SEMPERE / SOLEDAD SEVILLA. Líneas paralelas

by • 12 septiembre, 2019 • Exposiciones, Galerías de arte, Gouache, MadridComments (0)442

La galería Fernández-Braso presenta, formando parte de APERTURA 2019, una exposición dedicada a dos artistas vinculados a la galería y a quienes une “su compromiso radical con la geometría y la luz, la voluntad constructiva y el sentimiento poético, el equilibrio entre la estructura y el lirismo y, sobre todo, la elección de la línea, el ritmo vibrante y la serenidad evocadora de eternidad e infinitud”, en palabras de Rocío de la Villa, historiadora, comisaria y crítica de arte, y autora de uno de los textos del catálogo editado con motivo de la exposición.

Las obras seleccionadas de Eusebio Sempere −unas inéditas, otras sin exponerse tiempo al público−, son gouaches sobre papel y sobre tabla, fechados entre 1954 y 1979 y ejemplos de la calidad y diversidad de lenguajes e intereses que exploró el artista, de los más analíticos a los más poéticos y espirituales. Arturo Sagastibelza Ruiz, profundo conocedor de la obra de Sempere y coleccionista apasionado de sus obras, comparte con nosotros a través de un texto en el catálogo los desvelos que le produce la obra del artista: “Sólo puedo apuntar que en el arte de Sempere no hay nada desasosegante, abrumador, nada que nos recuerde lo doloroso de nuestra humana condición. Todo es leve, sutil, etéreo, ingrávido. Todo parece ligero. Todo asciende y se eleva sin esfuerzo y con la más alta aspiración. Todo se mueve, todo palpita, gira y oscila, pero siempre equilibrado, sereno, apacible y grato”.

La espiritualidad y el lirismo que provoca la obra de Sempere, incrementados con el paso del tiempo, es parte de lo que Soledad Sevilla sigue reivindicando del artista alicantino y es la fuerza que nos ha movido a organizar esta exposición entre dos artistas que se conocieron y admiraron a pesar de la diferencia generacional, conceptual y estética que se aprecia al contemplar la obra de ambos. Soledad Sevilla recuerda aquellos años de finales de 1960 y principios de los 70 en el que compartieron ideales (Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid) junto a otros artistas como Alexanco, Elena Asins, Gerardo Delgado, Eduardo Sanz o Yturralde, y lo cuenta en otro de los textos del catálogo: “Siempre me pareció paradójico que, siendo este el sentir común, yo viese en Sempere pura sensibilidad, emoción y belleza. Hoy vuelvo a reunirme con Sempere y reescribe mi memoria. Eusebio siempre sorprendente, siempre vigente, siempre en continua aspiración de lo intemporal”.

También Sempere, maestro y vanguardista por convicción, reconocía el talento que le rodeaba, y en 1978 escribe una suerte de poema machadiano (facilitado para este catálogo por el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) dedicado a Soledad Sevilla: “¿Cómo aprenderemos a saber ver? Tenemos delante la lección de Soledad Sevilla. Soledad es vocación y tesón, más libertad para el aire y en su soledad, traza entramados de líneas sobre lienzo, para responder al reto de la vida”.

Soledad Sevilla ha seleccionado personalmente sus obras para esta exposición. Abarcan todo su periodo geométrico, de 1969 a 1984, y su importancia no sólo reside en las propias obras −ejemplos de una nueva forma de estudiar, analizar y experimentar el espacio y las estructuras geométricas− también porque conforman casi el único material que sobrevivió a un incendio en el estudio de la propia artista y que acabó con la mayoría de las obras sobre tela de esa época. Los tipos de soporte utilizados por Soledad Sevilla en esos años (papel, papel vegetal, reprográfico, cuadriculado) y los diferentes medios aplicados (lápiz, tinta, trama, reprografía, cera) delatan la condición experimental y procesual de unas obras que evolucionarán desde una medida, aséptica, pura, formalista, analítica, esencial y directa geometría a una abstracción más contenida, emocional y lírica.

La historia de la relación de la galería Fernández-Braso con Sempere, de quien el Museo Reina Sofía organizó su gran exposición retrospectiva en 2018, daría para un proyecto expositivo en sí mismo, por la fecunda e intensa relación a lo largo de tantos años. Solo entre 1975 y 1977 realizaron dos exposiciones individuales sobre Sempere en su anterior galería, Rayuela; publicaron varios artículos sobre el artista (encargados, entre otros, a Josep Meliá o José Manuel Caballero Bonald) en la Revista de las Artes Guadalimar, fundada por Miguel Fernández-Braso; editamos una serigrafía y dos esculturas múltiples y publicamos tres libros sobre el artista: Eusebio Sempere, de Antonio Bernabéu, cuadernos Rayuela, 1975; Conversación con Eusebio Sempere, de Andrés Trapiello, editado por Rayuela, 1977; y Sempere, editado por cuadernos Guadalimar y con textos sobre el artista de, entre otros, Aguilera Cerni, Juan Manuel Bonet, Julián Gállego, José-Miguel Ullan… Del año 1977 es, también, una de las fotografías más icónicas de Sempere, retratado en el interior de una de sus esculturas, realizada por Alberto Schommer y titulada Sempere, liberando la forma o prisionero de ella.

Fechas: Del 12 de septiembre al 8 de noviembre de 2019
Lugar: Galería Fernández Braso, Madrid

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