Metáforas y tránsitos en la obra de Françoise Vanneraud

by • 29 diciembre, 2014 • Dibujo, Exposiciones, Galerías de arte, MadridComments (0)3338

Françoise Vanneraud con Insights of Passage nos acerca a formas de habitar el paisaje a través del dibujo, una exposición que podemos ver en la galería Ponce+Robles hasta el próximo 16 de enero de 2015.

El trabajo de Vanneraud habla de aspectos pequeños que en ocasiones pueden pasar desapercibidos, elementos mínimos con los que convivimos que, en realidad, son fundamentales y cobran importancia al hacerse visibles. Lo cotidiano es llevado al dibujo en su obra donde, además, investiga sobre las connotaciones y consecuencias que tienen nuestras acciones en el entorno.

El paisaje y el dibujo son dos elementos que se repiten, los cuales están presentes en piezas anteriores y en Insights of Passage. El dibujo es concebido como un proceso de expansión, como acumulación y como experimentación.

Encontramos esculturas configuradas a base de dibujos en Cartografía Turbia (2012), An Epic of Humanity (2012) o Hope Seems Fragile (2012) donde los propios marcos adquieren un carácter instalativo. La instalación es una constante en muchas de sus intervenciones, recordemos Take If You Like (2010) donde el espectador podía llevarse a casa el post-it que le guste con los trazos de la artista. De este modo, implica y hace partícipe al espectador a través de su interacción, algo que vuelve a repetir en la muestra que podemos ver en Ponce+Robles con Travesía. Esta obra, situada en el suelo de la galería a modo de una gran alfombra, está formada por un mural de azulejos que nos presenta un mapa topográfico donde la artista ha intervenido dibujísticamente. Este espacio se puede recorrer, fracturándose y despedazándose con el paso del visitante, cambiando en función de su tránsito, algo que nos lleva, metafóricamente, a una relación real del hombre con la naturaleza. Espacios naturales que son franqueados por el ser humano que a su paso va, poco a poco, transformando elementos que hay en dicho entorno.

La montaña aparece una y otra vez en las piezas que configuran la muestra eliminado la figura humana, que en otras ocasiones encontramos en sus dibujos, para mostrarnos su huella y, a la vez, invitarnos a interactuar, a deambular y a recorrer física o mentalmente dichos lugares. Así, nos acerca a modos de habitar y recorrer el paisaje. Montañas retorcidas o arrugadas, montes marcados con un camino o itinerario a seguir señalizado con una línea blanca que conecta unas imágenes con otras. Montañas fraccionadas y recolocadas ofrecidas como una nueva instantánea donde permanece la fractura. Dibujos que nos hacen mirar y asomarnos al vacío, líneas que configuran formas montañosas de cristal superpuestas, una naturaleza traslúcida se deja ver al fondo de la sala.

Al final de la exposición encontramos unos dibujos a modo de mural donde unos folios fijados en la pared nos muestran un fragmento de la isla de Lampedusa, lugar paradisíaco y a la vez escenario de múltiples muertes y naufragios de personas que emigran a tierras italianas. Al activarse el ventilador que encontramos en la sala estos papeles se mueven mostrando unos gráficos que hacen visible las cifras de personas muertas en su viaje hacia un nuevo destino.

Françoise Vanneraud nos propone formas de viaje y modos de generar espacios que son convertidos en fronteras (o barreras) geopolíticas que nos hablan de la búsqueda de contextos, paisajes y lugares que habitar. Escenarios que suponen un nuevo destino o un final de camino, que nos hablan del tránsito y de cómo recorremos el paisaje. Sin duda una muestra que visitar donde la artista nos invita a reflexionar y a transitar nuestro entorno.

* Imágenes cortesía de Françoise Vanneraud.

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