LUMEN: un festival dedicado a la luz en Genalguacil

by • 17 abril, 2019 • Exposiciones, FestivalComments (0)657

La luz es una de las protagonistas silenciosas de la historia del arte. Silenciosa porque su manejo y control ha sido y es uno de los muchos dominios pertenecientes a la técnica, quedando subyugada, casi siempre, al tema de la obra. Incluso en periodos como el gótico o el barroco en los que pudo alcanzar mayor relevancia (pensemos en las grandes catedrales góticas cuyas cristaleras generaban una atmósfera lumínica tremendamente espiritual, o en las pinturas de Caravaggio cuyo tratamiento de la luz era magistral y siempre simbólico) la luz no dejaba de ser un medio hacia un fin, y no el leitmotiv de la pieza. Por suerte, la contemporaneidad ha rescatado a la luz convirtiéndola en el recurso principal de expresión de algunas de sus obras: sus propiedades físicas o su simbología han llegado incluso a configurar una tipología artística, el light art.

Sonia Navarro

Que Genalguacil, uno de los pueblos blancos más bellos de la Serranía de Ronda, acoja un festival como LUMEN parece muy coherente, pues los vecinos de este municipio entienden mejor que nadie la potencia expresiva de la luz, esos rayos de sol cegadores que inciden sobre las fachadas encaladas de sus casas encendiendo de manera extraordinaria las tonalidades verdes del frondoso bosque de alcornoques, pinares y pinsapos que rodea al pueblo. Lumen es, efectivamente, un proyecto de arte público diseñado por T20 Proyectos que nace del diálogo con la gente y el pueblo, buscando generar fórmulas no transitadas en las que la luz sea el elemento central. La idea es que este festival lumínico de primavera vaya generando a lo largo de los años un trazado urbano de piezas lumínicas respetuoso con el entorno, completando de esta manera, una visión panóptica del arte español en la que se busca llevar más allá los lenguajes, ya que nos encontramos con un medio poco frecuente, pese a ser, como hemos indicado anteriormente, la base de la inmensa mayoría de la producción a lo largo de la historia.

Santiago Ydáñez

Los organizadores del evento, Carolina Parra y Nacho Ruíz, han invitado a participar en esta primera edición a cuatro artistas españoles que han abandonado sus temas y formatos habituales de trabajo para aventurarse en esta experiencia lumínica. Alicia Martín, José Maldonado, Santiago Ydáñez y Sonia Navarro han elaborado y propuesto distintas intervenciones, algunas sutiles y otras con mayor presencia, que conversan o cuestionan aspectos del pueblo como su identidad o su historia. La escultora Alicia Martín (Madrid, 1964) ha optado por una intervención casi fantasmagórica muy distinta a los magníficos enjambres de libros a los que nos tiene acostumbrados: una línea de pintura luminiscente que en una de las grandes fachadas del pueblo marca la cota sobre el nivel del mar en la que se encuentra Genalguacil: 514 metros. Martín en colaboración con un experto topógrafo ha optado por hacer visible (aunque parcialmente, pues su pintura cobra vida en la oscuridad de la noche) un dato que nos habla de la peculiar situación geográfica del pueblo, enclavado en un valle y alejado del dinamismo propio de los pueblos costeros malagueños. Ciertamente el ritmo de vida de Genalguacil e incluso el carácter de su gente está muy influenciado por su orografía y el aislamiento que ésta define. También la intervención de José Maldonado (Madrid, 1962) se descubre al caer el día. El pintor, que viene explorando los aspectos comunicativos de la pintura y sus limitaciones, ha estampado el salmo bíblico “En tu luz veremos luz”, el cual trasciende lo puramente religioso y parece dialogar, precisamente, con el espíritu del pueblo: un lugar que rezuma luz y en el que la luz es sinónimo de verdad (la verdad de la experiencia vital, quizá). La frase elegida por Maldonado nos remite también a la esencia y simbología de la luz en la pintura, un aspecto que Leonardo Da Vinci describiría “Por su naturaleza, la sombra pertenece a la oscuridad, mientras que la luz, por su naturaleza, pertenece a la luminosidad. La una esconde, la otra revela”. Esa faceta reveladora de la luz, tan frecuente en los distintos imaginarios religiosos se desvela, paradójicamente, en la oscuridad de la noche, haciendo su aparición como una especie de rezo silencioso. Las intervenciones de Ydáñez y Sonia Navarro, por su parte, hacen uso de la luz artificial para activarse. Santiago Ydáñez ha generado una caja de luz con una fotografía en la que recrea con personajes actuales la célebre pintura de Goya, Duelo a Garrotazos. Al iluminarse la escena, el artista nos recuerda, no sin cierta dosis de ironía, la violencia de los dos bandos que ha marcado la historia de nuestra nación. Personajes y paisaje pertenecen al presente, lo cual nos habla de un ciclo infinito que parece imposible detener. Por otra parte, el hecho de que esta escena se sitúe en un ámbito rural nos hace pensar en el diálogo con una iconografía de violencia y brutalidad arraigada en los territorios periféricos españoles, los cuales han sido reflejados magistralmente en obras literarias como La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela. Un tono más amable, aunque reivindicativo, adquiere la obra de Sonia Navarro, quien ha ubicado en la fachada del cementerio un rastro de bombillas que describen un itinerario, un circuito cerrado que es la memoria de los pocos lugares en los que las mujeres podían hacer vida social: el mercado, los antiguos lavaderos o la iglesia. Esta intervención se inserta coherentemente en la estela de investigación y compromiso feminista que la artista adquirió al inicio de su carrera y en la que sigue trabajando a través de materiales como telas, hilo y agujas.

Alicia Martín

Estas cuatro intervenciones se suman así a las propuestas artísticas de los Encuentros de Arte, la cita más importante que bianualmente tiene lugar en este municipio y que en los últimos años ha tenido gran difusión y ha despertado el interés de agentes nacionales e internacionales -recordemos que los Encuentros de Arte de Genalguacil entraron recientemente en el ranking del Observatorio de la Cultura de España-. Lumen es, por tanto, un paso adelante en la configuración de una programación dinámica y artística que se prologue a lo largo de todo el año, y no solo puntualmente en la estación estival, aproximándose cada vez a los amplios y ricos programas de los grandes organismos e instituciones que promueven el arte contemporáneo en nuestra comunidad.

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