Lygia Clark. La pintura como campo experimental, 1948-1958

by • 6 marzo, 2020 • Bilbao, Exposiciones, PinturaComments (2)827

El Museo Guggenheim Bilbao presenta Lygia Clark. La pintura como campo experimental, 1948-1958. Pionera de la abstracción, Lygia Clark (Belo Horizonte, Brasil, 1920−Río de Janeiro, Brasil, 1988) fue una artista fundamental de la segunda mitad del siglo XX. La exposición ofrece un nuevo análisis de los cruciales años de formación de la artista, el período comprendido entre 1948 y 1958, cuando experimentaba entre la figuración y la abstracción con el fin de articular el poderoso lenguaje visual que definiría las creaciones de su época de madurez. Junto con una relevante representación de su trabajo figurativo inicial, esta muestra reúne pinturas de las principales series que Clark creó en esta temprana época, brindando un panorama esencial de la primera década de su carrera artística.

Lygia Clark. El violonchelista (O Violoncelista), 1951. Óleo sobre lienzo
105,5 x 81 x 2,7 cm. Colección particular. © Cortesía Asociación Cultural “The World of Lygia Clark” X.2017.23

Al plantearse la pintura como un “campo experimental”, expresión que la artista utilizó en una conferencia clave que dio en 1956, Clark pretendió redefinir el medio ampliando los límites de la pintura tradicional. Se dedicó al arte sin poseer una formación oficial específica, se integró en el ambiente artístico de Río de Janeiro a finales de la década de 1940 y participó en movimientos fundamentales, como el Arte Concreto y la Abstracción Geométrica, a lo largo de la década de 1950. La presente exposición se centra en la evolución de Clark mediante tres secciones estructuradas históricamente: “Los primeros años, 1948−1952”, “Abstracción geométrica, 1953−1956” y “Variación de la forma: La modulación del espacio, 1957−1958.” Cada bloque presenta las ideas más significativas de Clark y refleja de manera concienzuda su desarrollo artístico a través de una selección de obras.

Esta muestra de las primeras creaciones de Lygia Clark, que coincide con el centenario del nacimiento de la artista, dedica una renovada atención de dimensión internacional a una artista imprescindible del panorama latinoamericano de posguerra. El Museo agradece a la Asociación Cultural Lygia Clark en Río de Janeiro, y a la familia de la artista por el enorme apoyo que han prestado a esta exposición.

Recorrido expositivo:

Los primeros años, 1948−1952 En su primera etapa como artista, Lygia Clark abordó, mediante dibujos al carboncillo y pinturas al óleo, temas tradicionales como el retrato, el bodegón, los interiores domésticos o del estudio, el paisaje y la arquitectura. Estas obras ilustran el temprano tratamiento de la línea, la forma, el color y el espacio desarrollado por Clark, que serviría como base sustancial de sus creaciones posteriores. La formación extraacadémica de Clark con los artistas modernos brasileños Roberto Burle Marx y Zélia Ferreira Salgado también aportó elementos clave a sus primeras obras, como un cromatismo autóctono, la forma estilizada y la planitud de la superficie.

Clark siguió desarrollando su característico enfoque de la abstracción durante su corta estancia en París, entre 1950 y 1952, cuando estudió brevemente pintura con los maestros modernos Fernand Léger y Árpád Szenes; este último había vivido como exiliado en Río de Janeiro con Maria Helena Vieira da Silva entre 1940 y 1947. La producción de Clark a partir de 1952 engloba desde dibujos al grafito y pinturas de arquitecturas hasta composiciones cromáticas modulares de geometrías prismáticas y agudas formas triangulares. Antes de que regresara a Río de Janeiro, en junio de 1952 se celebró su primera muestra individual en el Institut Endoplastique de París, donde es muy probablemente que se exhibiera una selección de las obras incluidas en esta sección de la muestra.

Abstracción Geométrica, 1953−1956 Cuando en agosto de 1952 Lygia Clark regresó a Río de Janeiro, el Arte Concreto estaba comenzando a desarrollarse en Brasil, primero con la creación del Grupo Ruptura en São Paulo en 1952 y, posteriormente, con la del Grupo Frente en Río de Janeiro en 1954. Clark se unió a este segundo, junto con sus contemporáneos Aluísio Carvão, Willys de Castro, Hélio Oiticica, Lygia Pape e Ivan Serpa. Al igual que su equivalente en São Paulo, el Grupo Frente absorbió las ideologías del Arte Concreto europeo y asumió los estrictos principios de la forma pura y la objetividad, que se oponían al naturalismo y la figuración dominantes en la modernidad brasileña de la primera época. En particular, Clark adoptó una estética geométrica única en diálogo con el auge de la moderna Abstracción Geométrica de Brasil y participó en las exposiciones colectivas del grupo entre 1954 y 1956.

En esta sección de la muestra se exponen las precisas composiciones geométricas que Clark creó en 1953 y otras series importantes que la impulsaron a cuestionar las convenciones espaciales del plano, como D escubrimiento de la línea orgánica (1954) y Rompiendo el marco (1954). Además, en esta sección se muestran en vitrinas tres modelos arquitectónicos que se han conservado, Maquetas para interior (1955), reflejo del concepto que la artista tenía de un espacio dinámico. Como consecuencia, en cierto modo, de la influencia de sus antiguos maestros Fernand Léger y Roberto Burle Marx, estas maquetas ponen de manifiesto las investigaciones de Clark sobre la relación entre arte y arquitectura, que posteriormente se plasmarían en las pinturas de caballete de estructuras lisas, planas y modulares que componen su serie Superficies moduladas (1955). Clark había adoptado ya en 1956 un cromatismo más vibrante y variado, que se extendía en composiciones abstractas con formas en zigzag y diagonales, ángulos agudos y patrones rítmicos.

