y allí creció.

D – Allí podías hacer lo que te diera la gana, más allá de que no lo podía hacer todo el mundo, nosotros también éramos una cuadrilla un poco especialita, pero si que había un contraste en el modo de independencia que viví ya de mayor cuando regresé a Buenos Aires.  

PAC – En piezas como Moralzarzal y otras instalaciones vuestra línea discursiva tiene mucho que ver con el concepto de “intersubjetividad”, no tanto en un sentido filosófico Husserliano sino más bien  en cuanto a esa “empatía estética” o artística, con esas entrevistas que hacéis que generan una construcción colectiva.

D – El primer momento en el que empieza a aparecer es cuando hacemos Fuegos Fatuos. Veníamos trabajando desde la fotografía y obviamente eso implica lo documental por que tienes que ir a buscar lo que quieres mostrar. Nuestras fotografías apuntaban hacia el retrato de personas que nos interesaban, pero en Fuegos Fatuos era simplemente el primer acercamiento y registro de estos personajes, para poder después construir algo más que fuera mitad con objetos y material de archivo de esos mismos entrevistados y a su vez sumarle una capa que ya era una interpretación nuestra en distintos formatos, a través del dibujo, o diseñar un carro o altar especial para estas fotografías. Comenzamos a inventar y sumar una capa que partía siempre del espíritu de cada uno de estos chicos.

En la expo incubadoras a fines de 2019 en la sala de expos de Bilbaoarte, directamente hay un video a dos pantallas mezclando imágenes de archivo, exteriores y referencias icónicas de los relatos en entrevistas con los distintos retratados de la expo en el estudio de la institución. siempre te vas a sorprender con lo que aportaba cada uno de los personajes. Estas voces que hacemos visibles en la obra donde los posicionamientos se superponen sin atropellarse y de distintas maneras aspiran a una idea de libertad muy similar, es la papilla que nutre todos nuestros sistemas de trabajo y nos da ideas contantemente.

F – Se refiere a un vídeo de los chavales que entrevistamos aquí en Bilbao. Hicimos fotos y un vídeo documental que estuvo en la expo pero que no lo hemos colgado en internet, solo lo ha visto quien vio la expo. Son ellos hablando y contando cosas, como unos chicos de unos dieciséis y diecinueve años  que tienen una banda punk en la que hacen covers de “Eskorbuto” y se visten como los “Eskorbuto” de los ochenta, la mayoría de los chavales hoy escuchan “trap” y se visten con una estética hip-hop, un poco como nosotros, pero estos chavales están releyendo el rock radical vasco de igual modo que nosotros releemos Pasolini. A Iraitz que es uno de los chicos que retratamos, con el pelo rosa, le preguntamos como había conocido “Eskorbuto” y dice: “a mi me pasaron un pen-drive”, y dentro, Hostia, estaba Eskorbuto.

D – Ahí se fueron cruzando varias historias y varios mundos, estaban estos chavales, estaba Facundo que era un vecino del piso que teníamos antes, en el que todos eran skinheads antifascistas, después otro chico Santa, que pertenece a un grupo militante LGTB de aquí que se llama “Intifada Marica”, también Tronis, que es un skater bastante particular que tiene su percepción de cómo sentía el mundo de los skaters y la sensibilidad que corre en ese ámbito.

F – De la peña skater que hemos entrevistado, nosotros como skaters llegamos como colegas, siempre hay una masculinidad muy presente y Tronis, es el único chico queer que es skater o que lo plantea abiertamente. El skate es muy raro, la peña puede ser muy abierta o muy cerrada.

Los Picoletos – Fuegos Fatuos

PAC – Precisamente el círculo del Skate, aparentemente, podría definirse como altamente heteronormativo y patriarcal, de hecho desde que yo patinaba la tabla era para los chicos y los patines para las chicas. ¿Cuales son vuestras estrategias de penetración-infección?

F – Justamente con Tronis, queremos organizar un encuentro Queer Skater para las fechas del Orgullo, aunque creo que vamos a ir nosotros tres … El skate lo que tiene, que está mas cerca de ser una práctica artística que deportiva, y lo que nos interesa, además de que lo patinamos,  es toda la cultura visual que completa la práctica urbana, sumado al skate hay mucho trabajo visual. Hay un artista que nos mola  mucho como referente que es Ed Templeton que es un skater mítico de los años noventa que cuando dejó de patinar se convirtió  exclusivamente en artista contemporáneo y también tiene una marca Toy Machine donde hay un uso del gráfico, del comic, muy ligado con el punk, que ya sabes que puede ser muy queer o todo lo contrario, con el skate pasa un poco lo mismo. En resumen no es como el futbol, lo que siempre hay igual es buen rollo. El Skate Park es un espacio donde congenian muchas cosas.

D – Uno va a su bola y luego se va generando un diálogo que no pasa por la competitividad, aunque se pueda dar en un determinado momento.

