GENALGUACIL 2018. Propuestas de calidad que hablan por sí mismas

by • 11 septiembre, 2018 • EncuentrosComments (3)1365

La hornada de artistas que en agosto de 2018 llegaron a Genalguacil cargaron con una responsabilidad mayor que la de sus compañeros de ediciones pasadas: demostrar no solo que sus proyectos artísticos eran de calidad y merecían ser desarrollados en este marco tan especial, sino que toda la propuesta “Genalguacil, Pueblo Museo” debía seguir siendo apoyada por la Diputación de Málaga. Asumieron y demostraron. En un ambiente algo inquietante tanto para los creadores como para los gestores de los Encuentros, el trabajo en los talleres y el entorno fue infatigable, en muchos casos a contrarreloj, pero los resultados finales estuvieron a la altura de las circunstancias. A veces, la labor del artista sirve a un propósito mayor y más trascendental que el de mostrar únicamente su obra, y de manera más o menos voluntaria o consciente, cada uno de ellos defendió desde su propuesta la necesidad de plantear políticas culturales estables y de calidad en nuestra comunidad. Este año más que nunca las visitas a los talleres se convertían en un hervidero de ideas y diálogo del que unos y otros aprendímos enormemente, y también por qué no decirlo, en una distracción para aquellos que trabajaban día y noche con el objetivo de que su obra estuviera lista en fecha y hora.

Genalguacil 2018 - Álvaro Albaladejo

Justo a la entrada del pueblo se encuentra el célebre taller “de las castañas”, como artistas y vecinos suelen denominarlo, un espacio que generalmente se reserva a obras de gran formato y materiales de tratamiento complejo. Este año encontramos en él a los escultores Álvaro Albaladejo, Eugenio Rivas y al equipo artístico Alegría y Piñero, que interpretaron el tema protagonista de cada edición, el paisaje, llevándoselo a su terreno. Albaladejo fijó su atención en la morfología del pinsapo, concretamente en sus piñas, generando una escultura de madera cuyas formas ondulantes nos hablan de la poética abstracta existente en las formas de la naturaleza. No abandona el escultor las referencias surrealistas en su obra, y por ello para el acabado de su escultura quemó la superficie de la misma, haciendo referencia a esa mirada incandescente propia de los procesos alucinógenos. Mientras la escultura de Albaladejo incita a la agitación del espíritu, el proyecto de Eugenio Rivas plantea un espacio para la introspección. “Cúpula del Silencio” es un cuarto de esfera de hormigón situado en un espacio de transición que divide el ámbito urbano del natural, una especie de monumento dedicado al silencio y la paz interior que, de alguna manera, puede ofrecernos la meditación sobre el paisaje. La estructura generada por el artista hace un guiño a las cabeceras de muchos templos sagrados y a pasajes religiosos en los que se describe la bóveda celeste, sin embargo, esta cúpula no representa dogmas ni doctrinas, sino un espacio consagrado al silencio interior del ser humano. Este lugar tan íntimo contrasta con la propuesta de Alegría y Piñero, “Enciclogarden”, una caja oscura de grandes dimensiones que reproduce en su interior una imagen invertida del paisaje. A pesar de los avances tecnológicos a los que asistimos hoy día, la experiencia que propone al público este equipo artístico sigue maravillando e impresionando a quienes participan de la obra, recordándonos a las reacciones de sorpresa que producían los primeros experimentos foto y cinematográficos.

Genalguacil 2018 - Florencia Rojas

Efectivamente, la fotografía y su historia han tenido una presencia muy importante en la edición 2018 gracias a los proyectos de Florencia Rojas y Noelia García Bandera. La primera basa su trabajo en el pensamiento filosófico de Heráclito de Éfeso, utilizando el río Genal para materializar metafóricamente el fluir en constante cambio. Mediante su cámara fotográfica, Rojas registra durante 14 días el mismo paisaje a la misma hora, evidenciando que a pesar de atenerse a unas condiciones pautadas, siempre existen variaciones. Por su parte, García Bandera continúa indagando en los telones fotográficos que se utilizaban en los estudios de fotografía del siglo XIX. En esta ocasión la artista ha plasmado mediante una impresión fotográfica una vista de la naturaleza de Genalguacil en un gran telón de fondo que sirvió para retratar a los vecinos del pueblo. Además, Noelia juega con otros formatos más pequeños que nos invitan a reflexionar sobre la presencia y protagonismo del paisaje en la fotografía.

