La cuestión transgénero en el arte de Francis Naranjo

by • 16 enero, 2020 • ArtistasComments (0)1419

El artista conceptual Francis Naranjo (Santa María de Guía, 1961) tiene una trayectoria de más de veinte años en el mundo de la instalación. A lo largo de su carrera, ha tocado asuntos diversos que tienen como protagonista la opresión política y económica que mina la libertad inherente a la naturaleza y al individuo. De esta manera, las clases que detentan el poder se caracterizan por ejercer el cacicazgo en todos los aspectos posibles de la vida. Entre algunas de estas cuestiones, el pensamiento colectivo está marcado por las ideas y conjeturas de los gobiernos políticos y económicos a lo largo de la historia.

Los conceptos de identidad de sexo, identidad de género y orientación sexual atraen sobremanera el interés del artista porque también han sido manipulados históricamente por el poder.

En el año 2011, Naranjo grabó una entrevista a una persona transgénero titulada Distopía en el sistema binario. Se trata de la primera obra donde aborda la cuestión del binarismo de sexo y género, el transgenerismo, así como las orientaciones sexuales. El pensamiento del sujeto entrevistado resulta crucial para entender el ideario del artista.

En el vídeo, la persona está sentada y es grabada con el encuadre de plano medio. El propósito es impedir las suposiciones acerca de su sexo, por lo que Naranjo apela a la iconoclasia corporal propia del arte feminista de personalidades como Sarah Charlesworth o Barbara Kruger. Parece una mujer si la observamos desde el rol de género femenino tradicional porque tiene el pelo largo y la voz aguda. La franja horizontal que le cubre los ojos ayuda a la protección de su identidad, aunque igualmente evita el contacto visual que puede distraernos del discurso. La banda va transitando de color, comenzando con el blanco, pasando por el gris y terminando en el negro. Enlaza con la filmación en blanco y negro para aportar neutralidad al asunto representado: no es trascedente el fenotipo de la piel, si la persona es rubia, morena, etc.

Se debe centrar la atención en la voz que nos habla. Además, la persona entrevistada es hispanoparlante, pero el relato se subtitula en inglés para que el mensaje alcance a un público más amplio.

En primer lugar, la persona nos explica que el sistema binario de sexo y género ha condicionado tanto a sus padres como a ella a actuar según el rol de género de la mujer. Lo que sucedió fue que la parte física de su sexo la ha definido como mujer nada más nacer. De este modo, la genitalidad de las hembras humanas (vulva, útero y ovarios) ejerce como sinónimo del sexo físico y se utilizó para justificar tanto su identidad de sexo como de género, ambas en femenino. La persona protagonista narra que su identidad de género fue adquirida durante el paso del tiempo, pero no está ligada a su sexo. ‘’No se nace mujer, se llega a serlo’’ es la premisa de la filósofa Simone de Beauvoir que defiende la entrevista.

Distopía en el sistema binario. Francis Naranjo. 2011.

La persona afirma que no se siente mujer ni hombre, rechazando el binarismo normativo del patriarcado donde los sexos hembra y macho subordinan el desarrollo de la identidad de género, obligando a que también sea binaria y equiparable. Cuando una persona considera que su sexo biológico y su identidad de género coinciden, se denomina cisgénero.

La mentalidad de la persona entrevistada es asumir una identidad transgénero porque rompe con el sistema dual de género femenino y masculino. Para realizar esto, no tiene en cuenta sus genitales. De hecho, defiende que la reasignación genital es innecesaria y está impuesta por la sociedad para continuar la constricción mujer-hombre. No obstante, cada persona debe ser libre de elegir pertenecer al sistema binario o apostar por identidades dentro del transgenerismo en las que siempre cabe la variante de la transexualidad.

La eliminación de la clasificación binaria de género por razón de sexo no está exenta de obstáculos. Sin lugar a duda, el machismo imperante es el peor daño a las personas trans, ya que la mayoría de las sociedades actuales todavía se basan en la pareja mujer-hombre. También resulta perjudicial la existencia de algunas corrientes feministas que descartan la posibilidad de tener a mujeres transgénero en sus filas.

