Manifesto en casa

by • 26 marzo, 2020 • VideoarteComments (0)377

La obra del artista alemán Julian Rosefeldt es (o está) principalmente en formato audiovisual. De sus videos, aflora una poesía visual propia del s.XXI a lo largo del proceso de deconstrucción del contenido y la forma.

Sus videoinstalaciones no han sido expuestas en España como sí lo han sido en otros países (Estados Unidos, Brasil, Alemania, Francia, Reino Unido, China, India, Australia…) pero su obra sí ha estado presente de forma puntual en ARCO y en alguna galería de nuestro país. No obstante, todos sus vídeos aparecen publicados en su página web.

Toda su propuesta tiene una fuerza especial, un destello de realismo mágico que la hace especialmente atractiva. Sin embargo, la obra que lo consagra y catapulta al prestigio internacional es el video-collage Manifesto, creado en 2015. Pensado como una videoinstalación de 13 paneles dispuestos en el espacio y preparados para dialogar entre ellos sobre la figura del artista en la sociedad actual, a través de la deconstrucción de los manifiestos (Futurismo, Dadaísmo, Fluxus, Dogma 95…) más importantes del siglo XX. Estos 13 videos están protagonizados por Cate Blanchett en diferentes personajes, que la transforman desde un mendigo que vocifera el Manifiesto Situacionista y el Suprematista; hasta una profesora de primaria que enseña principios elementales de representación de la realidad a través del cine, escritos por Jim Jarrmush, Lars von Trier y Werner Herzog.

En alguna ocasión esta obra ha sido bautizada como el “Manifiesto de los manifiestos”, donde todos los manifiestos son reformulados y recontextualizados al estar mezclados con otros manifiestos próximos y en situaciones donde su sentido se atomiza y dispersa para resignificarse. Como en el Manifesto (6), donde en un entierro los textos del Dadaísmo (el de Tristán Tzara, el de Francis Picabia, el de Louis Aragon…) sobre la vida y la muerte son recitados para luego devenir, textualmente, en “la abolición de la arqueología. Dadá. La abolición del Futuro, Dadá. Dadá es aún una mierda, pero de aquí en adelante, queremos cagar en diferentes colores (…) Dadá significa nada y todos vosotros sois idiotas. Sois como vuestras esperanzas: nada”. Y una larga lista de todo lo que el Dadaísmo rechaza, desvinculándose de la situación inicial: el funeral.

En un análisis completo de la obra, la reflexión a extraer es la necesidad del contexto histórico y social, imprescindible para dotar del significado con el que se han entendido estos manifiestos del siglo pasado desde nuestro presente. Y así, cómo la palabra y el discurso no son unidades de significado puras y completas en sí mismas, sino que necesitan al contexto al igual que el artista actual ha necesitado esos manifiestos para entender en qué momento del paradigma artístico se encuentra. La pregunta final sería qué moldea a qué, ¿la palabra al artista?¿el artista al contexto?¿el contexto a la palabra?

Como sea, tanto la interpretación como la realización de estas piezas es sobresaliente. Además, ya que se trata de una videoinstalación y los vídeos no siguen un hilo narrativo entre sí, puedes ver cada uno cuando quieras y comenzar por el que prefieras. Es un buen momento para disfrutar de estos videos y combinarlos a la vez con la lectura de los textos que los estructuran.

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