Entrevista a Laura Navarro

by • 11 mayo, 2020 • Artist Interviews, EntrevistasComments (0)3218

Laura Navarro (Santander, 1983) se interesa por aquellos eventos que cuando ocurren, le son indiferentes al grueso de la gente. Sin embargo ella encuentra un potencial para entablar con ellos una discusión sobre los misterios del hombre. Paréntesis, anécdotas, sinsentidos y disparates hacen parte de la mochila que nutre sus performances.

Retrato de Laura Navarro. Cortesía de la artista

Laura invita al espectador a jugar, a divertirse, a desconectar. El humor es la piedra angular de su quehacer, a la vez que es la manzana con la que tienta a quien decide aceptar el reto y se mete en el juego. Porque como decía Camus ‘(es) estúpido quien teme gozar’.

Sus performances son exquisitas reflexiones sobre la humanidad, sobre su manera de actuar e interactuar. En un primer momento parecen historias ficticias o irreales, todo lo contrario a una utopía. Sin embargo, en muchas ocasiones la respuesta del espectador supera el planteamiento inicial; es él quien activa y reconduce el proyecto porque empatiza o se proyecta en él. La sátira subyacente es sobrepasada por la veracidad del simulacro.

¿Y entonces?

Allí es cuando la obra se refuerza y se convierte en espejo; lo ideal se explica a través de lo empírico y viceversa; lo aparentemente imposible, es. Laura nos invita a una experiencia de lo real y es allí donde encuentro sus reflexiones poderosas, su propuesta fresca y descabelladamente enriquecedora.

Proyecto Self-Selfies. Foto cortesía de Chandler Coles

D. V. – Laura, ¿qué pasó cuando descubriste el teatro? 

Laura Navarro – El primer contacto con el teatro lo tuve de pequeña cuando estaba estudiando en el colegio. Me apuntó mi madre a la Escuela de Arte Dramático de Santander porque pensó que la mejor forma de quitarme la timidez era esa, pero la pobre no sabía las consecuencias tan graves que iba a acarrearme esa decisión aparentemente inocente… Porque ese hecho fue el desencadenante, entre otros muchos, de que me quisiera dedicar al Arte y lo que conlleva esa decisión [dramatic music].

Para más inri, después de licenciarme en Bellas Artes, hice varios cursos de guión de cine y al final, de forma natural, voy uniendo varias facetas, la de artista plástica, guionista y mi ramalazo teatral.

D. V. – Luego empezaste a hacer performance que mezcla un poco de teatro y de guión cinematográfico que es otro campo que te interesa. 

Laura Navarro – En mi trabajo, me interesa reflexionar principalmente sobre nuestros hábitos sociales y los diferentes entornos sociales donde se producen las relaciones humanas. Para mí, el cuerpo es una de las mejores herramientas a utilizar a modo de espejo, en la que el protagonista de estas historias somos nosotros mismos, los seres humanos. Mi alma de guionista me hace tomarme los proyectos como breves historias o pequeñas películas que buscan la interacción con el público, personajes-espectadores que se involucren; porque me interesa que no sean pasivos, que ya bastante lo somos en la vida en general o respecto a ciertas reacciones sociales como para no intentar que seamos los artistas los que nos encarguemos por lo menos de dar un pequeño empujón a esa pasividad.

D. V. – Tu obra es como un comentario al margen de un estudio sociológico. Interpelas la conducta humana. 

Laura Navarro – Me fascina para bien y para mal el animal social que somos. Quiero entender por qué este comportamiento, o por qué aquello… Siempre me ha interesado la psicología porque he tenido una necesidad muy grande de querer entenderme a mí misma para así entender también a los demás. Y cuando empiezo a leer libros de psicología me doy cuenta de que, lamentablemente, dentro de la complejidad de nuestro diseño somos excesivamente predecibles en cuanto a nuestro comportamiento y la relación que tenemos con el entorno y los demás.

Pero por otro lado, por ejemplo, soy adicta al cine documental porque es ahí donde muchas veces también puedes ver “excepciones”. De hecho, un proyecto que tengo en mente y que me obsesiona desde hace varios años, es poder contar la historia de un personaje real, vivo para poder conocerle y que me regale esa autenticidad que él tiene.

Proyecto Self-Selfies. en Hybrid Art Fair. Foto cortesía de Cecilia Álvarez de Soto

D. V. – Buscas en el origen de algunos fenómenos que tienen lugar en la realidad pero de los que no se habla mucho. Rascas en el reverso de ciertos comportamientos absurdos, distópicos.

