Rodarán cabezas. Max de Esteban en La Fábrica

by • 11 noviembre, 2015 • Fotografía, MadridComments (0)2078

La semana pasada La Fábrica inauguraba su nueva exposición dedicada al fotógrafo catalán Max de Esteban (Barcelona, 1959). Si bien su producción está conformada por diferentes trabajos, son solo dos de sus series las que se pueden ver en la muestra. Exactamente diez obras de su trabajo Proposición Cuatro: Rodarán cabezas, que da nombre a la exposición, la cual fue realizada en 2014 y es descrita por el propio autor como “el fin del mundo tal y como lo conocemos”. Completan la muestra una obra expuesta de manera independiente perteneciente a su Proposición uno: Solo lo Efímero de 2011.

Max de Estebán

Contextualizando su trabajo, podemos decir que su obra se presenta articulada en Proposiciones. Cuatro proyectos bajo una misma mirada que parte de la investigación sobre la tecnología en los albores de la era bio-cibernética, así como en las consecuencias post-humanistas en el arte, la transmisión de conocimiento, la tecnología y la sociedad.

Pero centrémonos en esa proposición número cuatro que protagoniza la nueva exposición de La Fábrica y que podrá verse hasta el 10 de enero de 2016.

En ella las imágenes de una vida actual, cotidiana, se fusionan y yuxtaponen mostrándonos las consecuencias que las tecnologías causan en nuestro día a día. Como él mismo dice, no hay trayectorias de grandes maestros en sus obras, ni narraciones lineales, sino múltiples rutas, todas igualmente válidas, todas igualmente posibles. Las imágenes unidas al texto y los objetos dan como resultado combinaciones que se presentan aportando una densa información de una manera aparentemente liviana.

La vida contemporánea, los signos de lo real, así como los simulacros, del pasado y del presente, son compartidos por el artista dejando como punto evidente la excesiva mediatización a la que estamos expuestos.

Max de Estebán

Max de Esteban, quien estudió Ingeniería en la Universidad Politécnica de Barcelona y es doctor por la Universidad Ramon Llull y master por la Stanford University, presenta aquí la parte más reciente de su investigación en torno a la bio-cibernética. Investigación que nace en el campo de la obsolescencia programada con la primera de sus proposiciones, y que pasa a las aulas, a cómo en estás la figura del maestro ha quedado relegada a facilitador de enseñanzas prácticas. Sigue su investigación con la “consagración de la tecnología post-humana” con su tercera proposición para terminar en las consecuencias que todo esto genera en nuestras vidas y que podemos ver en la exposición que le dedica La Fábrica.

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