Horizontal. Miquel Mont + Guillermo Mora

by • 9 octubre, 2019 • Exposiciones, Madrid, PinturaComments (0)245

El espacio La Fragua de Tabacalera acoge Horizontal, un proyecto conjunto de los artistas Miquel Mont (Barcelona, 1963) y Guillermo Mora (Madrid, 1980). Ambos, siendo de generaciones diferentes y residiendo el primero en Francia y el segundo en España, han recibido amplio reconocimiento en sus respectivos trabajos por la exploración a la que someten su obra, investigando rigurosamente los límites del soporte pictórico en direcciones constantes y variadas.

Mont y Mora coinciden en un dominio del resultado artístico donde siempre hay una capa mental más que, en un terreno físico, se transforma y evoluciona; donde existe otra posibilidad nueva que gira en torno a la pintura como telón de fondo, en una navegación sin límites. Esta circunvalación coincidente en el trabajo de ambos es lo que convierte en interesante una exposición conjunta, donde las ideas y sus resultados estarán presentes en constante desarrollo hasta el final, en un proyecto en el que las obras de ambos dialogan y se apoyan mutuamente, adquiriendo así una dimensión que propicia nuevos resultados que les interesan a los dos, de manera simultánea. Hacer y rehacer, pensar sobre lo visible y lo invisible, sobre la materialidad y la diversidad de la pintura, cuestionando la mirada clásica y contando con el espectador para divagar, a la vez que disfrutar, en una clave inmersiva fuertemente ligada al propio espacio expositivo de La Fragua.

Dejándose llevar precisamente por la historia y la topología del espacio, Miquel Mont y Guillermo Mora reparan en la línea de pintura que recubría las paredes de la sala desde el suelo hasta una altura de 1,70 metros y que es de un color azul oscuro, quedando en la parte superior un color crema, mil veces repintado. Esta marca divisoria de pintura que recorría el espacio, ha ido quedando oculta por la construcción de paneles de dm que progresivamente se han ido incorporando al espacio para adecuarlo lo más posible a un cubo blanco, pero no se ha pintado nunca encima de esta línea de flotación, que persiste a la vista en el paso de los arcos de cada uno de los tres ámbitos que componen La Fragua. En una acción que tiene algo de arqueológico, los artistas utilizan esta pintura histórica de la pared para reclamar una división que delimita el trabajo site-specific en una horizontalidad cromática que niega el blanco como fondo de la presentación de otros trabajos, decidiendo recubrir todas las paredes con una gama de colores negociada entre ambos. Los colores fuertes mandan en las bandas altas de las paredes, utilizando una gradación más clara en el recorrido perimetral inferior. Sobre esta base de cromatismo dual que impregna todo, se incorpora una representación de piezas propias que conforman un conjunto total, y que viene demarcado por una polaridad de arriba y abajo, donde hay otro posible juego a su vez de espejo y espejismo. Un juego que niega el blanco de fondo para arriesgarse a trabajar sobre un conjunto de colores, y que a modo de negativo, presenta las obras de los artistas forzadas en el no-color, por contraste.

Fechas: Hasta el 10 de noviembre de 2019
Lugar: La Fragua – Tabacalera, Madrid

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