Otro proyecto que se encuentra a medio camino entre la fotografía, el vídeo y la pintura es el propuesto por Javier Artero, “Simulacro de día. Una aproximación a la línea del tiempo de Genalguacil”, para el que el artista proyectó un potente foco de luz sobre una fachada concreta del pueblo, generando un time-lapse que registraba el cambio lumínico ambiental pero no el de la fachada. El trabajo de Artero no puede ser más pertinente pues indaga sobre el tiempo y las distintas maneras de percibirlo dentro de un marco que parece atemporal. También en esta línea de indagación sobre los ciclos temporales del ser humano y la naturaleza se encuentra el trabajo de José García Vallés, cuya estructura metálica pentagonal es recorrida por unos haces de luz led que se desplazaban en forma de espiral y recrean metafóricamente la concepción filosófica del eterno retorno.

Genalguacil 2018 - José García Valles

La parte vivencial, los recorridos por el pueblo y la interacción con sus gentes es cada año otro de los elementos protagonistas de los Encuentros. En la presente edición el equipo compuesto por Julia Fuentesal y Pablo Muñoz recrean en Genalguacil la experiencia del flâneur, el paseante que sin mantener un rumbo fijo se deja sorprender y llevar por todas las vicisitudes que le asaltan a su paso. Esta experiencia, en la que el paseante ve y oye, es traducida en una serie de dibujos que recrean desde un lenguaje abstracto lo vivido. También en esa línea de indagación en el pueblo y sus espacios se encuentra la propuesta de happening de Violeta Niebla y Alessandra García, “Proyecto: la lista de la compra”, quienes convirtieron uno de los supermercados del pueblo en un laboratorio para la experimentación comercial. Niebla y García plantean interesantes paralelismos entre la vida cotidiana y el mundo del arte, evidenciando los aspectos y facetas más absurdas de este último. La pieza de Paloma de la Cruz es, en sí misma una invitación a descubrir los lugares más ocultos y mágicos del pueblo. Su obra cerámica recrea una prenda íntima que se ha desprendido tras un encuentro furtivo. La ubicación de esta, que asoma una de sus esquinas pero permanece escondida a ojos del paseante, nos habla de esas vivencias prohibidas que ocurrieron pero que deben ser ocultas de cara al público, conectando de alguna manera con ese imaginario secreto que existe en todos los lugares.

El nutrido plantel de artistas y propuestas que participaron en los Encuentros de Genalguacil 2018, se vio enriquecido además por la exposición “Territorios. A las ciencias sociales por el arte” de los artistas Françoise Vanneraud y José Medina Galeote, comisariada por el crítico de arte Juan Francisco Rueda. Dicha muestra pone sobre la mesa algunos asuntos relativos a la propia historia del pueblo como la enorme emigración que éste ha venido sufriendo durante décadas y una de sus consecuencias más graves: la despoblación acuciante. Curiosamente, esta exposición viene a denunciar una realidad con la que la alcaldía viene luchando tiempo atrás, y que mediante los Encuentros de Arte Contemporáneo se pretende paliar. Quizá las figuras responsables pertinentes sean conscientes más pronto que tarde de que propuestas culturales como estos Encuentros son una de las vías de salvación de muchos pueblos que desgraciadamente están avocados a la desaparición.

 

Imágenes:
1- Genalguacil 2018 – Álvaro Albaladejo
2- Genalguacil 2018 – Florencia Rojas
3- Genalguacil 2018 – José García Valles

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3 Responses to GENALGUACIL 2018. Propuestas de calidad que hablan por sí mismas

  1. Manuel dice:

    Acabo de leer su extrardinario y ampliio comentario sobre Genalguacil. Me identifico con Ud, porque GENALGUACIL sorprende al visitante nada mas llegar. Tan solo he visitado una sola vez este precioso pueblo lleno de encanto, rodeado de una bellisima naturaleza que lo sostiene, como si fuese un lindo ramo de flores Vecinos,
    , alcalde podeis estar verdaderamente orgullosos de residir en este lugar del mundo…

  2. Abel García dice:

    Genial plasmación escrita de lo que supone, no solo los “Encuentros de Arte de Genalguacil,” sino el conjunto de la realidad sociocultural de Genalguacil como “Pueblo Museo” y su proyección artística.
    Enhorabuena, Regina. Saludos.

  3. Gonzalo Polo dice:

    ¿La hornada de artistas que en agosto de 2018 llegaron a Genalguacil cargaron con una responsabilidad mayor que la de sus compañeros de ediciones pasadas?
    Su afirmación es bastante irresponsable y demuestra un total desconocimiento de lo que han sido los anteriores Encuentros de Arte.
    Para su información, hasta ahora las únicas convocatorias en las que los creadores han cobrado por su participación han sido las dos últimas. En todas las anteriores se participó gratis e incluso hubo quien al no poder terminar su propuesta a tiempo, se costeó él mismo los gastos de la prolongación de su estancia ¿y usted habla de responsabilidad?
    Gonzalo Polo

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