La última cuestión que la persona entrevistada trae a colación es el conflicto de la orientación sexual en las personas transgénero. En muchos casos, se piensa que la orientación sexual del colectivo trans es inexistente. La persona no solo rechaza obviamente esta opinión, sino que contempla mantener relaciones con distintas identidades de género e inclinaciones sexuales. De nuevo, la persona protagonista no quiere encuadrarse dentro de las orientaciones sexuales habituales, pues caen de nuevo en el encasillamiento constante. Se trata de la tendencia ilustrada a clasificar todo lo existente para que comprenderlo sea más genérico y sencillo.

A modo de conclusión, afirma que ‘’la diversidad nos tiene que hacer iguales’’ y pese a que suprimir el binarismo de género todavía es una utopía, piensa que algunos pequeños cambios comenzarán a revertir la situación. Lo ejemplifica con algunas ideas prácticas como borrar el apartado sexo en el Documento Nacional de Identidad y permitir el libre albedrío a la hora de elegir los nombres propios; ambos consisten en abandonar la dualidad mujer-hombre. ‘’Es verdad que es una utopía, pero para muchos será una distopía totalmente’’.

De las últimas palabras de la entrevista se extrae el título Distopía en el sistema binario (2011), observando la distopía como el truncamiento de los ideales machistas a favor de una nueva realidad cultural y social basada en la igualdad y la libertad. Es la propuesta del feminismo y del grupo LGTBI (Lesbianas, Gais, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales). Nos gustaría añadir también la variante LGBTA para incluir a las personas asexuales, pero la intención es aglutinar a toda la diversidad de identidades de sexo, género y orientaciones sexuales.

Distopía en el sistema binario. Francis Naranjo. 2011.

En una entrevista realizada a Francis Naranjo este 2020, el artista no solo apoya la visión de Distopía en el sistema binario (2011), sino que además defiende la existencia de 31 identidades de género, tal y como recoge la Commission on Human Rights de Nueva York. El artista cree que la pluralidad de identidades de género tiene que ir desligada del sexo entendido como ente netamente biológico. Para él, la banal clasificación de hembra y macho no puede extrapolarse a las decenas de opciones de género que se pueden adoptar.

Sin lugar a duda, el asunto del binarismo de género y la necesidad de reivindicar la igualdad para las personas transgénero tiene que ser una prioridad feminista y una de las múltiples batallas que el movimiento debe afrontar en consonancia con la diversidad de sus miembros. Por esta razón, Naranjo denuncia que algunas corrientes feministas se orienten hacia posiciones que impiden que la sociedad trans se circunscriba dentro de la lucha feminista y que incluso fomenten el sentimiento transfóbico. A pesar de que el feminismo posmoderno a grosso modo sí ampara a las personas trans en pro de la defensa de la igualdad para todos los géneros, figuras controvertidas como la filóloga inglesa Janice Raymond o la politóloga Sheila Jeffreys abanderan posturas contrarias.

Distopía en el sistema binario (2011) salió a la luz por primera vez en el evento de arte y cine contemporáneos Recontres Internationales Paris/Berlin/Madrid del año 2011 que se celebró en el Centre Pompidou parisino. La pieza de Naranjo y de sus compañeros y compañeras de exposición fue programada para la sección de cine bajo el título de Identités.

Luego, la obra fue presentada en la convocatoria expositiva de artes visuales Mulier mulieris (2012) organizada por el Museo de la Universidad de Alicante. El objetivo de la convocatoria es celebrar el Día Internacional de la Mujer mediante la creación de arte relacionado con los nuevos imaginarios femeninos y la visibilización de la mujer en el arte. La propuesta de Naranjo ha sido elegir a una persona transgénero cuya identidad de género anterior fue femenina dado que es hembra de nacimiento. El planteamiento del transgenerismo significa una vuelta de tuerca frente al habitual argumento binario de género, lo que granjeó un puesto en la exposición a nuestro artista.

Intersexo (Hermafrodita). Francis Naranjo. 2012

La otra pieza de Francis Naranjo que toca la cuestión de género se llama Intersexo (Hermafrodita) (2012). Se trata de un tríptico con tres fotografías de una persona transgénero, en particular intersexual. El plano americano aprueba observar su cuerpo hasta las rodillas, pero suprime los ojos en señal de ocultación. Nuevamente, la escala de grises impide la cosificación de la persona por su aspecto físico. La lectura se inicia por la izquierda. Así, la persona aparece vestida en la primera imagen. A simple vista, su blusa escotada y la presencia de mamas hace pensar que se trata de una mujer, al igual que el cabello largo y la pose sensual de la mano apoyándose en el cuello. Esta posición de la mano es habitual en el rol de género femenino tradicional, pretendiendo una sexualización de la mujer.

