Sin fronteras. No borders en Espacio Mínimo

by • 2 diciembre, 2021 • Exposiciones, Galerías de arte, MadridComments (0)744

Coincidiendo con el aniversario de los 200 años de la declaración de la independencia de Centroamérica de España, Omar López-Chahoud y Patricio Majano, en colaboración con la Fundación Y.ES Contemporary Exhibitions, han comisariado para la galería Espacio Mínimo el proyecto Sin Fronteras / No Borders, una exposición que, a través del trabajo de cinco artistas salvadoreños (Karlos Cárcamo, Guadalupe Maravilla, Abigail Reyes, Crack Rodríguez y Verónica Vides), desarrolla el concepto de El Salvador como algo que no puede ser definido solamente considerando las fronteras geográficas del país. 

Verónica Vides. Invierno (Serie Mimetizada). 2014-19. Fotografía.

De acuerdo con el último censo, una de cada cuatro personas salvadoreñas ha migrado a otras regiones. Por lo tanto, las nociones asociadas a los conceptos de El Salvador y la identidad salvadoreña son diversas y no pueden circunscribirse a un único lugar en concreto. Partiendo de esta premisa, la muestra reflexiona sobre el concepto de El Salvador en relación con la migración, y considera la identidad salvadoreña como algo maleable y fluido, no limitado a un territorio en particular.

La selección de artistas que forman parte de esta exposición pone énfasis, según sus comisarios, en la diáspora salvadoreña, un grupo de personas que comparten una herencia común e historias similares, pero que a la vez es un grupo con identidades diversas como producto de la interacción con otras regiones y culturas. En contrapartida, la cultura de los salvadoreños migrantes, o hermanos lejanos, también es una influencia para las personas que viven en El Salvador. Estos vínculos e interacciones de cultura e historia salvadoreña con las de otras regiones es visible en las obras que integran la exhibición y se convierte en su eje principal: la imposibilidad de clasificar el arte salvadoreño actual bajo una estética específica o unos parámetros concretos. Por lo tanto, la muestra pretende desprenderse de posibles categorizaciones y establecer lo diverso como habitual.

La obra de Karlos Cárcamo refleja su interés por la abstracción y la historia del arte vistas a través del prisma de la cultura urbana. Utilizando un enfoque conceptual y formal construido por varios géneros de la cultura urbana que incluyen Hip HopDJ y Graffiti, realiza pinturas y esculturas que incorporan ideas como el muestreo y el etiquetado de graffiti como un medio para examinar el legado de abstracciones de la autorreferencialidad, la pureza artística y la exclusión, al tiempo que recontextualiza referencias culturales altas y bajas que subvierten aspectos de nuestra vida cotidiana dentro de su lenguaje pictórico.

Guadalupe Maravilla llegó a Nueva York en los años ochenta como refugiado de la guerra civil de su país. Conocido antes como Irvin Morazán, recientemente Maravilla re-adoptó su nombre de nacimiento y se puso como apellido el pseudónimo de su padre indocumentado. Maravilla es un artista multidisciplinar que utiliza medios como la performance, el video y la escultura para montar rituales que funden la ficción y la autobiografía.

El video que se muestra en la exposición es la documentación de una performance donde el artista aborda momentos de su vida, que incluyen migración y sanación, creando una mitología propia.

Abigail Reyes es diseñadora gráfica de formación, artista visual y poeta, ha participado en diferentes talleres y en la residencia para artistas centroamericanos Rapaces en Nicaragua. En este proyecto se muestran parte de sus series más representativas, que parten de su propia experiencia como secretaria, y que visualizan la desigualdad de género presente en El Salvador y la cultura Latinoamericana.

Crack Rodríguez es miembro de la productora de arte “The Fire Theory” y del movimiento artivista “Los Siempre Sospechosos de Todo”. Su práctica y acciones están intrínsecamente relacionadas con la cultura social, política y popular, desde donde construye fuertes lazos con el público que reacciona y/o participa y que a menudo se vuelve parte de su trabajo, no como espectadores pasivos, sino como un catalizador que activa el contexto social tratando de cuestionar y desmitificar símbolos y narraciones contadas desde el abuso de poder que quieren imponer su versión de la posverdad como la oficial. Sus obras presentan una fuerte carga política, como el vídeo y las fotos de la performance que presentamos y que ha sido una de las piezas más divulgadas por los medios de comunicación en El Salvador. En esta pieza, el artista denuncia el sistema electoral salvadoreño, haciendo una relación de las necesidades básicas de las personas con la corrupción del estado.

Verónica Vides estudió Diseño Artesanal y su obra, que se ha desarrollado desde lo tridimensional, la instalación, la intervención, las acciones, la fotografía y el vídeo, explora la relación del ser humano con su entorno reflexionando sobre nuestra interacción con el medio ambiente y la naturaleza, en la que observa una marcada mirada de separación que nos ubica como espectadores y no como parte intrínseca de ella. Las obras que presenta parten de su experiencia de haber migrado a la Patagonia, en Argentina, y la relación con el medio ambiente y entorno natural que eso implicó.

Fechas: Hasta el 29 de enero de 2022
Lugar: Espacio Mínimo, Madrid

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