Entrevista a Milagros Angelini

by • 11 junio, 2014 • Artist Interviews, Entrevistas, Fotografía, Net.Art, VídeoComments (0)3421

Milagros Angelini (Mar del Plata, Argentina, 1978). Vive y trabaja en Alicante. Artista interdisciplinar, docente universitaria, crítica y comisaria de exposiciones de arte. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández de Elche (2002) con Premio Extraordinario de Licenciatura. Ese mismo año 2002, comienza a impartir clases como colaboradora honorífica en su Área de Estética. Doctora por la UMH (2013). Premiada y seleccionada en diversos certámenes nacionales. Ha realizado más de una decena de exposiciones individuales. Hija del también artista, el escultor David Angelini.

PAC.- ¿Tu interés por las acciones artísticas radica en un desinterés por el mercado?

M.A. – La verdad es que la indiferencia que he mantenido durante estos años por el mercado del arte no ha sido intencionada o consciente. Tiene que ver con mis preferencias artísticas y la influencia que han ejercido sobre mí corrientes como el Arte Conceptual Empírico-Medial o el Arte de acción. Movimientos donde el arte cumple una función crítica y comunicativa, declarándose uno de los pocos espacios que se mantiene independiente del totalitarismo opresivo de los medios de comunicación masivos, ofreciendo la posibilidad de desbaratar su engranaje. O desempeñando una labor pedagógica que recupera elementos de la cultura que merecen ser recordados. Mi obra difícilmente encaja en patrones de mercado, ya sea porque son instalaciones para espacios expositivos específicos como «Esperando al agrimensor» (2007) o «Sexualitat al territori, espais d’amor gratuis» (2002); o intervenciones de carácter efímero como «La memoria de los árboles» (2007) o «Rebelión en las aulas» (2002). No estamos hablando de un formato que pueda adquirir un particular, como sería una pintura, escultura o dibujo. Y por otra parte, La temática planteada, en muchas ocasiones es una crítica al sistema establecido, ese mismo que abala el arte como mercancía; a esta línea pertenecen «La piedra de Sísifo» (2010) o «Ritornelos laborales: paisajes sonoros de una población activa» (2007).

PAC.- ¿Tu línea de trabajo sobre el género es fruto del contexto actual o realmente es una necesidad tuya que fluye de manera natural? Lo digo porque quizás las mujeres de tu edad han saboreado más la igualdad, ¿no?

M.A. – Dentro de los temas que planteo en mi discurso artístico, fundamentalmente cuando se trata de crítica social, no he podido obviar el arte de género; no sólo porque he sentido la necesidad de reivindicar cuestiones que me afectaban directamente como mujer, sino por una cuestión ética y humanística que va más allá de mi identidad sexual. No obstante, el enfoque que he tomado sobre esta materia ha ido evolucionando a lo largo del tiempo. Si mis primeras obras conceptuales, como «Tonemas» (1999), estaban influenciadas por las teorías feministas de autoras como Simone de Beauvoir o filósofos posmodernos como Jacques Derrida y su tesis del falogocentrismo; con los años he intentado desmarcarme de ciertos tópicos superados ampliamente ya desde los años 70 en el campo de las Bellas Artes y que entiendo no tiene sentido volver a reproducir en la actualidad. En este sentido, la convocatoria de Artes Plásticas mulier, mulieris en la que he sido seleccionada en cuatro ocasiones; ha contribuido, gracias a su talante abierto y sin censuras, a que haya llevado a cabo proyectos como «La costilla de Adán» (2007) o «Su vecina oyó una discusión» (2008), denunciando la violencia machista crudamente y sin concesiones. Asimismo, en obras como «After Marcel Duchamp: 12 Paysages fautifs» (2013) o «La deshumanización del Catre» (2014) donde se exhorta a un nuevo modelo de goce sexual femenino utilizando como material artístico el flujo vaginal o el dildo, son propuestas que en otros espacios expositivos habrían sido rechazadas categóricamente.

PAC.- Escultura, fotografía, vídeo, instalación, ilustración, diseño ¿la técnica se adapta a la idea o es la idea la que encuentra a la técnica o se sirve de ella?, ¿Te encuentras más a gusto con alguna técnica en concreto?