Laura Navarro – Me gusta crear interrupciones en la vida diaria, para reconectar con otras realidades y dejar de pensar que en la que estamos es la única posibilidad a la que nos enfrentamos. Siempre me gusta recordar la frase de Paul Éluard: “hay otros mundos, pero están en éste”. Esta frase me inspira para querer realizar acciones en las que pueda romper la rutina o la realidad individual. Crear un “chispazo invisible” cuando chocan dos realidades: la del artista, performer, etc. con la realidad del público, y confrontar estas dos realidades, para dejarlas interactuar entre ellas, influyéndose unas a otras, creando un paréntesis, un espacio distinto que es el punto que me interesa a mí a la hora de trabajar en este tipo de proyectos.

A partir de ahí, sí la vida nos da momentos absurdos constantes, -que yo la verdad los disfruto bastante-, cuando trabajas con el espectador, lo descabellado siempre está a la vuelta de la esquina y eso a mí me engancha mucho.

D. V. – Este asunto del coronavirus es justamente uno de ellos, supongo que está siendo objeto de tus cavilaciones. 

Laura Navarro – Si, desde luego… esta situación actual para mí es de los mayores “experimentos sociológicos” a los que nos hemos enfrentado. Lo que más me está impactando de todo esto es ver cómo los disfraces con los que muchos han decidido vivir sus vidas, ahora se caen de forma estrepitosa. Algunos tardan más, algunos menos. El otro día, un famoso crítico de Arte compartía en Facebook una cadena en la que pedía que le definieran con una palabra, o un recuerdo… una persona que trabaja desde el intelecto y desde su memoria prodigiosa llena de citas de otros.

De repente, ves como tenemos que dejar un poco de lado nuestro personaje en una situación crítica, en la que se nos pone a prueba el ego y prima más lo humano, eso me fascina.

Proyecto Cartas a Dios. Foto cortesía de Israel Sánchez Beato

Cada día que pasa me viene a la cabeza la maravillosa película de Sidney Lumet Network, un mundo implacable, ahora más que nunca necesito volver a verla, porque nos machacan constantemente y los medios nos dirigen al abismo para evitar el abismo… Vivimos en la alarma y el colapso para evitar la enfermedad, evitar la enfermedad para convertirnos a todos en enfermos, como si el miedo no fuera la verdadera plaga.

Y si tengo que sacar algo bueno de esta situación es ver el gran zasca que la cultura da en estos momentos de incertidumbre a una parte de la sociedad, que se empeña en maltratar a las personas que intentamos vivir de esto, y que de repente la parte creativa del ser humano es la que salva nuestra salud mental para afrontar de la mejor manera posible el confinamiento y las consecuencias que surjan de esta crisis. ¿A ver, los de ADE, qué herramientas tenéis para sobrellevarlo? Buscad a algún familiar de “letras” que os eche un cable…

D. V. – Hablemos del fondo. La performance es tu técnica pero en realidad haces arte conceptual. 

Laura Navarro – En nombre de lo conceptual se ha hecho mucho bodrio, así que el término lo cojo con pinzas, porque se ha utilizado para cualquier cosa, aunque entiendo lo que me dices. Al final todo proceso se mueve a través de conceptos para poder desarrollarlo, así que para mí el cuerpo es el que traduce y da forma a mis pensamientos. Sí que es cierto que hay otras formas de hacer, mucho menos “mentales” y más emocionales o intuitivas.

Proyecto Manual de estilo -gula-. Foto cortesía de Cecilia Álvarez de Soto

D. V. – La gula es un tema que has investigado mucho. 

Laura Navarro – Mi fascinación por este tema comienza cuando me empiezo a interesar por la “coreografía social” que se produce durante las inauguraciones de exposiciones. A partir de la observación de este ritual y de ciertos patrones específicos que se repiten, creo un personaje que es un coach especialista en “mouthfullness” que ofrece al público ampliar los conocimientos necesarios de su propio cuerpo para conseguir una actitud idónea y llena de estilo a la hora de hacer frente al momento cumbre de cualquier inauguración de exposiciones en galerías, ferias o bienales: la aproximación a la mesa de catering.

Creo unas pautas de estilo, inspiradas también en el libro Manual de estilo del Arte Contemporáneo de Pablo Helguera, donde la guía apela a la sátira y la comicidad para, en realidad, hacer una crítica del entorno social, económico y político que se genera alrededor de las artes. Mi objetivo es mostrar las reglas implícitas de una sociedad aparentemente educada pero que en el momento del apogeo gastronómico y alcohólico saca a relucir la caricatura humana.

Proyecto Manual de estilo -gula-. Foto cortesía de Cecilia Álvarez de Soto

D. V. – En el proyecto de las cartas a Dios ha habido una implicación grande del espectador. ¿Cómo ha sido la experiencia? 

