Entrevista a Salvador Gómez

by • 10 agosto, 2016 • Artist Interviews, EntrevistasComments (0)3889

Salvador Gómez (Alicante, 1960). Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández de Elche (2005). Técnico de exposiciones del Museo de Bellas Artes Gravina [MUBAG]. Lleva la pintura en vena. Cultiva cómodamente el retrato, que combina con su afecto por el street art o arte callejero o urbano. Alta cultura, baja cultura, arte elitista, arte popular… el eterno dilema.

Salvador Gómez

PAC – Ni espacios cerrados ni horarios, ¿el arte debería estar en cualquier parte y no solo en los museos y galerías? ¿Debería ser el espacio público un espacio para el arte?

Salvador Gómez – Hay arte para los dos sitios. El arte debería estar en espacios públicos. La escultura lo ha conseguido. El arte urbano, debe compartir ambos espacios. Las obras ya se pueden encontrar en la calle y luego en las galerías. Por fortuna, muchos rincones de las ciudades, yermos y abandonados, son tomados por verdaderos artistas que utilizan este lenguaje para expresarse. Esto además, es entendido cada vez por más gente. Habría que diferenciar entre mejores y peores artistas. Y también en el simple “manchacalles” que impone su “tag” por la mera vanidad del “yo he estado aquí”. Aunque en las exposiciones de cualquier tipo de arte, también cuesta diferenciar al bueno del malo.

Salvador Gómez

PAC – ¿Te gusta jugar con el factor sorpresa, la rapidez, la adrenalina, la actividad prohibida ilegal? ¿Qué es lo que te atrae de la calle?

Salvador Gómez – Nunca (mejor dicho, casi nunca) invado espacios privados. Mis muros son de edificios en desuso, de paredes autorizadas. Son escasas mis obras en sitios no autorizados. Y nunca en espacios donde pueda molestar o destruir.

Pero efectivamente, pintar en la calle es emocionante. Ser observado, o vigilado, o felicitado por los viandantes que por allí circulan, tiene su aquel.

Salvador Gómez

PAC – Los artistas urbanos trabajáis la mayoría de las veces de forma anónima, sin saber a quién os dirigís. Sin embargo, hay un plus que os persigue casi en todo lo que hacéis: el carácter efímero de las obras. ¿Cómo crees que percibe la sociedad a los artistas callejeros?

Salvador Gómez – Anónima: Yo ya empiezo como otros, a poner mi firma, incluso con el logo de la conocida red social Facebook. La gente me está contactando, de momento para felicitarme. Estoy esperando alguna crítica… que hablen de mi, aunque sea bien…

A quién nos dirigimos: Las intervenciones están en la calle. Todo el mundo las mira, pero cada uno ve una cosa diferente. Según su gusto, su formación, recibirá el observador una idea u otra, una sensación o una emoción diferente. Exactamente igual que si la obra está en un museo o en un espacio dedicado a exhibir arte.

Carácter efímero: Si, es la condena y la virtud de este arte. En realidad todo es efímero. Pero las obras dirigidas a las salas serán más cuidadas y durarán más. En la calle a la ventaja de poder ser observada por cualquiera y a cualquier hora se contrapone el carácter efímero. Sabemos que tarde o temprano desaparecerán.

Percepción del Artista Urbano: Actualmente no creo que se tenga una idea muy positiva de los artistas callejeros. Y es que artistas y “bombers” estamos todos en el mismo saco. Hay que conocer la (corta) historia de todo esto. El inicio solo fue dejar la marca, el mayor número de veces y en los sitios más atrevidos (véase Muelle, años ochenta). Este inicio unido a la habitual rebeldía que conlleva la juventud, sigue manteniendo la idea de llegar más lejos, más veces, sin ningún fin claro. Algo para mí, infantil y sin sentido.

La lenta pero imparable aceptación del arte callejero por la sociedad, ha generado artistas más especializados, que realizan su trabajo con más tiempo porque están autorizados o al menos permitidos. Generan piezas elaboradas, lenguajes propios y aparecen especialistas en diferentes sintaxis. Ya no es solo el espray, el grafitero que produce unas tipografías ilegibles (que siguen existiendo) ahora se permiten muchas formas diferentes, sutiles y grandiosas de arte urbano: murales gigantes papel pegado, pegatinas, cellograff, cinta de embalar, croché y tantísimas más.

Salvador Gómez

PAC – Como pintor minucioso que eres, colocas en las calle trabajadísimas piezas, de complicadas plantillas, elaboradísimos dibujos ¿qué te aporta la calle? ¿no sería más provechoso o práctico hacerlo en lienzo y rentabilizarlo?

Salvador Gómez – Realizo la obra en ambos sitios. La misma versión se adapta a los dos espacios. Mis obras pasan de la calle al lienzo. Mi lenguaje es urbano, pero me siento artista plástico en general, capaz de expresarme con cualquier lenguaje artístico. La obra de la calle es la que da valor a la de la sala. En la última exposición en la Caja Blanca de Las Cigarreras las obras estaban enmarcadas. El marco está realizado también con plantillas. En la sala no llama la atención una obra enmarcada hasta que se descubre el “engaño”. El efecto es más grande en la calle: nadie espera un cuadro con marco en una pared. Es mi mensaje de que el arte puede y debe estar en los dos espacios. En la calle puede ser disfrutado por todo el que pasa. Pero en la galería, puede ser adquirido por el coleccionista. Es la última tendencia del Arte Callejero, y desde luego lo que he observado en mis estancias en Estados Unidos, especialmente en Wynwood (Miami) donde existe una verdadera pasión por este arte.

Salvador Gómez

PAC – El arte urbano no deja de generar narraciones sobre nuestro tiempo: reivindicaciones sociales, denuncias políticas, mensajes de ánimo, notas de amor, gritos de dolor o simple placer visual. Tus mensajes: Dreams come true” (Los sueños se hacen realidad), “Many copies make stronger the original” (Muchas copias hacen fuerte al original”, “Never too late” (Nunca es demasiado tarde), “You are not here” (Ud. no está aquí)… ¿claves, metas, consignas, autoayuda? ¿Cuál de tus sueños espera su momento?

Salvador Gómez – Busco el impacto que lleve a la reflexión. Y que la reflexión lleve a algo positivo: “Los sueños se pueden cumplir, nunca es demasiado tarde [para tener una infancia feliz]”, es la frase completa, “Tú no estás aquí, pero puedes venir, disfrutar de este paraíso”.

Salvador Gómez

“Dreams Come True” nació de la reflexión y del análisis hecho sobre de mi vida. No ha sido una vida fácil. Empecé desde muy abajo, quizá por ello siempre he mejorado: no quedaba otra opción. Pero es cierto que siempre he tenido sueños, y (casi) siempre se van cumpliendo: empezar y acabar la carrera de Bellas Artes, exponer, vender… Incluso he cumplido cosas que nunca me atreví a soñar. Entrar en el circuito del arte en Nueva York, hace ya ocho años, es una de ellas. Y exponer en Art Basel Miami y encima vender varias obras, eso desde luego nunca pasó por mi cabeza. Pero un día dije: ¿Por qué no? Y fui haciendo camino, y viajé para presentarme y buscar y conocer a alguien que se decidiera por mi obra… y lo encontré. Pero cuando cumples un sueño, de repente surge otro. Notas que no era tan difícil, y que ahora aparece un nuevo reto.

Cuando llegas a una feria de esta magnitud, te das cuenta que los mejores, los que más alto están, son los más sencillos, los más humildes. Están ahí, no porque se lo han propuesto, sino porque son auténticos. Siguen su camino y ni engañan ni se engañan a sí mismos, yo procuro hacer lo mismo.

Post Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *