Migrant Angel de Francesca Martí en Kreisler

by • 28 noviembre, 2016 • Dibujo, Escultura, Exposiciones, Fotografía, Galerías de arte, Instalación, Madrid, Performance, PinturaComments (0)1485

La madrileña galería Kreisler se suma a la Bienal Miradas de Mujeres 2016 con el proyecto “Migrant Angel” de la artista Francesca Martí y comisariada por Pilar Ribal. En la muestra encontraremos nuevas esculturas, video instalaciones, fotografías, dibujos, pinturas y una performance en vivo.

Francesca Martí

Inicialmente inspirada por sus viajes a la metrópolis de Seúl, en Corea, las obras de Martí exploran temáticas tales como la migración, los movimientos de masas, los hábitos de comunicación, el impacto del entorno urbano en nuestras vidas, los mecanismos de escapismo… y proponen como podemos reflexionar sobre estos aspectos.

En “Migrant Angel” se centra en tres líneas de investigación complementarias. La primera se basa en la performance en vivo que lleva a cabo la vocalista islandesa Gunnlaug Thorvaldsdottir, que interpreta el papel del Migrant Angel, un viajero perpetuo que habla en lenguas extranjeras, comunicándose mediante sonidos y canciones indescifrables y usando su cuerpo como un recurso expresivo, siempre en tránsito. La artista aparece también en las series de retratos fotográficos impresos sobre antenas parabólicas que transmiten emociones y, entre otras, el sentimiento de soledad. Se halla perdida en el caótico mundo de las nuevas tecnologías, que incluyen aparatos para la comunicación tales como teléfonos móviles, ordenadores personales, cámaras de vigilancia e Internet.

Hay un cierto grado de ironía en el uso por parte de Martí de las antenas parabólicas abandonadas que ella utiliza como fondos pictóricos, versiones actualizadas del lienzo tradicional. Se trata de objetos inicialmente diseñados para recibir un flujo continuo de noticias e información que, en cambio, se convierten en símbolos visuales de la imaginación contemporánea.

La segunda vía explorada por Martí se centra en la idea de contemplación. Sus Dreamers son esculturas y dibujos que representan la figura idealizada del ser profundamente inmerso en sus pensamientos, imaginando un sorprendente nuevo mundo. Producidas en bronce y aluminio en la Fundación J.C. Ponce de Madrid, los Dreamers encarnan la idea dinámica de un cambio que nos ayude a progresar en paz hacia un futuro más equitativo y respetuoso.

“Los Dreamers son figuras masculinas inspiradas en las veinte estrellas más brillantes del firmamento y reciben de ellas su nombre, desde Alpha Cani Majoris hasta Leonis”, dice la artista. “Cada escultura brilla en su solitaria contemplación, pero están interconectadas. Ya sea que se hallen sentadas, arrodilladas o reclinándose, sugieren nuevas conversaciones y relaciones. Están relajadas y reflexivas, forman parte de mi deseo de convertir los sueños en realidad y de llevar a la existencia cotidiana una dimensión espiritual”.

La tercera vía abordada por Martí en esta exposición se desarrolla mediante obras pertenecientes a su serie Cities in a crooked line: fotografías de detalles urbanos de grandes ciudades cuyos colores han sido alterados por medio de programas informáticos. Impresas sobre paneles de zinc y arrugadas, dobladas, aplastadas y posteriormente adheridas a antenas parabólicas pintadas, muestran también a personas en movimiento –peatones, inmigrantes, refugiados que llegan a sus nuevos destinos, grupos de ciclistas, personas que transitan por calles saturadas, centros comerciales, aeropuertos, estaciones de tren…-, individuos desconocidos cuyas identidades ha capturado la cámara de Francesca Martí en numerosas ciudades de este mundo global. Sus retratos individuales se centran en viajeros, nómadas captados en las diversas ciudades que ella misma recorre o visita – Amman, Amsterdan, Bangkok, Berlín, Bratislava, Colombo, Estocolmo, Hanoi, La Habana, Jaipur, Londres, Madrid, Roma, Saigón, Seúl, Yangoon y Zanzíbar.

“Mi visión del color ha cambiado últimamente y lo he modificado en mis obras”, dice Martí. “Los nuevos colores transmiten una ilusión de energía. Es lo que ocurre cuando estás en una determinada ciudad, por ejemplo Seúl, y descubres que el enorme caudal de luz artificial -de neón o led, anuncios, letreros fluorescentes y publicidad- altera la sensación del color, haciéndolo aparecer más brillante o deslumbrante, para reflejar otro tipo de energía o estímulo visual”.

Al mismo tiempo, las imágenes de Martí de fragmentos de ciudades que han sido arrugadas como si de un inservible papel se tratara, son potentes metáforas de este presente efímero e inestable que se mueve al compás de los cambios sociales y de las rápidas transformaciones que estos provocan en nuestro entorno de vida, donde ya nada es duradero o permanente.

Fechas: Del 1 al 13 de diciembre de 2016
Lugar: Galería Kreisler, Madrid

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