La Gran y Espacio Líquido presentan «Un mundo que no existe»

by • 21 enero, 2021 • Cerámica, Dibujo, Escultura, Exposiciones, Fotografía, Galerías de arte, Madrid, PinturaComments (0)705

Un mundo que no existees la propuesta expositiva desarrollada por La Gran y Espacio Líquido, cuya presentación será en Madrid del 21 al 23 de enero. La muestra cuenta con las artistas Ana Teresa Barboza, Laura López Balza, Maria Acuyo y Noemí Iglesias entre cuyos trabajos podremos ver pintura, dibujo, fotografías intervenidas con tejido y esculturas en porcelana. Estas artistas se alejan de la objetividad ficcional de todos los paisajes en los que lo natural es protagonista, para componer mundos que, por diferentes motivos, no existen.

María Acuyo. “Sin título”, 2021.


Un mundo que no existe no muestra una naturaleza que late y respira, es dadora de vida y se genera de emociones, vivencias, paisajes interiores y mundos oníricos.

Frente a los paisajes que acostumbramos a ver en toda la historiografía del arte –realizados en su mayoría por nombres en masculino– se ha desarrollado un proyecto expositivo con cuatro mujeres artistas que crean con los ritmos orgánicos, pausados y densos de lo natural mediante composiciones que parten de vivencias personales en un territorio lejano –real, abstracto o mental– que no exotizan sino que comprenden en todas sus narrativas míticas para incluirse en ellas.

Sus obras recorren paisajes íntimos y tangibles desde una temporalidad y un ritmo más propio de la naturaleza de lo afectivo y de lo orgánico que de la instantaneidad contemporánea.

Las artistas

Ana Teresa Barboza utiliza el tejido y otras técnicas artesanales tradicionales para transmitir al espectador una observación meditativa y poderosa sobre su entorno, para concentrarse en los vínculos que la unen con los otros. Su obra reciente reflexiona sobre la transformación de la naturaleza y la relación o contacto de los humanos con ella y utiliza el bordado y el tejido para hacer un paralelo entre el trabajo manual y los procesos de la naturaleza, creando estructuras con el hilo similares a las que hace una planta, por ejemplo.

Noemí Iglesias trabaja con medios escultóricos y formatos performativos de larga duración. Su trabajo representa lo que ella define como actual mercantilización del enamoramiento y cómo los patrones emocionales son asumidos socialmente como iconos de consumo en la producción de una utopía romántica. En ella, las experiencias sentimentales se presentan a través de productos fabricados por industrias específicas que transforman las pautas emocionales en estrategias consumistas

Laura López Balza. La tarde en que comieron dátiles en un oasis de Mauritania sin salir de Senegal, 2020.

Laura López Balza. Sus dibujos y pinturas son enérgicos, cercanos, divertidos… Con ellos muestra y contagia su entusiasmo por la infinita riqueza y variedad de lo observado, lo vivido y lo imaginado. Su obra trata las emociones primarias de una manera pasional y expresiva y narra su propia experiencia vital a través de un mundo interior compuesto de fábulas protagonizadas por la naturaleza, el paisaje o lo cotidiano.

Maria Acuyo  trata la pintura como una proyección de algo más primitivo, revelando lo orgánico como antesala para entender lo esencial y lo oculto, dotando a la materia de un estado más reflexivo. En su obra hay una marcada influencia de la microbiología y las estructuras anatómicas de los seres vivos –debido principalmente a su formación científica– y con ella busca construir una realidad ficticia que cubra las formas con sutiles velos narrativos, creando imágenes ambiguas. Un microcosmos de elementos contradictorios que se escapan del subconsciente seduciendo al observador por su extrañeza.

Artistas: Ana Teresa Barboza, Laura López Balza, Maria Acuyo y Noemí Iglesias

Fechas: del 21 de enero al 6 de marzo

Lugar: C/ Nicolás Morales, 38 1º 8-B, Madrid

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