De lo perdido y lo recuperado. Javier Hernández Landazabal

by • 11 junio, 2019 • Exposiciones, PinturaComments (0)258

Artium acoge la exposición De lo perdido y lo recuperado de Javier Hernández Landazábal, en esta ocasión el artista, cuya trayectoria se asocia normalmente a la pintura realista, muestra un segmento menos conocido de su producción, en el que combina la creación de esculturas en forma de artefactos mecánicos y su traslado al lienzo. De lo perdido y lo recuperado, aborda cuestiones como la memoria de lo vivido, el paso del tiempo o la relación entre realidad y representación.

L’ esprit de l’ escalier (I y II). Ensamblaje de objetos/Óleo sobre lino. 2018-2019. Fotografía de César San Millán

La exposición, comisariada por Daniel Castillejo, contiene una serie de diez esculturas en forma de artilugios mecánicos que el artista construye meticulosamente con objetos recuperados y coleccionados a lo largo de los últimos 30 años. Una vez ensamblados, Hernández Landazabal crea un cuidadoso escenario para fotografiar estos artefactos y para, a continuación, trasladarlos al lienzo con su habitual técnica realista de paso lento y detallado. La exposición presenta nueve pinturas, ya que la décima es propiedad de un coleccionista particular que no ha podido ser localizado.

De lo perdido y lo recuperado toma su nombre de un verso de Jorge Luis Borges, perteneciente al poema El tango. Hernández Landazabal construye, escenifica y pinta estos ingenios, una maraña de iconos del pasado y presente, para plantear cuestiones sobre la memoria de lo vivido, sobre el paso del tiempo, sobre realidad y representación, sobre el lenguaje, sobre el arte que habla del arte. Y lo hace con un sutil juego de correspondencias entre pintura y escultura, valiéndose también de la paradoja, el sarcasmo, la crítica, la ironía, los juegos de palabras, la alusión culta y la popular, y un cierto nihilismo.

Grill Bosch (II). Óleo sobre lino. 2018-2019. Fotografía de César San Millán

Unos y otros temas y recursos se encuentran también aludidos en los títulos de las obras: La suerte y la muerte, Arte-ficio dadá, Tiempo muerto, L’ esprit de l’ escalier… En esta última, por ejemplo, aparece un cráneo humano sobre un libro, colocados en lo alto de una escalera de mano, e iluminados por una bombilla. El espíritu de la escalera hace referencia, como explica Antonio Altarriba en su texto para el catálogo de la exposición, a la brillante idea que llega demasiado tarde, cuando la réplica ya es imposible, «la oportunidad perdida, el destello que ya no puede alumbrar, la bombilla que se enciende después de la muerte».

Fechas: Hasta el 15 de septiembre de 2019
Lugar: ARTIUM, Vitoria-Gasteiz – Álava

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