Eva Armisen expone en Aranapoveda Galería

by • 12 noviembre, 2010 • Exposiciones, Madrid, PinturaComments (0)4534

Del 11 de Noviembre hasta el 15 de Diciembre 2010 en Aranapoveda Galería – Madrid.

“Una Cabeza Sembrada” es título de la primera exposición individual de Eva Armisen en la Galería Aranapoveda, situada en el Barrio de las Artes y las Letras de Madrid, con la que lleva trabajando ya 4 años y exponiendo en Ferias de toda Europa. Eva ha cultivado muchas técnicas y soportes: desde el acrílico al óleo, de la pintura al grabado, del lienzo a la cerámica. Su obra se expone en numerosos países y colecciones privadas de todo el mundo.

Eva pinta, pero también escribe, en sus cuadros. Para ella, el mensaje escrito “forma parte de la vida de un cuadro”. A veces una palabra (“Feliz”), a veces varias (“Seré más mala que el lobo feroz”); a veces cosas cotidianas (“Por fin en casa”, “Un paseo”), a veces sensaciones (“Estoy pero no estoy”). Esas palabras, que suelen ser el punto de partida de un cuadro, a veces se acaban convirtiendo en el título. En su obra casi siempre está presente la mujer, lo femenino, porque Eva cree “en la fuerza de la mujer para cambiar las cosas”. Sin llegar al feminismo activo, se queda con las mujeres que “saben vencer los problemas con dulzura, sin agresividad”.

Una cabeza sembrada es una serie de pinturas, obras sobre papel y grabados inspirados en el potencial de la imaginación que todos tenemos.

En la cabeza sembrada hay semillas que plantaron sus padres, sus abuelos, sus amigos, sus hijos. Algunas semillas ya estaban en la tierra, otras son de malas hierbas, algunas ya han florecido, otras esperan el tiempo y el momento propicio, otras no germinaran porque no les ha gustado la tierra, no ha llovido suficiente o quizás demasiado o son incompatibles con las de al lado, necesitan más luz o más oscuridad. Algunas echan raíces muy profundas y otras unas raíces tan frágiles que parece milagroso que se aguanten.

Habla de lo importante del proceso de sembrar para que haya posibilidades siempre de que algo germine y crezca. Habla de forma figurada de los jardines que todos cultivamos y de la importancia de tener una cabeza aireada, soleada, regada, en definitiva en contacto con el exterior. Le gusta pensar que cada uno tiene una tierra que le han regalado , más o menos fértil y allí elije sembrar algunas semillas y otras no las elije pero las acoje, se las trae el viento, las abejas, las mariposas, el contacto con otras cabezas…

Arrancamos las malas hierbas y con más o menos suerte alimentamos lo que queremos que crezca y matamos lo que no queremos que nos mate y sobre todo siempre tenemos la posibilidad de que brote algo inesperado y mágico.

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