Noble y bizarro. Chelo Matesanz y Concha Ybarra en Espacio Olvera

by • 10 enero, 2020 • Exposiciones, Galerías de arte, SevillaComments (0)785

La galería Espacio Olvera acoge la exposición «Noble y bizarro». Un proyecto, comisariado por Guillermo Amaya Brenes, en el que participan las artistas Chelo Matesanz (Reinosa, Cantabria, 1964) y Concha Ybarra (Sevilla, 1957) y donde el objeto cerámico es protagonista.

Fotografía de Mariló Marín

Guillermo Amaya explica que el proyecto toma como referencia inspiracional la historia de las Santas Justa y Rufina, patronas de Sevilla (donde se exhibe la muestra), patronas de la alfarería y protectoras de la Giralda y la Catedral.

Justa y Rufina son dos hermanas que nacen en la Triana hispalense de 268 y 270 (respectivamente) en el seno de una familia alfarera de cristiana clandestinidad. Cuenta la historia que era costumbre celebrar una procesión anual en honor a Venus donde se conmemoraba la muerte de Adonis, y se pedían donaciones como tributo a la diosa. Cuando el cortejo procesional llegó a la puerta de la casa de Justa y Rufina, las hermanas se negaron a pagar un tributo para la diosa por ser un acto contrario a su fe. Ante la negativa, una camarilla pagana decide destrozar los utensilios de barro que vendían las hermanas. Por lo que Justa y Rufina deciden hacer añicos la imagen de Venus, destrozarla ante la mirada estupefacta de aquella pagana multitud. En represalia, el prefecto romano hispalense Diogeniano las encarcela y las hace pasar por la tortura del potro, de los garfios de hierro, del hambre o de la sed, sin que surta efecto alguno. Las hace caminar descalzas hasta Sierra Morena por los caminos más pedregosos para posteriormente encerrarlas en prisión hasta la muerte de la hermana mayor, Justa, que será tirada a un pozo. Rufina sobrevive y es echada a un león en el anfiteatro, lo que sólo supuso unos cuantos lametones de la fiera a la joven alfarera. Diogeniano, colmado de frustración, decide decapitar y quemar el cuerpo de la hermana menor. Ambos cuerpos son rescatados y enterrados por el obispo Sabino en el 287.

Fotografía de Mariló Marín

Tras contarnos la historia de las hermanas, Guillermo Amaya explica que hay un elemento que le resultó especialmente interesante tratar en esta exposición: el acto de iconoclastia de las hermanas cristianas sobre la imagen de Venus. Entre todas las representaciones que se han llevado a cabo de Santa Justa y Santa Rufina la única en la que se representa la imagen de Venus hecha pedazos es en el óleo de Francisco de Goya, realizado en 1817 por encargo del cabildo de la Catedral de Sevilla. Esos trozos parecen ser de barro, lo que cobra un mayor valor metafórico, estableciéndose una alegoría poética entre su profesión y la imagen arruinada. Asimismo, es interesante que aquel acto de iconoclastia derivara en el proceso de iconización de las santas cristianas.

Asimismo, el comisario destaca que existe un paralelismo entre el final de la historia mitológica entre Venus y Adonis y el final de la estatuilla de la diosa. Según la mitología, Adonis fue fruto de un incesto provocado por la propia Venus, que a su vez se enamora ante la belleza del recién nacido. Adonis muere a causa de un ataque de Ares (amante de Venus) convertido en jabalí y enfurecido por los celos, terminando con Venus rota de dolor. Un desenlace muy similar al que someten las santas a su representación escultórica.

Tras esta historia podemos preguntarnos de dónde procede el título de la muestra, «Noble y bizarro». La respuesta la encontramos en un poema de Antonio Machado: “Que por mucho que se diga nadie aventajó en el arte cerámico y de alfarería, cual las Patronas del «barro» las Santas Justa y Rufina. Su oficio es noble y bizarro y entre todos el primero, pues para gloria del «barro», Dios fue el primer alfarero y el hombre el primer cacharro.”

Fotografía de Mariló Marín

Tras este trasfondo mitológico y poético encontramos el trabajo de Concha Ybarra y Chelo Matesanz, dos artistas con trayectorias muy diferentes pero que, como explica Guillermo, en ciertos trabajos, sobre todo cuando trabajan la cerámica se asemejan en el plano estético. Ambas comparten un carácter orgánico y descarnado, que dotan a sus trabajos de una plasticidad natural y directa.

Fechas: Hasta el 29 de enero de 2020
Lugar: Espacio Olvera, Sevilla

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