“Rosemarie Trockel: un cosmos” en MNCARS

by • 5 junio, 2012 • Dibujo, Escultura, Exposiciones, Fotografía, Instalación, Madrid, Miniatura, Museos, Obra gráfica, PinturaComments (0)4259

Del 23 de mayo al 24 de septiembre de 2012. MNCARS, Madrid

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) nos ofrece hasta finales de septiembre la exposición temporal “Rosemarie Trockel: un cosmos”, comisariada por la propia artista y por Lynne Cooke.

La muestra aglutina  en torno a 150 obras de Rosemarie Trockel (Schwerte, 1952), acompañadas de medio centenar de trabajos de otros artistas en los que Trockel ha encontrado un punto en común. Entre ellos, podemos encontrar algún ejemplo celebérrimo como el teléfono blanco afrodisíaco de Salvador Dalí, pero principalmente hallamos obras poco reconocidas en su potencial artístico hasta épocas recientes: objetos catalogados como artes aplicadas o realizados por autores autodidactas como James Castle y Judith Scott, quienes trabajaron desde la humildad del  anonimato, y son ahora  revalorizados por la artista alemana.

El contenido de la muestra es tan heterogéneo como la propia trayectoria de Trockel, que siempre ha evitado inscribirse en una única técnica o temática. Ha trabajado tanto en medios tradicionales -entre los que encontramos pintura al óleo o escultura de bulto redondo- como en multitud de técnicas personales de experimentación. Asimismo, ha mostrado interés por temáticas muy variadas, entre las que destacan el feminismo, la vinculación del ser humano con la naturaleza o las relaciones entre diferentes formas de arte.

La muestra actual es un fiel reflejo de este carácter multidisciplinar y en ella podemos encontrar diferentes líneas de investigación de la artista, ordenadas y articuladas en secciones de gran coherencia. De esta forma, un apartado está dedicado al trabajo más conocido de Trockel:  sus impresionantes cuadros de lana, que constituyen grandes campos de color y textura, acompañados por las fascinantes madejas de Judith Scott.

En otro espacio, la espectacularidad deja paso a la  representación nostálgica de la naturaleza. En esta sección, grabados botánicos y reproducciones anónimas de animales realizadas en siglos pasados se enfrentan a instalaciones de la artista que recrean artificialmente el universo natural. En la siguiente sala, la naturaleza nos lleva al ser humano: nos esperan inquietantes representaciones de figuras a través de la siempre perturbadora presencia de maniquíes- como las muñecas de Morton Barlett– y sugerentes reproducciones de fragmentos del cuerpo.

En un espacio anexo,  se ubica un pequeño homenaje a la labor de las manos: diversos artefactos de Trockel, pájaros de cartón de James Castle y minuciosas miniaturas en los libros de artista de Manuel Montalvo, que nos hacen deleitarnos con el trabajo manual más delicado.

De esta manera, a través del recorrido planteado por todas las escalas de la observación, de lo macro a lo micro, Rosemarie Trockel nos desvela diferentes aspectos de su cosmos a lo largo de sus más de treinta años de trayectoria, ayudada de figuras que ella misma considera como espíritus afines.

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