Laura Navarro – soydiosnosoyspam@gmail.com tiene su origen en otro proyecto que desarrollé en el 2012 para el Festival Desvelarte de Santander, en el que diseñé carteles con estética de anuncios de búsqueda de empleo. En ellos se hacía referencia a cuestiones curiosas, como ofrecer romances de película, almohadas para consultas nocturnas, una invasión extraterrestre para dejar de creernos el ombligo del mundo, etc. Cada uno de esos carteles proponía un tema y, si una persona estaba interesada en ponerse en contacto con la oferta, lo podía hacer a través de un correo electrónico que llevaba cada cartel. Uno de esos carteles que realicé fue ofrecer hojas de reclamaciones a Dios a través de e-mail.

Pero han tenido que pasar varios años para darme cuenta de que cada uno de esos carteles tiene bastante potencial de forma individual. Tengo todavía mucho que explorar con algunos de estos temas.

La intención primeramente, tanto en todos mis proyectos como en este en particular, es montar la idea y ver qué resulta de ello. Ni yo misma sé por dónde va a ir porque depende de lo que los participantes generen. Hay quienes se lo toman más a broma, mientras que hay otros que ven en ello una oportunidad para desahogarse. Lo que más me interesa en este tipo de proyectos es ver qué surge de forma espontánea.

El proyecto sigue abierto, porque de hecho ya ha surgido una cierta amistad entre las personas participantes y sus dioses. Le han cogido gusto a que por primera vez haya una conversación fluida entre dioses y humanos y eso es de agradecer…

Quiero realizar una selección de las preguntas y respuestas más interesantes y publicarlas en un libro, porque lo que ha generado este proyecto en concreto es ver todo el potencial anónimo que existe y que merece darse a conocer.

Performance soydiosnosoyspam@gmail.com

D. V. – En tu obra hay también pequeños proyectos para redes, ¿cómo funcionan? 

Laura Navarro – Me gusta realizar proyectos breves, obras relámpago como las llamo yo para las redes sociales, sobre todo porque en el mundo virtual, donde todo nace y muere a una velocidad enfermiza, para que funcione hay que adaptarse a esas normas.

Pero lo que más me impresiona es la veracidad primigenia que se le da a cualquier tipo de publicación que compartamos aunque todos nos hartemos de decir por activa y por pasiva, y tengamos muy presente, que vivimos inmersos en la época de las fake news y la posverdad.

Hablando esto con un amigo actor, pensamos en hacer una película que no llegara a existir nunca, hija de la posverdad, y así nació A Swedish Movie. Nos pusimos de acuerdo para ir compartiendo publicaciones del supuesto rodaje que estábamos haciendo en Suecia, y era tan simple como hacernos fotografías, coger algunas de internet y situar cada imagen en alguna ubicación sueca un poco rebuscada para añadirle veracidad y voilà. Viajábamos gratis y encima creábamos en la gente una idea de tener vidas intensas y casi perfectas…

Luego ya trabajar la realidad es más cosa de el/la terapeuta de cada unx. Me gusta jugar y es algo que no puedo evitar. Me gusta convertirme en un instrumento que permita enlazar el mundo ficticio con el real, porque en muchas ocasiones no se sabe dónde comienza uno y acaba el otro.

A swedish movie. Foto cortesia de Catalina Altuna

D. V. – En ese juego, el humor es un vehículo de comunicación constante. 

Laura Navarro – Absolutamente, ya sea en mi trabajo como en mi vida en general, para mí el humor es de las herramientas más poderosas que existen para aceptar momentos crudos y absurdos de la vida. Lo defenderé siempre contra viento y marea, y ahora más que nunca, ya que al sentido del humor se le está intentando regular e incluso criminalizar. Estamos en un momento en que se imputa por contenidos en las redes sociales y esto es muy grave. Todos somos muy fans de la libertad de expresión pero sólo para lo que queremos oír.

Lo mejor de la comedia es que hace que se hable de lo que no se quiere hablar. La risa es una necesidad, al humor se le piden demasiadas justificaciones, al drama no. En nombre del drama puedes hacer mil moñadas y cualquier tipo de cursilería, al humor se le mira con lupa no vaya a ser que escueza más de lo debido…

D. V. – ¿La provocación te ha pasado factura? 

Laura Navarro – Ahora mismo todo pasa factura, y más recientemente desde que convivimos en este planeta con una nueva especie que se reproduce por esporas: “l@s ofendidit@s”. Esas personas que viven por y para la indignación sin tener una mínima motivación en ejercitar el pensamiento crítico, cuyo mantra constante es: “¿pero cómo se te ocurre reírte de eso?”. Pues les diré que todas las personas que se dedican al humor, son los mejores espejos que reflejan la sociedad, y muchas veces la liberan por tocar temas que se suponen políticamente incorrectos y que hay que sacar a la luz. Si ya lo decía Pasolini: “Escandalizar es un derecho, como ser escandalizado es un placer”. Disfruten de los placeres de la vida y relajen esas corazas, les irá mejor.