Variación de la forma: la modulación del espacio, 1957−1958 Hacia finales de la década de 1950, Lygia Clark emprendió una minuciosa y metódica investigación sobre la forma pictórica, creando una serie de grandes composiciones monocromáticas a base de planos positivos y negativos. Su análisis de la forma lineal en un espacio multidimensional pretendería, en última instancia, manipular y deformar la geometría del plano.

En esta sección se exponen tres importantes series de obras bidimensionales, creadas en 1957 y 1958: Plan os en superficies moduladas (1957−58), Espacios modulados (1958) y una nueva versión de Superficies moduladas (1957−58). Estas piezas, algunas de las cuales se expusieron en la Bienal de Venecia de 1968, muestran la capacidad de la artista para concebir una diversidad de configuraciones lineales en serie compuestas por formas geométricas en blanco y negro. Además, se incluye aquí una selección de collages que exploran la mutabilidad de la línea, el color y el espacio generado mediante líneas entrecruzadas y contrastes cromáticos.

Lygia Clark. Superficie modulada (Superfície modulada), 1955. Pintura industrial sobre Eucatex. 62 x 86 cm. Colección Ana Eliza y Paulo Setúbal
© Cortesía Asociación Cultural “The World of Lygia Clark” X.2017.82

Lygia Clark

Lygia Clark nació en 1920 en Belo Horizonte, Minas Gerais (Brasil), y, a finales de la década de 1940, recibió una formación artística más bien informal en Río de Janeiro con los artistas brasileños Roberto Burle Marx y Zélia Ferreira Salgado. En 1950 viajó a París para continuar su formación con los maestros modernos Fernand Léger y Árpád Szènes. Celebró su primera exposición, titulada L. Clark – Ribeiro , en 1952 en el Institut Endoplastique de París, donde presentó sus primeros experimentos con la abstracción y las formas constructivas en trabajos bidimensionales. A su regreso a Brasil, a finales de ese mismo año, tuvo su primera muestra en solitario, Lygia Clark 1950 – 1952 , en el Ministério da Educação de Río de Janeiro. Reconocida como artista emergente, Clark comenzó a participar en importantes exposiciones colectivas regionales, incluyendo la primera Exposição Nacional de Arte Abstrata (1953) y la Bienal de São Paulo (1953).

En 1954, se unió al colectivo vanguardista denominado Grupo Frente, junto con sus coetáneos Aluísio Carvão, Hélio Oiticica y Lygia Pape, entre otros, y tomó parte en las revolucionarias exposiciones del grupo celebradas hasta 1956. Siguiendo los principios de la abstracción geométrica, su obra de ese periodo optó por una rigurosa representación de formas geométricas, vivos colores y una sensación de orden. También participó en otras exposiciones importantes, tales como el Salão Nacional de Arte Moderna (1956 y 1957), la primera Exposição Nacional de Arte Concreta (1957) y la Bienal de São Paulo (1957). Hacia finales de la década de 1950, las preocupaciones estéticas y filosóficas de Clark confluyeron con las del neoconcretismo, un movimiento artístico brasileño creado en 1959 que rechazaba la naturaleza impersonal y objetiva de la abstracción concreta. Los neoconcretistas concebían sus obras como algo a medio camino entre el arte y la vida, y como experiencias en la esfera pública. Clark, miembro fundador, participó en la Exposição Neoconcreta de 1959, y creó obras tridimensionales que fomentaban la participación activa del espectador en la obra de arte.

Desde 1964 hasta comienzos de la década de 1970, Clark residió en París y creó una serie de obras poco convencionales que discurren paralelas a su prolongado psicoanálisis con el psiquiatra Pierre Fédida, que la llevó a abrazar la idea de una forma de arte terapéutica. Esas investigaciones coincidieron con revolucionarios acontecimientos ocurridos a nivel mundial, tales como los sucesos de Mayo de 1968 en Francia y la aparición de una nueva generación de artistas brasileños implicados en movimientos tales como la Nova Objetividade (nueva objetividad) y Tropicália (tropicalismo). Las obras de Clark pertenecientes a ese periodo incorporan elementos que estimulan el cuerpo a través de los ojos, los oídos y la nariz como una forma de integrar los sentidos sin dar prioridad a lo visual. Su investigación artística en ese periodo se centró en una práctica terapéutica que aspiraba a activar la conciencia subjetiva y corporal. Después de 1978, en los últimos compases de su carrera, Clark se dedicó en exclusiva a su actividad psicoanalítica. Falleció en Río de Janeiro en 1988.

Fechas: Del 6 de marzo al 24 de mayo de 2020
Lugar: Museo Guggenheim Bilbao

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2 Responses to Lygia Clark. La pintura como campo experimental, 1948-1958

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  2. […] que estaban activas en el momento del cierre del espacio son: William Kentridge: 7 fragmentos, Lygia Clark. La pintura como campo experimental, 1948-1958, Richard Artschwager, Olafur Eliasson: en la vida real y Obras maestras de la Colección del Museo […]

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