Intersexo (Hermafrodita). Francis Naranjo. 2012

En la siguiente imagen, se ha quitado el pantalón y viste lencería transparente que permite confrontarnos con su genitalidad masculina. La persona ha abierto las piernas para alcanzar un mayor nivel de erogenización. Finalmente, en la última fotografía está completamente desnuda y ladea ambas piernas para resguardar su sexo y enseñar las mamas abiertamente.

Naranjo ha elegido a una persona intersexual de nacimiento para mostrar una de las muchas vertientes del transgenerismo, pues no solo implica la identidad de género no binaria o las diversas orientaciones sexuales, sino también la identidad de sexo no binaria. El artista quiere que las personas intersexuales sean aceptadas y respetadas según su sexo biológico, pues no es completamente masculino ni femenino. Incluso, pueden aparentar tener un sexo combinado. Por tanto, mantiene una posición similar respecto a la persona de Distopía en el sistema binario, proponiendo que la reasignación genital no sea inculcada por la sociedad, sino una opción más dentro de las muchas posibles. No obstante, Intersexo (Hermafrodita) (2012) avanza más allá porque teoriza con que la identidad de sexo binaria es también una construcción cultural donde no cabe a priori la posibilidad intersexual.

Por otro lado, la obra lleva entre paréntesis Hermafrodita aludiendo a la característica de algunos seres vivos que simultanean los sexos hembra y macho. En el caso del Homo Sapiens es incorrecto porque un individuo con estas características no puede reproducirse. Sin embargo, el artista utiliza el sustantivo de forma intencionada. De esta suerte, hace referencia al dios Hermafrodita, surgido de la fusión de los cuerpos de Hermafrodito (hijo de la diosa Afrodita y del dios Hermes) y de la náyade Salmacis. Esta es su manera de justificar cómo la intersexualidad ya existió desde la Antigua Grecia y debería ser admitida en la actualidad.

Intersexo (Hermafrodita) (2012) se presentó en la exposición Desnudados (2016) en The Malone Studio de Madrid: muestra de fotografía española contemporánea que se centró en la representación del desnudo masculino. Con un talante subversivo, Naranjo inició la controversia con este llamativo tríptico que confunde al público. ¿Es una mujer o es un hombre? ¿Podemos entender que se trata de alguien intersexual? ¿Hasta qué punto está aceptado el transgenerismo?

De izquierda a derecha: Distopía en el sistema binario. 2011. Intersexo (Hermafrodita). 2012. Ambas obras son de Francis Naranjo. La mística del cuerpo. Habeas Corpus Ad Subicendum. 2018. Museo Nacional de Bolivia.

Tanto Distopía en el sistema binario (2011) como Intersexo (Hermafrodita) (2012) se expusieron por última vez en la exposición La mística del cuerpo. Habeas Corpus Ad Subicendum (2018) inaugurada en el Museo Nacional de Bolivia. La muestra consistió en la presentación de trabajos artísticos relacionados con el cuerpo humano como fuente de inspiración desde la prehistoria. Las dos obras de Naranjo resultan significativas porque exhiben tipos de cuerpos que son infrecuentes en la tradición artística. En realidad, se trata de cuerpos naturales e históricos, ya que el binarismo de sexo y género, aunque dominante nunca ha sido rígido ni tampoco parangonable en las distintas sociedades, geografía y épocas del mundo.

Así es como el artista canario Francis Naranjo ha trabajado los asuntos de sexo, género y orientación sexual en su trayectoria artística, reflejando con claridad su pensamiento acerca de estas cuestiones e iniciando una vía de reflexión y debate. El artista enarbola la bandera del feminismo y tiene la pretensión de que las personas transgéneros sean reconocidas, amparadas y visibilizadas por el movimiento. Aspira a que su condición de sexo, género y orientación sexual se tolere en todas las sociedades en lugar de suponer un hostigamiento fatal y un evidente techo de cristal.

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