¿Qué veo cuando miro?

by • 22 abril, 2022 • Exposiciones, MilanComments (0)417

“The vision through” de Flavia Albu en los espacios de la Agencia Golab, Milán.

The vision through” es el título de la exposición de Flavia Albu en la que presenta, por primera vez en su totalidad, la serie Courtains, comisariada por Marta Orsola Sironi, que sigue el trabajo de la artista desde sus inicios. Pinturas, instalaciones y videos son testimonio de la investigación de Flavia, cuyo objetivo es explorar los elementos estructurales de la pintura y el acto de mirar. La exposición se ha instalado en las salas con frescos de un palacio del siglo XVII, sede de la agencia golab que, además de ofrecer asesoramiento en materia de comunicación y diseño visual, acoge exposiciones de artistas emergentes que suelen estar fuera de los espacios tradicionales del sistema del arte.

“The vision through” permanecerá abierta al público hasta el 6 de mayo en Via Fatebenefratelli 5, Milán, a pocas manzanas del Bar Jamaica que desde principios del siglo XX se estableció como salón intelectual y lugar de encuentro de artistas como la poeta Giulia Nicolai, el fotógrafo Ugo Mulas e incluso el escritor Ernest Hemingway. Se rumorea que incluso Mario Schifano solía hacer trueques de almuerzos y aperitivos por obras que ahora se consideran magistrales.

Vista de la instalación Fallen Drape, 2022 y Untitled, 2021. Cortesía de BeAdvisors & Flavia Albu

Nacida en Suceava (Rumanía) en 1991, Flavia vive y trabaja en Italia desde 1993, donde obtuvo un máster en pintura en la Academia de Bellas Artes de Brera. «Pittura Futura (2016), con un texto crítico de Alberto Mugnaini es la exposición que marcó el inicio de mi camino como artista», comenta Flavia mientras comienza a guiarme por la muestra.

Unos metros más allá de la recepción nos recibe la primera sala en la cual un manto de color negro, tendido en el suelo, Fallen Drape (2020), -tan negra como el negro más negro del mundo de Anish Kapoor- interpela en su propio lenguaje al cuadro pintado al óleo dispuesto en la pared de enfrente, Untitled (2021). Ambas obras funcionan como un todo integrado, un dúo en perfecta sincronía. Las pinceladas verticales evocan el gesto de Flavia y me ayudan a imaginar a la artista trabajando en su estudio de la zona de Lodi, a metros de la Fundación Prada. Los múltiples tonos de azul: azul Klein, azul cerúleo, azul marino, azul real, me recuerdan la serie Radical Writings de Irma Blank (1983-1996), aunque en una línea de investigación completamente diferente.

«No puedo decir exactamente qué artistas considero mis maestros», responde Flavia a mi primera pregunta, con la mirada reflexiva. Me acerco a la tela tendida en el suelo de mármol con el deseo de concretar la sensación táctil que me transmite el tejido. Mientras tanto, Flavia continúa: «en realidad me interesan investigaciones muy diferentes. Podría decir que Anne Imhof o Gerhard Richter, por ejemplo, son artistas a los que sigo desde siempre pero ciertamente el enfoque de la investigación artística sobre el dispositivo de la representación siempre sigue siendo esencial para mí”. Sus palabras redireccionan mis recuerdos hacia la sala del Museo del Prado y la majestuosa obra de Velázquez, Las Meninas (1656).

La exposición continúa y de fondo escucho el murmullo de los teclados, las notificaciones de WhatsApp y las voces del equipo de la agencia trabajando. Este aspecto pragmático me reconforta al ver que, por fin, el arte sale del sistema legitimado de las ferias, las galerías y las instituciones, donde a menudo la multitud ocluye cualquier posibilidad de contemplar realmente las obras.

Curtain 0, 2016. Cortesía BeAdvisors & Flavia Albu.

Unos minutos más tarde continúo mi visita a través de “The vision through”. Mientras tanto, Flavia se aleja para captar la reflexión que una crítica de arte, Jacqueline Cerisoli, ha ofrecido en voz alta sobre el efecto de la luz natural que se filtra por los grandes ventanales y resplandece sobre los cuadros. Primero escucho, luego me detengo en la sala más señorial de las oficinas de la Agencia Golab donde se encuentran las últimas obras de Flavia: un gran balcón con vistas a un jardín privado, de esos que en Milán se descubren solamente con un poco de fortuna. Historia y presente. Las obras de la artista han encontrado en este lugar su propio aquí y ahora: Hic et Nunc. Me detengo en el ángel. Es imposible no pensar en el Angelus Novus de Paul Klee. Pero este cuadro es diferente al resto. ¿En estilo o tema? No podría decirlo con seguridad, pero de mi época de estudiante universitaria en Buenos Aires recuerdo cada una de las palabras de mi profesor de Semiótica: «Incluso en el arte abstracto es posible captar un tema o motivo cuando se mira una producción artística en su conjunto». Miro, me acerco, luego me alejo de nuevo para encontrar otro punto de vista. No sé de qué efecto de la luz hablaban antes, pero esta obra en particular me captura.

Quizá la comisaria de la muestra me vea desconcertada. Marta se acerca cortésmente y se presenta. Ella no me conoce, pero yo sigo su carrera desde hace mucho tiempo: primero arqueóloga, luego iconóloga y finalmente comisaria de artistas contemporáneos a los que se acercó en los oscuros pasillos de la Academia de Brera mientras cursaba su máster en prácticas curatoriales. A continuación comenta: «En realidad, se trata de un cuadro reflexivo. La visibilidad y la invisibilidad, la dualidad y la ambivalencia vuelven a aparecer en esta obra», explica con habilidad y pasión: «Lo que parece un ángel es en realidad el patrón trazado en el cielo por un espectáculo de aviones militares.»

Por alguna razón me pierdo en la maraña de mis pensamientos y me viene a la mente la teoría de Lacan sobre “La esquizia del ojo y la mirada». Suena cautivante, quizá incluso inteligente, pero para ser honesta no sé de qué hemisferio de mi cerebro afloran estas palabras ni sería capaz de explicarlas.

Tal vez, como decía Borges, todo está ya escrito y por lo tanto dicho, hecho y pintado. Y, sin embargo, esta convicción no lo ha disuadido jamás de crear.


La exposición recoge la serie Curtains iniciada por la artista en 2017 durante su residencia en la Griffin Gallery de Londres.

Se puede visitar hasta el 6 de mayo con cita previa en Via Fatebenefratelli 5, Milán: press@golabagency.com

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