Omar Jerez explora los feminicidios en Ciudad Juárez

by • 30 diciembre, 2015 • México, PerformanceComments (0)4662

El artista Omar Jerez y Julia Martínez se adentran en Ciudad Juárez para investigar sobre los asesinatos masivos de mujeres, arriesgando su propia vida. Realizar dos performance en esta ciudad llena de cómplices que secuestran, asesinan, torturan y violan a mujeres con total impunidad es casi un suicidio.

Omar Jeres Ciudad Juárez

Antes de centrarnos en las dos performance realizadas por Omar Jerez y Julia Martínez vamos a poner en antecedentes los siguientes hechos. Ciudad Juárez está considerada la ciudad más peligrosa del mundo para nacer mujer; con 30 mil mujeres desaparecidas desde 1970. Los feminicidios ya no sólo es un fenómeno delictivo exclusivo de Ciudad Juárez, sino que se ha extendido a todo el territorio mexicano. Agentes del F.B.I que han entrado a investigar los feminicidios han sido asesinados, al igual que las madres convertidas al activismo inesperado con hijas desaparecidas. Las autopsias de los cuerpos hallados determinan homicidio doloso y la mayor de las aberraciones cometidas por hombres.

En un trabajo donde existe una obsesión quirúrgica por trazar una línea de ficción con la realidad. Ciudad Juárez está invadida por carteles de mujeres desaparecidas, que con el tiempo pasan a transformarse en un paisaje decorativo de rostros con la misma indiferencia que puede tener el nombre de una calle. Omar Jerez y Julia Martínez crearon dos carteles ficticios a partir de fragmentos de desaparecidas reales, con las siguientes características: una de corte indígena y la otra de rasgos caucásicos. Donde se especifica fecha de desaparición, color de pelo, zona donde desapareció, un número de contacto y una recompensa económica en caso de dar una pista fiable.

Existe un tinte racista en los feminicidios ya que desaparecen mujeres de escasos recursos, trabajadoras de las maquiladoras, con rasgos similares y un patrón repetido en el procedimiento. Esta situación de mujeres desaparecidas tanto en Estados Unidos como en países de la comunidad europea sería impensable o en todo caso se hubiera erradicado en un tiempo muy breve. Si nos trasladamos al caso de Madeleine, la niña británica desaparecida en Portugal, que sigue en el disparadero mediático y creó un alarma mundial, generó una cadena para encontrarla sin precedentes en la historia de los desaparecidos. Niña rubia, ojos claros, padres anglosajones, clase alta y fuera de toda sospecha por que es imposible que una familia con estas premisas pueda estar implicada en la propia desaparición de su hija. El dolor de los padres de Madeleine es compatible con el dolor occidental, el dolor de Juárez es en diferido. Todos los días desaparecen 7 mujeres en México y no existe una alarma generalizada.

Jerez y Julia Martínez pegaron por el centro de Juárez los dos carteles ficticios con rasgos de desaparecidas reales al unísono con José Luis Castillo, que es padre de la niña Esmeralda Rincón Castillo desaparecida el 19 de mayo de 2009, colocando el cartel real de su hija entremezclado con los ficticios. Da igual colocar carteles ficticios o el de Esmeralda Rincón Castillo que es una desaparecida real, la indiferencia, el dedo acusador, tener una hija desaparecida en Juárez te conlleva a ser acusado de traficante de drogas, ser torturado para que dejes de buscarla, o que te entreguen un hueso cuatro años después que no corresponda a tu hija. Esto es parte de la rutina diaria en los padres de la desaparecida.

Omar Jerez - Ciudad Juárez

Exceptuando el caso de José Luis Castillo las madres son la cara visible de esta lucha para erradicar esta lacra. Aparte de colocar carteles por el centro de Juárez, el mismo día se realizazó otra performance. Se convocó a mujeres de Juárez para que leyeran un texto ficticio, basado en testimonios reales que han sucedido anteriormente y se repite en el testimonio contado por las madres:
Mi nombre es Marisela Fuentes, el 16 de enero seré secuestrada, me llevarán a una casa para ser violada, torturada y mutilada por 12 hombres.
Mi familia denunciara mi desaparición 24 horas después, pero les dirán que tienen que esperar 72 horas, y les dirán que lo más seguro es que me fui con mi novio o que estoy de fiesta con mis amigos. Pero la fiesta consistirá en que me torturaran hasta la muerte.

Cuatro años después le entregarán a mi familia un hueso diciendo que se trata de mi, ¿cómo es posible que de 204 huesos que tiene el ser humano solo entreguen uno?

El mismo día de la performance desapareció una chica en Ciudad Juárez y dos días después la chica apareció asesinada casi de forma calcada al texto ficticio que leyeron mujeres en el centro de Juárez. Las dos performance con base ficticia adelantaron una atroz realidad.

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