PAC – ¿Relaciones horizontales?

D – Es un terreno que en principio es muy libre, como no tiene un perfil determinado, te puedes encontrar de todo.

PAC – La disidencia, la desobediencia y el habitar en los espacios de abyección, genera ¿monstruos o héroes?

D – Muchas veces para nosotros los monstruos son los verdaderos héroes, en general lo vemos así, somos amantes de lo freak sobre todo. Héroes no creo, seguro que no, seguro que genera monstruos. Si hay que elegir: monstruos.

F – Nuestros personajes son Anti-héroes, Tronis hablaba de una masculinidad frágil en el skate.

PAC – Sir Arthur Evans, trazó a finales de los 70 una revisión de la Historia a través de sus monstruos vinculándolos al colectivo lgtbiq+, ¿cómo son vuestros monstruos? ¿Como definiríais esas nuevas identidades colectivas? ¿Cuáles son sus características y señas de identidad?

F – No sé si hay mucho de nuevo, volviendo a Pasolini, el idealizaba mucho a los jóvenes de pueblo, a los jóvenes proletarios, porque el tenía un ideal, después él iba a hablarles y les decía viste: pero no ves que estás explotado. Yo no sé si los idealizo, los chavales de diecinueve, veinte años, están mucho más preparados para entender el mundo de géneros y sexualidades, eso seguro, pero también lo que veo es que hay mucha peña joven muy fascista, tremendo, muchísima, casi igual, entonces nosotros es verdad que también terminamos moviéndonos por un círculo que termina siendo elitista, por que la peña a la que llegamos son artistas, músicos, gente que sabe que tiene que ser políticamente correcta y luego están los más sinceros y los menos sinceros. Aunque hoy hay una amplitud enorme, con las redes sociales y todo eso, sigue habiendo micro-ghettos a full y es un poco difícil salir de los mismos.

PAC – Manejáis habitualmente cuestiones relativas al Género, pero sin embargo los cuerpos que aparecen en vuestro trabajo suelen ser altamente “normativos”.

F – Sabía que iba a venir esa pregunta. (nos reímos). Últimamente no estamos haciendo mucha fotografía de hecho, pero la verdad es que toda la peña que nosotros retratamos hasta este momento son los colegas de skate park, quitando estos dos colegas antifascistas, vecinos. Del mundo del skate si quisimos retratar chicas, pero nos dijeron que no, no confiaron en nosotros, si que terminamos mostrando ese mundo masculino, un poco por que es lo que conseguimos y un poco por la parte biográfica que es el mundo en el que nosotros nos movemos. Está la serie de estos chicos con máscaras de perro, les conocimos en una fiesta en Buenos Aires, como eran pareja les dijimos, ¿os podemos sacar fotos follando? Sin más, fuimos a su casa, Dante hizo una pizza casera, si te fijas en los dibujos de las Tortugas Ninja de los noventa están desnudos, luego se hizo una versión nueva y les pusieron pantalones, quisimos retratarles como si fueran las Tortugas Ninja follando o una cosa así. Después hay un chico que se llama Javi, que aparece en muchas fotos nuestras (Los dos Javis – 2019), bueno su cuerpo si es normativo, muy flaco. La verdad es que son nuestros colegas, nunca hicimos una foto en la que digamos: Vamos a buscar una persona de estas características, por que no jugamos con modelos, es la peña con la que conectamos.

D – La foto por lo general es algo que iba a estar acompañado de otras obras, que completaban información sobre ese mundo en particular, sobre la persona con la que nos reunimos.

F – Para que no suene a excusa, vivimos una época en la que si haces fotografía tienes que tener a una chica trans, a un chico trans, a una chica, a un chico, y la verdad es que nosotros tenemos una ideología que es queer, retratamos un mundo muy masculino por que es el mundo en el que nosotros nos movemos y no queremos forzarnos a decir, vamos a hacer una serie de chicas. También hay un homoerotismo que nos interesa.

PAC – Esa poética documental del día a día también es muy interesante, Pasolini trabajaba con sus amigos, con personas cercanas.

D – Podríamos hacer fotos con chicas u otros personajes en el momento en el que surja un proyecto que nos lleve a entrar en esos mundos. No somos de entrar a hacer una serie de fotos que vayan a terminar siendo solo una serie de fotos.

Los Picoletos – Métodos de cocción. Fotografía de Ricardo Recuero

PAC – ¿Y ese homoerotismo que esta tan presente en vuestro trabajo como es recibido por esos grupos de skaters en los que como habéis contado hay un poco de todo?

D – Quien ha querido acercarse a nuestro trabajo les gusta, se sienten cómodos. También es cierto que la peña que conocemos en estos ámbitos son pocos los que luego se acercan a ver nuestro trabajo, más allá de aquellos que han sido retratados claro. Acá en Bilbao que estamos un poco más instalados y en el contexto de la beca, si que se paso por la expo gente que no estaba en las fotos ni nada. Yo voy al skate park y ya saben que soy un “Picoleto” y se lo toman muy bien, hay gente muy distinta.