M.A. – Como todo alumno de Bellas Artes, he experimentado con técnicas tradicionales tales como dibujo, pintura, modelado, ilustración, etc.; herramientas útiles y fundamentales para todo creativo que desee materializar un proyecto artístico, y a las cuales sigo recurriendo. Ahora bien, desde los veinte años mi interés por el arte conceptual me fue llevando a la búsqueda de otros lenguajes más eficientes donde poder combinar texto e imagen. Las técnicas desde entonces han sido de lo más heterogéneas: fotografía, video, sonido, teatro, animación, multimedia o net.art. Las instalaciones e intervenciones artísticas que realizo son el resultado de una amalgama donde distintos formatos están al servicio de una idea, por lo tanto, no puedo decir que me sienta más o menos cómoda con una técnica concreta. «Niebla» (2012), por ejemplo, es una pieza en la que incorporé técnicas académicas como modelado y acero corten, junto a un equipo de sonido y un humidificador, materiales que no son propiamente artísticos. Lo que sí puedo afirmar es que me fascinan los avances tecnológicos y su repercusión en la sociedad contemporánea; y que intento, en la medida de lo posible, incorporarlos en mi trabajo. En esta dirección, «After Calder: Drones. Thinkpol for Proles. Segurity Solutions», uno de mis últimos proyectos de instalación, analiza de forma crítica la utilización generalizada de drones espía (el sistema más actual de videovigilancia) en espacios públicos, con la consecuente despolitización y pérdida de privacidad del individuo al ser vigilado.

PAC.-  ¿La labor docente no confina la práctica artística? ¿O son tiempos de ser multifacéticos?

M.A. – Personalmente no creo que el trabajo docente limite al artista visual, teniendo en cuenta, claro está, el grado de implicación que se le dedique a una y otra práctica. Lo ideal es poder crear un equilibrio, una sinergia entre ambas; y considero que en mi caso particular lo he conseguido, ya que las asignaturas que imparto, Teoría del Arte Contemporáneo y Estética, están íntimamente relacionadas con mi trabajo artístico. Si hacemos una revisión a la historia del Arte hallamos múltiples ejemplos de artistas visuales que han compaginado con absoluta desenvoltura la enseñanza y la actividad artística. Comenzando por los maestros clásicos y sus talleres de aprendices, pasando por las academias independientes de artistas como Gustave Moreau y Henri Matisse; la participación educativa de Vasili Kandinski y Paul Klee en la Escuela de la Bauhaus o la labor ejemplar que ejercieron artistas como Joseph Beuys, Gerhard Richter o Wolf Vostell en la Escuela de Bellas Artes de Düsseldorf. Opino que la circunstancia multifacética del artista-docente es algo atemporal, un hecho que siempre ha existido, aunque podríamos matizar que desde hace décadas el artista visual inscripto en el ámbito universitario forma al alumno desde una perspectiva intelectual y reflexiva que va más allá de una enseñanza meramente técnica.

PAC.-  También cantante. No limits?

M.A.- Lo cierto es que nunca me lo había planteado, aunque quizás tenga que ver con lo que comentábamos anteriormente sobre el carácter multidisciplinario del artista visual. La intención en un principio fue crear junto a Juan Navarro y Alberto Lorca, también licenciados en Bellas Artes, un grupo artístico, y finalmente derivó en un proyecto musical. Si lo piensas bien, no es nada extraño, encontramos numerosos casos en los que el arte de vanguardia y la música se han fusionado, desde las obras multidisciplinares de Erik Satie, hasta las polémicas acciones de los dadaístas, FLUXUS, John Cage o los últimos trabajos musicales de Yoko Ono. Si bien, Machines Célibataries -nombre que tomamos del Gran Vidrio de Marcel Duchamp a modo de homenaje- no es un grupo de música experimental, como los ejemplos antes citados, lo considero una prosecución de mis inquietudes artísticas. En su mayoría las letras abordan una temática crítica y analítica de la sociedad contemporánea; además de citar en algunas ocasiones a personajes claves del arte contemporáneo. En el fondo, la pretensión de Machines Célibataries forma parte de la tradición y objetivo de las vanguardias históricas, acercar el Arte a la Vida; utilizando un canal más asequible y directo al público que el ambiente propiamente artístico.

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