Entrevista a Rosell Meseguer

by • 21 marzo, 2018 • Artist Interviews, EntrevistasComments (0)2853

Rosell Meseguer (Orihuela, Alicante, 1976). Artista visual. Licenciada (1999) y Doctora (2004), Premio Extraordinario Doctorado, (2004) en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, en la que es docente de grado y máster. Su trabajo se desarrolla en distintos medios -fotografía, instalación, archivo, publicaciones, dibujos, pintura y vídeo- siempre vinculado a la investigación de los procesos históricos y las consecuencias sociopolíticas y económicas. Analiza la construcción de la historia y la creación de metodologías de documentación que se han desarrollado en varias investigaciones.

Rosell MESEGUER

Naces en Orihuela en 1976, de donde procede parte de tu familia paterna- aunque tu bisabuelo era de Castellón-, desde tu nacimiento vives en Cartagena (1976-1988) y posteriormente te trasladas con tu familia a Madrid (1988). Desde 2001 al 2015 has vivido en diversos países gracias a estancias de investigación y proyectos de arte con diversas instituciones (Nueva York, Londres, Paris, Roma, Miami, Berlín). Desde 2005 has desarrollado tu carrera profesional entre Europa y América Latina a través de alianzas con museos, galerías de arte y talleres en diversas universidades en las Américas, destacando tu relación con Chile, Argentina y Colombia. ¿Desde dónde te hubiera gustado seguir establecida y proyectarte o ves que tu trayectoria no habría sido la misma?

R.M. – Londres y Nueva York, fueron dos ciudades esenciales en la construcción del modo de ver, entender y procesar mi obra. Son ciudades que han marcado profundamente la historia de la contemporaneidad del arte, pero también son lugares difíciles para vivir, con altos costes de vida y un alto nivel de competencia. En Londres me hubiera quedado, fue la beca de Generaciones de CajaMadrid la que me hizo volver a España para desarrollar mi proyecto «Batería de Cenizas. Metodología de la Defensa» que viajaría a Londres al ser seleccionado en Descubrimientos PHOTOEspaña 2004 por Paul Wombell, para formar parte de la muestra: «Mediterranean Between Reality and Utopia», en la Photographers´ Gallery. Por otra parte, he de decir que mi paso por París fue esencial en el desarrollo de mi obra fotográfica; gracias al desarrollo de parte de mi tesis en el Centre Georges Pompidou.

Rosell MESEGUER

¿Qué te impulsa a radicarte finalmente en Madrid?

R.M. – Una de las razones ha sido la obtención de la beca Botín y el desarrollo de parte del proyecto en el Museo Geominero que está ubicado en la ciudad, y la apertura de un nuevo estudio para desarrollar el mismo. Es por otra parte una ciudad que amo, la única ciudad en la cual he vivido donde sin ser de aquí siempre me he sentido como en casa. Es la ciudad donde estoy desarrollando labores docentes en máster y grado en la Facultad de Bellas Artes de la UCM.

¿Qué ansiabas?

R.M. – Siempre hay algo que ansiar, o mejor dicho que proyectar: un nuevo proyecto, un nuevo escalón a desarrollar, una nueva superación en cada idea, un no caer en una repetición continua sin dejar de ser yo, con mis metodologías de investigación y mis modos de analizar la construcción de la historia y la creación de metodologías de documentación, para las que han sido esenciales varias estancias de investigaciones en el M.O.MA, Nueva York, la Tate Britain, Londres o Cannonball, Miami, Florida. Hay algo esencial y es el crecimiento y el desarrollo de nuevas herramientas en la construcción de las obras.

 

¿Lo encontraste?

R.M. – Cada proyecto es una nueva búsqueda, encuentro algo que me lleva a otra búsqueda, y ese es el hilo que me mueve como artista, esa idea de superación, de construcción procesual.

Rosell MESEGUER

¿Qué diferencias fundamentales, debilidades y fortalezas, estableces entre ambos lugares en cuanto al desarrollo de tu práctica artística y al propio Sistema del arte?

R.M. – Considero que hay tres patas fundamentales en el mundo del arte: la pública, la privada, y la pata alternativa o auto-gestionada; estas tres patas son esenciales en el tejido artístico de cada país. Es difícil encontrar países donde las tres patas estén equilibradas y estas tres partes me hacen pensar en tres aspectos fundamentales en mi obra con respecto al sistema del arte: la necesidad de la metodología y el proceso de creación que suele durar años -en mi caso proyectos de larga duración, complicados en el mundo de lo “inmediato”-, la necesidad del encuentro con el público -el mostrar la misma obra en diversos países y con diversos públicos, y analizar cómo sigue viva-, la necesidad didáctica o el encuentro con estudiantes universitarios y la puesta en práctica de experiencias de comunicación y docencia.

Rosell MESEGUER

¿Crees que puede mejorarse algo?

R.M. – Sí, en primer lugar la educación, el acercamiento al arte desde la infancia. Me maravilla ver como se acerca el público local alemán muchas veces no especialista en arte contemporáneo a los proyectos de Münster o Documenta, es parte ya de ellos, parte de su historia, parte de sus raíces y por lo tanto hay una naturalidad en las relaciones y encuentros que se suceden en estos eventos.

Eso mismo, ampliado a tu experiencia internacional, ¿qué deberíamos aportar y erradicar en la práctica artística contemporánea?

R.M. – Las injerencias políticas en la cultura son muy nocivas. Los profesionales del arte, artistas, comisarios, directoras de museos…agradecemos interlocutores conocedores del mundo del arte, un diálogo de tú a tú, un reconocimiento a nuestra profesión y el respeto por la misma. Hay muchas cuestiones no resueltas, la falta de honorarios hacia nuestro trabajo, sustituidos a veces por producción artística, la falta de convenios y regulaciones que nos ayudarían a desarrollar nuestra obra en mejores condiciones.

Rosell MESEGUER

Desde la aldea global, y desde tu perspectiva, ¿cómo se aprecia desde fuera este proceso de vuelta o reforzamiento de los nacionalismos?

R.M. – Nací en un sitio, me crié en otro, mi padre proviene de otro lugar, mi madre de otro, no soy amiga de nacionalismos/localismos. La globalización tiene muchas consecuencias una es la necesidad de posicionarse en un lugar –locus– invadidos por el todo, pero ese posicionamiento debe ser inteligente, proteger el territorio sabiendo que perteneces a un mundo global. Amar lo tuyo sabiendo que es parte de un todo.

¿Algún proyecto pendiente de realizar, diseñado para Alicante?

R.M. – Tendría que ver con la costa -el Mediterráneo-; sigo pendiente de seguir desarrollando los modos de ver y entender la costa, el límite entre tierra y mar y la idea de Levante, que puede ser para algunos conflictiva; es una idea en el aire.

 Rosell MESEGUER

Un proyecto que cueste arrancar.

R.M. – Llevo años queriendo sacar un proyecto sobre la Patagonia, a partir de unos materiales que grabé y dibujé hace casi ocho años. Otros proyectos que parecían también no arrancar de repente han surgido del modo más inesperado, en breve un material que desarrollé en el Salar de Uyuni (Bolivia) en relación a la obtención del litio y sal, será editado.

Por otra parte tengo un proyecto en proceso desde 2010, sobre intervenciones “invisibles” –con pintura y collage- en guías de mano de bienales, festivales y exposiciones de arte, es un proyecto muy íntimo, procesual y de creación continua que aún estoy planteando cómo mostrar.

Un deseo.

R.M. – Seguir siendo artista

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