F – Estuvimos haciendo unas performances entre los dos que son más sexuales todavía. Nuestro objetivo es tocarle los cojones a todo el mundo, yo siempre tuve una identidad como gay, pero he estado con chicas, Dante siempre estuvo con chicas, hasta que me conoció a mi, hay mucha gente que piensa que somos pareja, en realidad somos colegas, nosotros entramos y salimos y jugamos con eso, no tenemos ningún prurito en meternos de lleno en el homoerotismo por que nos interesa de forma estética también y viene también de lo que hablábamos del Jackass, son todos muy machotes pero están siempre desnudos o en tanga, Bart Simpson siempre está desnudo, también hay una cosa como de naturismo, respecto a la libertad de estar desnudos y jugar a que un culo puede no ser simplemente un culo sino que puede ser un recipiente para las patatas.

D – Ahí también se cuela el humor, estas performances donde aparece lo sexual, en contrapunto con el trabajo. Llegamos a ese punto donde esta cuestión del explotador y el sometido forman parte de la misma sátira y los roles los mantenemos en un lugar en el que lejos de tratar de obtener un resultado de impacto, estamos todo el tiempo intercambiándolos. Jugamos todo el rato con eso, los roles no se terminan de establecer nunca ni de un lado ni del otro.

F – Sometidos estamos todos, ¿no?

PAC – Bueno, el humor es una herramienta política muy efectiva y peligrosa.

D – Si, nosotros también hablamos de eso en unas charlas que hacemos sobre los rastros del punk en el arte contemporáneo, en un momento tocamos las performances del Accionismo Vienes, esas acciones extremas nos molan mucho para revisar a nivel histórico, pero a la hora de tomarlas para después inspirarnos y hacerlas nuestras me parece que se agotan muy rápido. Llegas a un pico, causas un impacto tremendo pero el resultado…

F – A mi no me vas a cortar la polla …

D – Nosotros optamos por otras estrategias, que al final en algún punto llegan a producir un poco eso, pero que después te siguen haciendo pensar y no te dejan con un resultado tan cerrado.

PAC – Ambos desarrolláis carreras en solitario, ¿cómo se estructuran con ese nexo llamado Los Picoletos?

F – Desde que empezamos a trabajar como “Los Picoletos” nos centramos solo en eso. Tenemos nuestra obra individual pero está un poco abandonada. Nos divertimos más currando juntos la verdad, también es difícil en este momento diferenciar lo individual de Los Picoletos por que las ideas van todas al mismo cuenco. Ahora que estuve en Italia hice una residencia más dedicada al dibujo, yo me dedicaba más al dibujo y la fotografía y Dante a la pintura, su obra si, es bastante más distinta a lo que estamos haciendo juntos, en cambio mi obra individual tiene bastante puntos en común con lo que hacemos ahora.

D – Es cierto lo que dice Fabro, en algún punto hay un momento donde las ideas que surgen como ya llevamos varios años currando juntos, son muy picoletas. Hacemos un clic en el momento. Hay una cuestión que es simplemente el tiempo y el objetivo que tenemos es dedicarnos cien por cien al arte y en ese sentido tener el espacio para poder hacer cosas en paralelo.

F – Estamos trabajando mucho ahora sobre el conceptualismo político de la década del setenta en Argentina , sobre artistas como Víctor Grippo u Horacio Zabala. Víctor Grippo trabajaba con papas y nosotros estuvimos pelando papas encima de nuestros culos…, lo cual no era un homenaje a Grippo, pero estamos un poco indagando en eso.

PAC – Por ultimo, ¿qué proyectos tenéis entre las manos, o entre las zapatillas…?

D – Tenemos varios, aquí en Bilbao estamos en el proceso de “Hammer Party”  que es una expo donde junto con nuestro colega y artista Adrián Castañeda, quien esta haciendo una pieza muy filos , y no os adelanto mas, tomamos el tema de las fronteras y la inmigración en España pero viéndola desde el contexto Europeo en general, nosotros trabajando con los “delivery” de Globo y Just Eat, vamos a traducir el esfuerzo que hacen estos empleados en unas piezas de cera, continuamos con rituales de  exvotos similares a los que hemos trabajando en proyectos anteriores.

F – Estamos entrevistando a chicos que curran en Globo, les pesamos antes de currar y después de andar en bicicleta, después el peso que perdieron es la cantidad de cera que vamos a utilizar para hacer el exvoto que les representa. El exvoto va a tener la forma de el deseo que estos chavales tienen, la mayoría migrantes, que es el foco de toda la expo.

D – Para el año que viene tenemos varios proyectos que aun no podemos contar, serán una sorpresa.

PAC – Muchas gracias a los dos.

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