Soto. La cuarta dimensión

by • 21 octubre, 2019 • Exposiciones, Madrid, PinturaComments (0)377

El Museo Guggenheim Bilbao acoge Soto. La cuarta dimensión, una exposición retrospectiva dedicada a repasar la obra de Jesús Rafael Soto (Ciudad Bolívar, Venezuela, 1923–París, Francia, 2005). La muestra reúne más de 60 obras, entre ellas varias esculturas participativas de gran formato que el artista venezolano denomina Penetrables y que figuran como una de sus más importantes e icónicas contribuciones a la historia reciente del arte. Además, presenta un importante número de pinturas y obras murales históricas que permiten entender el papel fundamental que juega Soto en la evolución del arte cinético entre principios de los años cincuenta y finales de los sesenta, permitiendo apreciar el desarrollo de su práctica artística hasta la primera década del siglo XXI.

Jesús Rafael Soto. Duomo centro rosso (Cúpula de centro rojo), 1997
Pintura sobre metal. 75 x 250 x 250 cm. Colección particular
© Jesús Rafael Soto, ADAGP, Paris / VEGAP, Bilbao, 2019

La exposición cuenta igualmente con piezas representativas de las series mayores de la obra del artista, como sus Volúmenes virtuales—obras verticales que evocan grandes figuras geométricas suspendidas en el aire—, Extensiones—piezas de suelo de las que emerge una masa cromática a veces opaca y a veces sutil como un halo—, y Progresiones—obras en que las formas aéreas parten tanto del suelo como del techo para encontrarse en lo que parece ser una secuencia cinética o un juego de tensiones interrumpido.

A todas las piezas reunidas dentro del Museo se añade la instalación en uno de los espacios exteriores de la espectacular obra Sphère Lutétia (1996), cuya presentación junto al estanque del Museo se extenderá durante la práctica totalidad de los cuatro meses que dura la exposición.

A lo largo de las cinco décadas de su carrera, Jesús Soto juega un papel fundamental en la redefinición del alcance y la función social de la obra de arte. Rompiendo con la convencional separación de pintura y escultura en los cincuenta, la práctica de Soto evoluciona progresivamente más allá del ámbito visual para adoptar un papel emblemático en el giro radical que dará el objeto artístico en los años posteriores. Así, de la investigación óptica de sus inicios, pasa a formar parte del primer grupo de artistas cinéticos en París—junto con figuras como Jean Tinguely, Iacov Agam y Victor Vasarely—. Se asocia igualmente con importantes grupos internacionales como Zero, así como del círculo de la galería Signals en Londres.

Jesús Rafael Soto. Penetrable blanco y amarillo, 1968
Metal pintado, estructura de aluminio y serigrafía sobre paneles de metacrilato. 250 x 300 x 300 cm. Colección particular
© Jesús Rafael Soto, ADAGP, Paris / VEGAP, Bilbao, 2019

A partir de 1967, Soto empieza a desarrollar la serie de Penetrables—grandes estructuras cúbicas hechas de filamentos colgantes de plástico o metal—en la que trabaja hasta el final de su carrera. A la vez, continúa trabajando en series pictóricas y arquitectónicas cuyo potencial participativo se desarrolla sin la entrada completa del espectador dentro de la obra, aunque requiriendo siempre la participación y el movimiento de este último. Hasta su fallecimiento en 2005, Soto sigue realizando encargos de gran escala para espacios públicos e instituciones. Museos como el Stedelijk de Amsterdam en 1967, el Solomon R. Guggenheim de Nueva York en 1974, el Palacio de Velázquez de Madrid en 1982, o el Jeu de Paume de París en 1997 le dedicarán importantes muestras de carácter retrospectivo y antológico.

Subrayando una concepción de la experiencia en términos de temporalidad, intensidad y participación del espectador, la exposición Soto. La cuarta dimensión ofrece una oportunidad inusitada para reexaminar la trayectoria visionaria y transformadora de este artista. La idea de una “cuarta dimensión” evoca la unidad de espacio y duración, forma plástica y experiencia en el tiempo, y es uno de los conceptos fundamentales que los artistas de mitad de siglo XX heredan del periodo de espiritualidad casi utópica de las vanguardias. Para Soto, el artista debe trabajar en un ámbito de investigación compartido con la ciencia y la filosofía.

Jesús Rafael Soto. Sin título, 1958
Hierro pintado y pintura sobre madera. 100 x 100 x 38 cm
Colección Patricia Phelps de Cisneros
© Jesús Rafael Soto, ADAGP, Paris / VEGAP, Bilbao, 2019

Como experiencia estética, la cuarta dimensión se abre paso en todas las obras abstractas y dinámicas de Soto, manifestándose de manera superlativa en sus icónicos Penetrables. Con ellos, Soto se anticipa a las nuevas orientaciones, contextuales y relacionales, que tomará la obra de arte contemporánea desde los años setenta en adelante. Según el propio artista “En los Penetrables el espectador se adentra por hilos verticales o barras que llenan la totalidad del espacio disponible y constituyen la obra en sí. A partir de ese momento, espectador y obra quedan entreverados de forma física e inextricable.”

Junto a las piezas de Soto reunidas en la muestra, el Museo Guggenheim Bilbao presenta una importante selección de elementos de archivo que permiten contextualizar y comprender la práctica de este artista venezolano afincado en Francia, cuya obra conoce un gran auge en toda Europa a lo largo de sus cinco décadas de trabajo plástico.

La exposición Soto. La cuarta dimensión, ha sido organizada por el Museo Guggenheim Bilbao en colaboración con el Atelier Soto en París, y cuenta además con importantes préstamos de colecciones públicas y privadas, provenientes tanto de Europa como de Estados Unidos.

Fechas: Hasta el 9 de febrero de 2020
Lugar: Museo Guggenheim Bilbao

Post Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *