La sala es la nueva viñeta: Viñetas Desbordadas en el Centro José Guerrero de Granada

by • 21 febrero, 2019 • Centros de arte, Cómic, Exposiciones, GranadaComments (0)702

El Centro Guerrero apuesta por el salto de la viñeta al metro cuadrado, lejos de la inercia institucional que toma el cómic por mero contenido de expositor.

Llevaba tiempo entre los planes de Paco Baena, director del Centro José Guerrero, trasladar el cómic al espacio expositivo. De origen y alcance popular, la fama del cómic está, al menos en España, delineada por la producción formulaica de historietas de superhéroes o los tebeos humorísticos de firma nacional, como Mortadelo y Filemón, de Francisco Ibáñez. Relegado en el imaginario común a la función de un tierno entremés para jóvenes, y no al alcance de cualquiera, el cómic ha podido servir como propaganda, manifestación contracultural en forma de fanzine o vomitorio para los desgarrados, pero siempre como una manifestación artística tan plena como la escultura o el teatro. Viñetas Desbordadas estará disponible al público en el Centro José Guerrero de Granada, por amor al cómic y a todo lo que es capaz de ser, del 22 de enero al 24 de marzo de 2019.

La iniciativa surge del reconocimiento de las muchas ocasiones en que el género ha sido capaz de afianzarse sobre la base de sus posibilidades inexploradas, como ocurrió en la oleada de los ochenta y de esta última década. La exposición reúne a los dibujantes e historietistas Sergio García (Guadix, 1967) y Max (Barcelona, 1956) y a la poetisa, dramaturga y teórica del cómic Ana Merino (Madrid, 1971), quienes traducen los recursos propios del cómic a diferentes usos; en este caso, a la narración de historias llevada a la dimensión espacial de una sala de exposiciones, lo que ocupa las dos salas intermedias del centro. En el primer piso encontramos una degustación de los trabajos previos de los autores en la que nos queda clara su versatilidad y la flexibilidad del medio. El cómic se cuela en los grandes formatos, las mesas y los expositores, y hasta cobra vida en un videoclip. Ana Merino, que en el pasado ya había colaborado con Max en la creación de dos libros infantiles ilustrados, queda difuminada frente a la espectacularidad del apartado visual, a pesar de que su labor es esencial para sostener el paisaje. Proporciona los textos del catálogo, en el que relata «cómo se fue gestando la exposición», según sus propias palabras, junto con siete poemas que también recita y que el visitante puede escuchar mientras hace el recorrido. En La línea Max extiende por las paredes de su sala dos historietas que interactúan entre sí, Vida de Ubrut, encargado de mantenimiento y Vladimir y Estragón, inspiradas en las obras de Alfred Jarry y Samuel Beckett. El trazo limpio y conciso con el que acostumbra a ocupar el papel se traduce en adhesivos pegados directamente sobre las paredes, salvo en su pequeño fanzine, Coda (Farsa de Vladimir y el Caballo), disponible para el público. Los gigantescos dibujos de Sergio García, inspirados en una de las tumbas del Valle de los Reyes, inundan el siguiente piso. En ellos el artista, teórico y profesor, basándose en vidas y acontecimientos reales, nos habla del pulso vital de la urbe neoyorkina, prescindiendo de toda palabra. A diferencia del recorrido que exige la lectura de La línea de Max, un sencillo zigzag exento de grises, este improvisado templo de papel invita a colocarse en el centro de la sala, a inspeccionar cada minucia o rondar los paneles al azar. Así, haciendo uso de dinámicas sencillas pero complementarias, ambas propuestas cumplen con lo prometido y marcan el paso a una prometedora línea de trabajo que redimensiona la lectura de la secuencia de imágenes.

La guinda está en los rellanos, como acostumbra el Centro José Guerrero, en los que ofrece varios ejemplares de trabajos editoriales de los dibujantes y un vídeo de seguimiento del proceso de trabajo de Sergio, que se revela enteramente digital. La exposición -intervención, como prefiere llamarla Max- supera el vértigo que suscita el cómic cuando se pretende homenajearlo y mostrar la riqueza que guardan sus páginas o, como queda patente en esta ocasión, su dinámica, a todas luces efectiva aunque prescinda de su vehículo convencional.

Artistas: Sergio García, Max y Ana Merino
Fechas: Hasta el 24 de marzo de 2019
Lugar: Centro Guerrero, Granada

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