Tania Bruguera: 10,142,926

by • 8 octubre, 2018 • Exposiciones, Instalación, Londres, MadridComments (0)669

La Sala de las Turbinas de la Tate Modern acoge una serie de intervenciones de la artista y activista cubana Tania Bruguera. El proyecto “Tania Bruguera: 10,142,926” surge en respuesta de la crisis de la migración, centrándose en lo que significa actuar e interactuar localmente.

El número del título, 10.142.926, se refiere a la cantidad de personas que migraron de un país a otro el año pasado a la que se ha sumado la cantidad de muertes de migrantes registradas en lo que va de año, para indicar la escala de la migración masiva y los riesgos involucrados. En lugar de imprimirse en carteles o etiquetas, este título numérico cambiante se estampa directamente en las manos de los visitantes.

Si bien estas estadísticas pueden parecer abrumadoras, Bruguera apunta a contrarrestarlas enfocándose en los actos de los individuos. Ella ha reunido a un grupo de 21 personas que viven o trabajan en el mismo código postal que la Tate Modern para explorar cómo el museo puede aprender y adaptarse a su comunidad local más allá de la duración del proyecto. Como una de sus primeras acciones, el edificio norte de Tate Modern, Boiler House, ha sido rebautizado en honor a la activista local Natalie Bell, elegida por su contribución positiva a la vida de otras personas en SE1. El cambio de nombre, que estará vigente durante un año, reconoce el valor del trabajo comunitario para la sociedad. Esta idea se explora más a fondo en un manifiesto escrito por los vecinos que propone una cultura de conexión y compromiso mutuo, que aparece automáticamente a los visitantes cuando se registran en el WiFi gratuito de la galería.

Además, los visitantes escucharan un sonido de baja frecuencia, creado por Bruguera en colaboración con el artista sonoro y fundador de Hyperdub, Steve Goodman (conocido como Kode9), que carga al espacio con una energía inquietante y la sensación de que algo está cambiando.

La sala de entrada también está cubierta por un suelo negro aparentemente liso, debajo del cual se oculta una gran imagen, elegida por Natalie Bell, que representa la cara de Yousef, un joven que dejó Siria en 2011 y encontró apoyo emocional y práctico a través de SE1 United, una organización benéfica local que Bell ayuda a administrar. Ahora estudia ciencias biomédicas y trabaja para el NHS. Bruguera ve esta imagen como un “mural horizontal”, tan grande que solo se puede leer a distancia pero que está oculto por lo que solo aquellos que se encuentran a poca distancia pueden hacerlo visible. Los visitantes pueden tratar de revelar este retrato gigante a través de una acción colectiva tocando el material (sensible al calor) para exponer la imagen de abajo.

Actualmente, las noticias nos presenta a la migración como una crisis interminable que está más allá de nuestro control, por ello Bruguera quiere romper nuestras barreras emocionales para combatir la apatía provocada por esta saturación de noticias. Así, en una sala contigua a la Sala de Turbinas se ha liberado un compuesto orgánico que provoca lágrimas y causa lo que la artista describe como “empatía forzada”: una reacción física a través de la cual espera provocar una respuesta emocional compartida.

Este proyecto es la cuarta iniciativa enmarcada en Hyundai Commission, que presenta una serie de trabajos específicos para el sitio creados para el Turbine Hall por reconocidos artistas internacionales, como parte de la asociación entre Tate y Hyundai Motor.
Fechas: Hasta el 24 de febrero de 2019
Lugar: Tate Modern, Londres

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