I WANT TO COLLECT: Desmontando Mitos II

by • 3 octubre, 2018 • #IWantToCollect, ColeccionismoComments (0)508

El segundo mito que vamos a tratar de desmontar es la tan extendida creencia que establece que: comprar arte es una actividad reservada para millonarios.

Es cierto que de manera habitual las noticias que nos llegan hablan siempre de subastas imposibles, de ventas multimillonarias, de grandes potentados adquiriendo obras de Bacon, Vermeer o Warhol, pero esto es solo una parte muy pequeña del mercado del arte, es la parte más vistosa y espectacular pero no es la única, ni mucho menos es la más importante.

El panorama del arte en la sociedad actual esta compuesto por un maravilloso entramado de museos e instituciones donde podemos admirar obras de arte y aprender, galerías que se esfuerzan en descubrir, acercarnos y facilitarnos el acceso a estas creaciones y por supuesto, todo un conjunto de artistas, jóvenes y no tan jóvenes, tratando de comunicar, de expresar y de compartir su visión de nuestro mundo.

Como muestra el diagrama basado en el estudio que anualmente elabora la prestigiosa consultora Artprice tan solo el 3% de las ventas de arte superan los 100.000 dólares y por el contrario el grueso del mercado bascula entre el 28% de ventas entre 1000 y 5.000 dólares y el 41% en ventas por debajo de 1.000 dólares.

Como vemos, no es necesario disponer de una cuenta corriente de más de seis cifras para adquirir una obra de arte y es evidente que no vamos a poder colgar un Goya en el salón de nuestra casa, pero para eso ya está el museo de “El Prado”.

Retomamos una vez más la historia del arte y nos vamos ahora a la ciudad de Brujas en el año1434 donde el matrimonio Arnolfini encargará un retrato al gran Jan Van Eyck. Son la burguesía, los mercaderes y los comerciantes quienes debido a su preparación intelectual, más que a su poder adquisitivo, compran y encargan obras de arte a los artistas de la época.

arco 18

 

Desde hace más de tres décadas, en Estados Unidos, Inglaterra o Francia, los principales adquisidores de obras de arte son arquitectos, médicos, abogados, personas con un poder adquisitivo medio, no grandes multimillonarios. Cualquier persona con una situación económica desahogada puede ser coleccionista.

En España es esclarecedora la figura de Jorge Pallarés, joven coleccionista que en la treintena y con una profesión en régimen de asalariado posee una de las colecciones de arte mas estimulantes del país. Esto es posible porque no existe un “precio” único del arte. El panorama del arte contemporáneo nos ofrece un enorme abanico de precios y posibilidades, casi para cualquier bolsillo que esté dispuesto a interesarse y participar de esta gran aventura.

Créditos foto:

1- Vista general de ARCOmadrid 2018
2- Estructura del mercado: Informe Artprice 2016 – Estructura del mercado.

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