Entrevista a Aurora Duque de la Torre

by • 6 marzo, 2020 • Artist Interviews, EntrevistasComments (0)1589

Aurora Duque de la Torre (Madrid, 1966) trabaja desde el collage, mediante papeles, objetos encontrados e imágenes de distintas épocas y diferentes contextos que va atesorando en un archivo. Al meter la mano, parece que aquellas joyas silenciadas renacen en el momento justo de dar vida a una gramática nueva, rica en significados.

La soltura con la que Aurora ‘dibuj(a) con las tijeras’,- tal como definió Matisse al collage y su capacidad de exploración, han afianzado su técnica. La fuerza de su producción radica en la sencillez y limpieza de sus collages así como en su firme compromiso con la mujer.

La denuncia del pacatismo, del machismo y de los convencionalismos que han coartado el rol de las mujeres en la historia y en la sociedad, son abordados de manera lúcida y a la vez llena de belleza.

El empeño por alzar su voz y agitar la conciencia feminista del espectador, la ha llevado a trabajar con distintos colectivos que reman en la misma dirección, reforzando la necesidad a la que alude Chimananda Ngozi Adichie cuando dice que ‘la cultura no hace la gente: la gente hace la cultura. Si es cierto que la plena humanidad de las mujeres no es nuestra cultura, entonces podemos y debemos hacerla nuestra cultura’.

Retrato de Aurora Duque. Cortesía de la artista

D.V. – Eres una collagista reconocida en el circuito local. Lo que en principio se adecuó a tus limitaciones de espacio y a tu necesidad de crear, ¿es hoy una reafirmación y un statement?

Aurora Duque de la Torre – Soy una artista autodidacta. Comencé a hacer collages en 2015, hace relativamente poco tiempo con el proyecto colaborativo Los días contados, ideado por Álvaro Sobrino como una vía de escape, la búsqueda de un momento para mí, un respiro para sobrellevar la enfermedad de mi madre. Los collages los hacía en mi casa de 30 metros y en un primer momento no me preocupaban las cuestiones técnicas solo disfrutaba de la conexión entre el momento de creación y yo misma. El collage permite esto, la incursión de manos inexpertas y la libertad de crear, de jugar con el azar y de romper los límites de la realidad.

Nació la necesidad de saber más. Comencé a leer, a estudiar por mi cuenta, a ir a talleres y a cursos. El espacio me ha condicionado a hacer collages de pequeño formato, ahora esto ha cambiado porque tengo un espacio en Puerta 4, en Carabanchel, y puedo pensar en hacer otros proyectos de mayor formato.

En 2016 me atreví a presentarme a convocatorias como la de Poesía experimental de Badajoz o a la Bienal de Miradas de Mujer y fui seleccionada, estos hitos fueron un reconocimiento a mi trabajo y de alguna forma reforzaron mi autoestima como artista. A partir de ahí todo despegó y empecé a plantearme el collage de una forma más profesional.

Las redes sociales me han ayudado a dar visibilidad a mis proyectos y a entrar en contacto con otros artistas. Y sobre todo formo parte de una comunidad de artistas del collage que somos una gran familia, en la que hay grupos como Collage es mafia donde collagistas de todo el mundo, amateur o artistas muy reconocidos, intercambian collages por el mero placer de hacerlo.

De la serie Esto NO es amor quien lo probó lo sabe. Encarcelada. 21×30 cm. 2016

D.V. – Eres toda una coleccionista de tesoros que son potenciales materiales de tu trabajo.

Aurora Duque de la Torre – Me enloquecen los gabinetes de curiosidades, repletos de objetos. Soy de las que van por la calle y si ve algo que le resulta interesante lo recoge. Así me he encontrado muchas cosas: revistas, libros, juguetes y objetos diversos. Mi casa y mi taller están llenos de tesoros, como tú los llamas. Soy acumuladora y en mis collages a veces excesiva.

D.V. – Hay preciosismo y meticulosidad en tu obra así como una imagen muy depurada.

Aurora Duque de la Torre – Recortar es adictivo para mí y me gusta hacerlo de una forma tranquila y sosegada, cuidando el corte. De igual forma le doy mucha importancia al tipo de pegamento que uso en cada trabajo. Me interesa que el trabajo quede limpio aunque a veces deliberadamente me desvíe hacia el caos más absoluto “ensuciando” la composición con pintura u otros elementos.

También dedico mucho tiempo a buscar material para hacer los collages: revistas y fotografías antiguas, diferentes papeles o materiales como soporte. No soy nada ordenada, así que no tengo carpetas con imágenes clasificadas, voy buscando y a veces me tropiezo con imágenes que en un principio no tenía pensadas. Mi proceso creativo es anárquico y algo caótico cuando estoy realizando algún proyecto.

La composición es muy importante, suelo hacer fotografías, antes de pegar las piezas del collage, hasta decidir cuál quiero, aunque una de las cosas que más adrenalina me producen es cuando hay un encuentro fortuito entre dos imágenes, sucede solo a veces, pero el momento es mágico y emocionante.

De la serie Esto NO es amor quien lo probó lo sabe. El dedo liberador. 21×30 cm. 2016.

D.V. – Tus collages son intimistas y a la vez recogen preocupaciones más globales.

Aurora Duque de la Torre – Son intimistas en cuanto que parto de emociones y sentimientos personales. Tengo collages en los que hay esteticismo pero como un trampantojo que esconde temas que me preocupan. Hay un juego entre la belleza de las imágenes y lo que intento contar. A veces la divergencia entre la belleza de una imagen y de lo que hay detrás es muy fuerte pero en el fondo es lo que busco, provocar un conflicto en el espectador que se acerca a algo bello y que se encuentra con algo que no esperaba.

Disfruto también trabajando simplemente la imagen, sin un contenido específico, buscando la simple poesía visual. En este caso, suelo utilizar pocas imágenes para la composición.

D.V. – Has incursionado en el arte hace relativamente poco tiempo. ¿Qué te ha aportado el arte en estos años tan prolíficos que has tenido?

Aurora Duque  de la Torre – Lo primero, una enorme cantidad de personas increíbles. El mundo del arte es difícil y complejo pero siempre he sido honesta y respetuosa con los artistas y con las personas que se dedican a este mundo. Creo que la honestidad, la generosidad y la autenticidad están por encima de todo, al menos así lo siento yo. Y desde esta postura he ido encontrando personas que han creído en mí, que me han apoyado y que son amigas.

En lo artístico he definido mi técnica y mi estilo. También me he expuesto a otras formas de expresión artística que quiero probar.

Y he conocido a muchos y muchas artistas y eso me ha permitido acercarme a su obra. El año pasado, por ejemplo, tuve la oportunidad de ir a los Encontros de artistas Novos, coordinado por Rafael Doctor. La experiencia de convivir con tantos artistas, de asistir a las presentaciones de sus trabajos, de poder hablar de tú a tú con Pilar Albarracín que era una de las artistas invitadas fue increíble y muy gratificante personal y profesionalmente.

Bipolar. Fotos entrelazadas sobre portada de libro pintada. 16 x 25 cm. 2017.

D.V. – ¿Tus proyectos han bebido de otras disciplinas?

Aurora Duque de la Torre – Sobre todo me influye la literatura. Mi formación es filológica y de alguna forma es inevitable que los textos escritos estén presentes en mi obra, por ejemplo, dentro de mi proceso creativo, además del componente visual hay un componente textual importante que son los títulos, al que dedico mucho tiempo, que dan un giro a la imagen, añadiendo ironía, sarcasmo, crítica o poesía. Con la yuxtaposición de texto e imagen busco provocar al espectador.

Algunos de mis collages se han creado a partir de un poema, aunque a veces el proceso creativo es a la inversa, desde una imagen creada surge el recuerdo de una poesía; de un texto, como el de la epopeya de Gilgamesh, un proyecto artístico en el que Susana Blas propuso a un grupo de artistas la creación de una pieza a partir del poema. Para mí fue una auténtica catarsis artística y personal; o con personajes de la mitología, en la serie Desmitologías (La Furia de las Diosas), hice que mujeres como Aracne, Venus, Afrodita, Hibris, Eos o Clitia se rebelasen contra los mitos masculinos en los que su normalidad era violarlas, secuestrarlas, castigarlas o convertirlas en objetos.

En la carrera, me impactó leer a Bajtin y su rechazo a los patrones y estilos literarios y la concepción de la novela como cultura popular y carnavalesca. Esa idea de lo carnavalesco tiene en cierta medida presencia en parte de mi obra, una visión crítica contra lo normativo. Pero no tanto porque quiera expresar una ideología, sino porque me interesa el discurso con el espectador, crear una imagen a partir de otras para darle un peso significativo diferente que provoque su posicionamiento.

Asimismo, antes de hacer collage, trabajé con cerámica, que es un material que me apasiona con el que disfrutaba pero me suponía tener un espacio de trabajo grande que era imposible en ese momento. Me gustaría dentro de un tiempo retomar esta técnica para seguir estudiándola y trabajarla junto al collage.

Galería Mariboom. Cortesía de Javier Campano. 2018.

D.V. – Eres una artista comprometida con varias causas (Galería Mari Boom, Las Roldanas, La Recortada etc.). ¿Es posible ser feminista sin ser activista?

Aurora Duque de la Torre – Decir que eres feminista ya te convierte en activista. Estamos en un momento histórico, una revolución mundial, pero esto que parece que es un cambio global comprometido, que emociona, como sucedió con el canto de El violador eres tú de las mujeres chilenas, después no se ve en el día a día.

Sigue habiendo asesinatos, violaciones, discriminación… Como mujer artista me posiciono y en mi obra se muestra mi conciencia feminista. Un feminismo que no concibo sin las mujeres trans, las mujeres con diversidad funcional; sin el trabajo conjunto con el colectivo LGTBI o el compromiso con la defensa de los animales y el ecologismo.

Estoy en varios colectivos sí, con los que he realizado proyectos. Por ejemplo, con Las Roldanas (un grupo de mujeres artistas que abordamos desde distintos frentes, la revalorización de la labor de las mujeres artistas en España y Latinoamérica) y en colaboración del colectivo Antimuseo decidimos en 2018 reactivar la Galería Mary Boom en el pasadizo de Lagasca al Retiro para realizar una acción feminista de guerrilla artística. Con La Recortada he realizado proyectos que dan visibilidad a mujeres olvidadas en todos los campos, no solo en el artístico, o intervenciones como la que denunciaba la explotación y al abuso sexual de las recolectoras de fresas en Huelva.

También he tenido la suerte de colaborar en proyectos de artistas a las que admiro, como La última cena de Verónica Ruth Frías, la Galería de la sororidad de Paula Noya o Se nota se siente, el beige es incluyente de Miss Beige.

De la serie Desmitologías. Venus sin clichés. Collage. 10 x 15 cm. 2018.

D.V. – En tu obra hay una puesta en cuestión de lo normativo y de lo que tradicionalmente ha sido institucionalizado.

Aurora Duque  de la Torre – El concepto de norma, me produce repelús en todos los aspectos, ¿qué es ser normativo? Me cuestiono la imposición de lo normativo, de la tradición que se impone a través de una visión hetero-patriarcal, violenta, represora e intolerante.

Por eso en mi obra podrás ver crítica a la institución del matrimonio, al sexo “normativo”, a la identidad única de hombre y mujer, a la esclavitud de los cánones de belleza… Me sale de dentro revolverme contra este pensamiento único tan intransigente.

D.V. – En el caso por ejemplo del amor romántico, lo problematizas como una construcción social discutible y propones en tu obra la necesidad primero del amor hacia sí mismo/a.

Aurora Duque de la Torre – Es que el amor romántico es una gran falacia que ha hecho y sigue haciendo mucho daño. Sobre este tema trataba mi proyecto Esto NO es amor quien lo probó lo sabe, que partía de un poema de Lope de Vega, prototipo, por cierto, de macho normativo en toda regla. Este era un proyecto narrativo, comisariado por Susana Blas, que mostraba el camino que recorren algunas mujeres al iniciar una relación romántica, como las que nos han contado tantas veces y en la que poco a poco se va destruyendo esa concepción del amor hasta volverse opresiva, violenta y donde la mujer es estigmatizada incluso sufriendo maltrato, donde el silencio de la sociedad es tan doloroso como una bofetada, todo en nombre del amor.

Bird girl. Intervención sobre fotografía. 9 x 14 cm. 2019.

D.V. – ¿Qué otros temas y problemáticas te interesan?

Aurora Duque de la Torre –  Hay temas íntimos con los que por razones personales tengo más preocupación, como la memoria, el olvido, el significado de recuerdo, la enfermedad, la pérdida de cordura, la soledad frente a la ficción de las redes sociales, la naturaleza y otras cuestiones que ya se han convertido en obsesiones como la mirada, el cuerpo o la geometría.

D.V. – Recientemente has empezado a probar con otras técnicas.

Aurora Duque de la Torre – Bueno el salto empezó en 2017 con Transpotato, que era un muñeco creado a partir de los juguetes de Mr. y Miss Potato que realicé para el proyecto Free wee Project y que se presentó en una exposición comisariada por Ricardo Recuero en Swinton Gallery.

Este año, me he atrevido a hacer intervenciones en vídeo, en un proyecto en las redes que se llama Februllage, una iniciativa de Edinburgh Collage Colective y Scandinavian Collage Museum con el que he vuelto a hacer un collage diario basado en una palabra propuesta y que sinceramente ha sido creativamente muy gratificante.

Disfruto coloreando fotografías antiguas y transformando la imagen en otra diferente. Y en muchos de mis collages sigue presente la pintura, la acuarela y el pan de oro, que me fascina.

Transpotato. Juguete intervenido. 2017.

¿Qué proyecto te gustaría desarrollar y aún sigue en el tintero?

Aurora Duque de la Torre – Las Guerrilleras, que es un proyecto en el que intervengo muñecas de porcelana que empezó a gestarse a finales del verano de 2019, hastiada de despertarme cada día con la noticia del asesinato de una mujer y del aumento de violaciones en las mal llamadas «manadas». Me replanteé el tipo de lucha que hacemos las mujeres con respecto a esta violencia diaria. ¿Y si nos cansamos? ¿Y si pasamos de las palabras a la lucha armada? No quiero hacer una apología de la violencia, pero sí advertir: estamos cansadas y juntas somos poderosas.
La porcelana me permite romper con el estereotipo de fragilidad asociado a la mujer. Mi proyecto es hacer una guerrilla donde la diversidad esté presente porque me posiciono en el feminismo, donde hay muchas realidades, más allá de la mujer cis y blanca.

Guerrillas. Muñecas de porcelana intervenidas. 2019

D.V. – ¿Qué viene para 2020?

Aurora Duque de la Torre – Tengo una exposición colectiva en Roses sobre collage y literatura, Lletra, paper, tisores, comisariada por Joan Cardosa y también expondré en marzo en otra colectiva de collage Perdiendo los papeles organizada por con A de Arte en Espacio B, en Madrid.

Quiero continuar con el proyecto De tú a tú, que puede verse este año dentro de la exposición Feminismo mágico, una conexión con el pasado, comisariada por Diana Larrea, donde visibilizamos a mujeres artistas del pasado y en el que participan artistas queridas como Marina Vargas, María Gimeno, María María Acha-Kutscher, Paula Noya, Elena González Torres y la propia Diana.

He realizado seis collages sobre espejos de mujeres artistas que me interesan como Hannah Höch, Greta Stern, Marianne Brandt, Dorothea Tanning, Amparo Segarra y Remedios Varo. El juego que se crea con los espejos, creando con el espectador un nuevo collage efímero- lo que dura su mirada sobre la artista- me genera mucho interés. Quiera o no el espectador, se crea un diálogo entre él y la artista retratada.

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