Colectivo homo Velamine

D. V. – ¿Te ha pasado que sea a ti a quien deja sorprendida la respuesta del público? 

Laura Navarro – Claro, de hecho es lo que me engancha de este tipo de proyectos. La incertidumbre que se genera por no saber a quién tienes delante y cómo va a reaccionar ante lo que le ofreces.

Diré que las reacciones que más me conmueven, y me dejan muchas veces impactada, son con un cierto tipo de público que tiene mucha facilidad a la hora de desnudarse metafóricamente y alguna que otra más literal… con ciertos aspectos excesivamente personales. Sobre todo en proyectos en los que pido que la interacción sea individual, no grupal.

También me sorprende mucho la complicidad que se genera en tan poco tiempo, es una cierta confianza que creo que si no se estuviera dentro de este contexto específico, la franqueza que el público me ha regalado en muchas ocasiones no es tan fácil verla en la vida diaria.

En otras ocasiones se puede predecir en algunos momentos la reacción del público porque hay ciertos patrones que quizás se repitan, pero siempre hay un punto de sorpresa, de no saber muchas veces el giro hacia donde pueden derivar las cosas, y es ahí donde hay que anticiparse para poder exprimir ese instante maravilloso que te va a regalar el público. Ese es el punto más complejo de todo esto. El recurso artístico en este tipo de proyectos está en “intervenir ese momento”, saber tocar un momento excepcional para darle poder y significado.

D. V. – En el arte contemporáneo, ¿con qué artistas te sientes identificada? 

Laura Navarro – Por su forma de pensar y ser, con Isidoro Valcárcel, porque le considero un creador (o como él quiera denominarse) verdaderamente franco consigo mismo y eso le hace ser muy único, porque antepone no querer depender de la vida social artística y sus respectivas implicaciones para seguir produciendo libremente sin dejarse llevar por modas, estéticas o por temáticas que dan más premios. Me parece que tiene una mente muy lúcida y valiosa, sobre todo para los que todavía seguimos creyendo en ese tipo de creación libre que no tiene límites impuestos por el mercado del Arte.

D. V. – ¿Cuál es el proyecto más absurdo que se te ha ocurrido y no has hecho aún? 

Laura Navarro – ¿Querer seguir viviendo en este tipo de sociedad…?

Trabajndo en la Residencia Panal 361, Buenos Aires

D. V. – Realizaste una residencia en Argentina, en Panal 361, cuéntanos sobre esa experiencia. 

Laura Navarro – La experiencia fue positiva pero también sentí que necesitaba más tiempo, ya que vas con un proyecto a realizar y cuando más o menos te estás adaptando a su modo de vida te tienes que volver. Siempre es enriquecedor este tipo de experiencias aunque creo que para que sea realmente fructífero hay que pasar un mínimo de tres meses en un lugar para mimetizarse de verdad con sus costumbres y sus gentes, y más cuando tu obra la mayoría de las veces depende del factor humano, para eso se requiere de paciencia y tiempo.

D. V. – Háblanos de las colaboraciones que has realizado/realizas. 

Laura Navarro – La colaboración más reciente que he hecho ha sido para un cortometraje de una cineasta argentina que investiga sobre el concepto alemán Unheimliche, que el filósofo alemán Schelling y más tarde Freud definen como la noción de «extrañeza inquietante» como lo que debía haber quedado oculto, secreto, pero que se ha manifestado.

Colaboro también desde hace un año con el colectivo Homo Velamine que realiza acciones ultrarracionales que consisten en estudiar los comportamientos y actitudes del pueblo con el objetivo de comprender sus creencias, pasiones y anhelos.

D. V. – ¿Cómo crees que cambiarán las cosas después del COVID-19? 

Laura Navarro – No sé realmente lo que va a implicar a nuestra sociedad el cambio de paradigma en el que estamos ahora mismo, y menos aún al mundo del Arte. Todas las personas que intentamos dedicarnos a esto, ya hemos aprendido lamentablemente a vivir con nuestra amiga incertidumbre constantemente, así que ahora seguiremos más unidos a ella que nunca.

Pero, por otro lado pienso que estamos viviendo algo histórico y que para bien o para mal vamos a vivir en dos tipos de sociedad bastante diferentes, al menos así lo veo yo. Esto que está ocurriendo no se va a quedar en un hecho aislado, creo que es el comienzo de una transformación global en la sociedad. Cuando me haces esta pregunta, me viene a la mente una de las escenas de la maravillosa película “El Show de Truman” donde el protagonista ve caer del cielo un foco de iluminación, lo agarra y es ahí donde el simulacro de normalidad que tenía empieza a tambalearse, yo estoy igual que Truman, agarrando el foco desde marzo, sin soltarle…

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