Hay un mar que es más alto que el cielo

by • 5 febrero, 2016 • Exposiciones, Fotografía, LeónComments (0)2749

El pasado 29 de enero se inaguraba Hay un mar que es más alto que el cielo en la Galería Espacio_E. Una muestra comisariada por la artista y comisaria Úrsula Martín Asensio en la que las obras llevan la firma del artista Mikha-ez y el historiador del arte, crítico y comisario Cayetano Limorte Menchón, que puede visitarse hasta el 13 de marzo.

Mikha-ez Si describimos la muestra físicamente podemos decir que el proyecto en sí se estructura en dos niveles: un primer nivel que surge de la conjunción de la serie fotográfica realizada por Mikha-ez y la placa de alumino oro ideada por Cayetano Limorte Menchón en la que va grabado con rayo láser un total de nueve haikus, correspondiéndose cada uno de ellos con cada una de las nueve fotografías; y un segundo nivel que se desarrolla a ras de suelo, en el que se ubica un bloque de 1.710 hojas de papel (en formato A3) estructuradas a partir de las nueve fotografías anteriores, repitiéndose cada una de ellas 190 veces.

Mikha-ez

Ahora bien, realmente ¿qué hay detrás de todo esto? Úrsula Martín Asensio explicaba, en una entrevista para arteporescrito, la razón de ser de este proyecto diciendo que hay una “necesidad imperante en la actualidad de cualquier cosa –idea, concepto o elemento- que nos ayude a romper los estereotipos que constantemente reproducimos al improvisar o al hacer ruido”.

Dicho esto es más fácil comprender el sentido de la muestra en su conjunto, en la que las nueve fotografías que Mikha-ez toma del cielo, desde la salida hasta la puesta de Sol, siempre desde las mismas coordenadas y fecha, crean una analogía con la placa de Cayetano Limorte, que evoca el destello provocado por los haces de la luz del Sol y que a su vez nos lleva a la idea de escribir con la luz, en esa relación entre imagen y texto, entre realidad y experiencia percibida.

21

Sin embargo, esa ruptura de estereotipos a la que alude Úrsula Martín se hace más evidente en el segundo nivel de esta muestra en el que se recuperan las bases del arte relacional . Mientras que las obras expuestas en la pared invitan al espectador a la contemplación y reflexión, las 1.710 hojas de papel que se sitúan en el suelo se mantienen a la espera de la interacción del espectador, por la cual cualquiera de los visitantes a la muestra puede llevarse una de las hojas. Acción con la que se produce la activación de la propia obra, haciéndose visible el cielo en su desarrollo lumínico de una manera cronológica a medida que las hojas van desapareciendo por la acción directa de la interacción obra – sujeto.

Mikha-ez

En su itinerancia por León, Salamanca, Gijón, Alicante y Madrid la obra irá variando su volumen, generando así una vinculación estrecha y directa con el lugar, al mismo tiempo que con el usuario-activador de la obra. De igual forma se recalca con este proceso la idea que se esconde en el título de la muestra hay un mar que es más alto que el cielo. Título que tiene una referencia directa al del libro del poeta Carlos Oroza publicado en 1997: En el norte hay un mar que es más alto que el cielo.

En definitiva se trata esta de una muestra en la que se invita a la contemplación y reflexión de la variabilidad de las cosas, su aspecto cambiante e itinerante, no solo a través de la imagen, sino también de las palabras.

Post Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *