I Want to Collect: Si quieres, puedes…

by • 14 noviembre, 2018 • #IWantToCollect, ColeccionismoComments (0)467

Seguramente, sea este el capítulo más importante del curso ya que, a modo de rotunda declaración de intenciones, en el se concentra la esencia, el sentido y la voluntad primordial del mismo. Para coleccionar arte contemporáneo basta con querer.

Evidentemente y partiendo de una economía saneada, Maslow tiene la palabra, hemos podido comprobar que el dinero no es la cuestión fundamental a la hora de decirnos a adquirir una obra de arte. Se trata más bien del interés y el gusto -elemento susceptible de educación- y por supuesto de la información. En nuestro país, donde la educación artística básica es escasa, no existe apenas tradición en la compra de arte. Esta situación es en muchas ocasiones debida al desconocimiento y a esos mitos que desde el inicio queremos desmontar.

Si hacemos una comparativa de objetos que habitualmente consumimos y  contrastamos su precio con el de obras de arte, veremos que existe un enorme abanico que incluye todo tipo de precios y posibilidades de adaptarse a cualquier bolsillo.

Vamos a lanzar algún ejemplo basado en una búsqueda real a fecha de hoy. No daremos detalles específicos para conservar el carácter atemporal del texto y nos limitaremos a despertar la reflexión. Os invitamos no obstante a que personalmente realicéis el ejercicio, basta con tener una conexión a internet.

Esa búsqueda a la que os retamos, podéis comenzarla desde vuestro teléfono móvil. ¿Os habéis parado a pensar cuanto habéis pagado, o estáis pagando por él? Si además vuestro teléfono pertenece a la marca “top” por excelencia, no podéis alegar la famosa excusa de la “utilidad”. Por cantidades inferiores al coste de estos aparatos podéis encontrar en el mercado litografías de grandes maestros contemporáneos o lienzos originales y únicos de artistas más jóvenes o de media carrera. Lo mismo decimos para quienes hagan uso de una Tablet.

Ahora nos miramos a los pies. ¿Qué calzamos? Con toda probabilidad unas deportivas de alguna de la marcas de moda. ¿Sabéis que por importes similares podemos acceder a dibujos o collages de reconocidos artistas en activo? Obras de arte exentas del atributo de obsolescencia que pasarán a formar parte inevitable de vuestra historia.

Así podríamos continuar con la ropa que vestís, el reloj que lleváis en la muñeca o los regalos que podáis hacer en un determinado momento a vuestra familia, amigos o pareja.

No se trata pues de una cuestión económica, se basa exclusivamente en la voluntad y el interés por aprender a adquirir arte y progresivamente llega a afinar el instinto y el gusto.  Ser consciente de todo lo que supone esa adquisición, es lo que estamos tratando de revelar en este curso.

En función de nuestras posibilidades o a medida que están varíen, podremos acceder a determinadas piezas o al trabajo de diferentes artistas y adelantaremos aquí que también existe la posibilidad de recurrir a la financiación en diferentes modalidades.

La prestigiosa consultora ART MARKET MONITOR, en colaboración con el Sotheby’s Institute of Art, indicaba recientemente que la diferencia fundamental  del mercado del arte en el SXXI con el pasado, discurre por dos caminos fundamentales.

  1. La Financiación
  2. La tecnología y el mercado On-Line

Esto coincide con al aparición de empresas como ARTEMUS, que se dedican a financiar compras o gestionarlas a modo de Leasing.

Pero en realidad este tipo de práctica, hoy de algún modo institucionalizada,  no es algo nuevo, se trata de una posibilidad que desde siempre han manejado de manera directa las propias galerías de arte. En muchas ocasiones las galerías permiten una negociación de pago a plazos o el establecimiento de “bolsas de compra” en las que podemos ir depositando una cantidad mensual hasta alcanzar un importe suficiente para la adquisición de una pieza. Pero desde luego es necesario insistir en que si os interesa una obra, preguntad.

Según el informe realizado por la importante y puntera aseguradora Hiscox (Hiscox Art Trde Report 2018), entidad interesada en la incorporación al mercado de la Generación Y, indica que estos nuevos coleccionistas comienzan a comprar sus primeras obras de arte entre los 20 y los 35 años con un presupuesto que se mueve en el rango de los 1.000 – 5-000€.y del que un 33% lleva una media de 2/tres años coleccionando. The Colecction Is Out There.

Créditos:

Piezas cedidas por la Swinton Gallery de Madrid:

1- Mario Mankey – Entropy  (2017). Técnica mixta sobre papel – 26×38 cm
2- Alice Pasquini – SERENA (2017). Serigrafía manual, 6 tintas, Papel Guarro 250 gr. – 50 x 70 cm Edición de 30 ejemplares
3- Hiscox Art Trade Report 2018

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