“Qué hay de frutas tropicales en tiempos neoliberales” de Eli Cortiñas

by • 17 julio, 2015 • Centros de arte, Collage, Escultura, Exposiciones, Las Palmas de Gran Canaria, VideoarteComments (0)2456

El CAAM y La Regenta acogen la exposición ‘Qué hay de frutas tropicales en tiempos neoliberales’ de la artista grancanaria Eli Cortiñas. La muestra reúne en los dos una treintena de obras de videoarte, collages y esculturas creadas por esta artista canaria afincada en Berlín.

Eli Cortiñas

El proyecto expositivo, coproducido por el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno autónomo, con la colaboración de la firma JTI, se podrá visitar tanto en La Regenta, como en el espacio expositivo del CAAM, que preside Larry Álvarez. La muestra incluye en ambos espacios una selección de nueve obras de vídeoarte creadas en la última década, así como distintas piezas instalativas -collages y esculturas- creadas expresamente por la artista para esta exposición.

Eli Cortiñas (Las Palmas de Gran Canaria, 1976) es una artista multidisciplinar cuya trayectoria abarca mayormente el videoarte, collage, escultura e instalación. Su obra se presenta con continuas referencias biográficas cargadas de sutiles dosis de humor. Los convencionalismos sociales, las diferentes visiones del exilio, las rígidas estructuras de la sociedad contemporánea o los estereotipos en el mundo del arte son temáticas recurrentes en su obra. Todo ello englobado en una mirada donde la mujer, en sus diferentes roles, es el centro del discurso estético, con múltiples características, que nos muestran un ser complejo, con una lectura poliédrica.

Toda la producción de esta artista descansa sobre la idea de resignificación, ya que es el resultado de un ejercicio de apropiación de todo tipo de materiales; fílmicos en el caso de los audiovisuales, periodísticos en cuanto a los collages y de objetos encontrados cotidianos para sus esculturas. Formada en la Academia de Artes Visuales de Colonia, y tras su experiencia en la edición de documentales, el aprovechamiento de material encontrado es el camino natural por el que se desarrolla su proceso creativo, convirtiendo el found-footage (imágenes de archivo) en su vehículo expresivo predominante. Cortiñas actúa como creadora de un mecano, ensambla piezas, compone una partitura que dota de unidad, para crear una arquitectura particular con un discurso propio. Como fase previa, pero igualmente fundamental y determinante, la artista realiza una labor de archivo y documentación ingente, no sólo a la hora de acumular horas de películas, imágenes en papel u objetos, sino también por su metodología de registro, clasificación y estudio. La artista se acerca al material con esmero, lo disecciona y lo transforma con la intención de crear una nueva coreografía de imágenes.

Gran conocedora del lenguaje audiovisual, de la escritura en imágenes, de la importancia que otorgaba el primer cine soviético al montaje y de su capacidad expresiva para crear nuevas significaciones, Cortiñas fragmenta planos, escenas, secuencias; juega con el espacio y el tiempo audiovisual; analiza y deconstruye el racord; modifica, repite e introduce sonidos y diálogos. Para ella cualquier material fílmico −de cine comercial, de archivo o registrado por la propia artista− es susceptible de ser manipulado, troceado y regenerado en una nueva historia, en una nueva obra, ahora reeditada. En sus vídeos, sin embargo, la apropiación no resulta un acto de homenaje al autor original. Más bien al contrario, sus composiciones audiovisuales difuminan todo rastro identificativo del metraje original, abandonando las referencias. Aunque sus trabajos beben de films de autores destacados en las décadas de los 60 y 70 del siglo XX, como Godard, Truffaut o Buñuel, y las protagonistas de sus obras son Gena Rowlands o Geraldine Chaplin, el público, a primera vista, difícilmente puede reconocer no sólo sus autores sino también los títulos a los que pertenecen; Cortiñas elimina las evidencias para que el espectador no sufra interferencias y aprecie el nuevo discurso. Así, su obra de vídeo cuestiona el papel del cine como productor de imaginarios colectivos; la memoria audiovisual globalizada se pone en entredicho al eliminar sus propias referencias y generar unas nuevas, asentadas en la subjetividad y los códigos de la artista, conformando, lo que Jacques Aumont, hubiera definido como esperanto visual.

Las series de collages responden al mismo modus operandi que sus audiovisuales. Sus creaciones son fruto de los recursos extraídos de los medios de comunicación escritos o ediciones de temáticas concretas; imágenes de libros sobre mecánica, antropología o etnología. Reconstrucciones figurativas o abstractas, −preferentemente fotográficas− que se superponen en diferentes planos, donde se advierte en la artista una intención de conformar un nuevo relato. Para su interpretación de la actualidad recurre a bocados de realidad que yuxtapone; imágenes que aportan un mensaje temporal y lingüísticamente mixto, dotado de interrupciones, fisuras o lo que Adorno acertó a identificar como discontinuidad porque sólo el ejercicio de mirar de manera individualizada, otorga en la obra sobre papel de Cortiñas, una significación sospechosamente continua. Por su parte, los elementos cotidianos que conforman sus piezas objetuales, igualmente se muestran desprovistos de su razón original y de su función última, y se amalgaman para conformar relieves o esculturas exentas que se disponen en sala como trabajos minimalistas pero, al mismo tiempo, con guiños a las vanguardias históricas.

Artista: Eli Cortiñas
Fechas: Hasta el 8 de agosto de 2015
Lugar:  CAAM, Las Palmas de Gran Canaria

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