Why not Judy Chicago? Arte feminista en Bilbao

by • 6 octubre, 2015 • Bilbao, Centros de arte, ExposicionesComments (0)2830

Alhondiga Bilbao acoge la exposición ‘Why Not Judy Chicago?’, la individual más completa realizada en Europa sobre Judy Chicago, una de las pioneras del arte feminista. La muestra recorre más de 50 años de trabajo organizados en torno a las principales problemáticas conceptuales, visuales y políticas que la artista ha planteado y plantea a la institución arte y a las sociedades patriarcales contemporáneas.

Judy Chicago

Incidiendo en la estrecha relación que mantienen su trabajo de artista, de educadora de arte y de escritora, propone una aproximación holística a su carrera que enfatiza la voluntad de la artista de operar simultáneamente en las diferentes instancias que estructuran la institución arte.

Judy Chicago forma parte de la primera generación de mujeres que se incorporaron a la práctica y a la teoría del arte junto a lo que en EE.UU se denomina ‘Segunda Ola’ del feminismo. En aquel contexto político, social, intelectual y artístico, en el que se cuestionaban los saberes heredados porque perpetuaban la dominación masculina, Chicago concibió su carrera en torno a las nociones de déficit y desobediencia. Será su frontal rechazo a acatar el mandato patriarcal que somete a las mujeres mediante ideologías que propugnan su natural inferioridad, y que preconizan que ‘la biología es destino’, lo que hará de ella una artista radicalmente innovadora. Su desobediencia feminista le revelará el déficit de representaciones femeninas de carácter activo en el imaginario colectivo, así como el de narrativas que sitúen en positivo a las mujeres en la historia. Chicago hizo de estos déficits los dos ejes principales sobre los que gira su trabajo.

El primero dedicado a la creación de una iconografía femenina y feminista que, representando a las mujeres, desvela, denuncia y desafía el falocentrismo que opera como masculino universal en el régimen visual contemporáneo. Este eje arranca con las primeras obras que la artista produjo a principios de los años 60, en las que advierte que la diferencia sexual, entendida como la lógica que fundamenta la discriminación, opresión y explotación de las mujeres, está también inscrita en el régimen visual. Paulatinamente Chicago ira produciendo un imaginario abstracto construido sobre una forma central, a menudo circular, para dar paso a una iconografía que específicamente represente los genitales femeninos. En esos años de feminismo incipiente en el arte, para la artista se trata de romper el silencio impuesto y de representar la identidad negada, pero también de comenzar una exploración estética sobre qué significa ser mujer desde la experiencia personal, la perspectiva histórica y la reflexión filosófica.

El segundo eje, que interactúa con el primero, gira en torno a la historia. El interés de Chicago por la historia se remonta a sus años de estudiante en los que descubre perpleja que en su formación académica no se le ofrecen referentes femeninos. Inicia entonces un proceso de búsqueda en la historia del pensamiento feminista que le proporcione una genealogía de mujeres, en el arte y en todos los ámbitos de actividad, que en especial a partir de 1970, informa de una manera directa su trabajo. Aquel año puso en marcha el primero de sus proyectos educativos de arte, en los que la toma de conciencia feminista era su base fundamental y que aunque en un principio sólo se ofrecerán a grupos de mujeres, en una segunda etapa también incorporan a varones.

A principios de los 70 también impulsa una serie de proyectos artísticos colaborativos que marcaron hitos en el Arte Feminista y que desembocaron en una serie de obras en las que destaca la incorporación de técnicas, como la costura o el bordado, que se asocian a un universo femenino, y que responden a su preocupación por la producción de una historia visual de las mujeres. En su búsqueda de referentes femeninos, Chicago no sólo constató la existencia de mujeres insignes en todas las épocas, sino que descubrió que sus figuras habían sido sistemáticamente borradas de ellas. De ahí que, buena parte de la creación artística de Chicago rinda homenaje, y en algún caso incluso en forma de monumento, a las figuras y logros de las mujeres que una historia androcéntrica ha negado o minimizado.

En una nueva aproximación a la historia, las piezas más recientes de esta exposición excavan en las religiones y en la denominada cultura popular como si de archivos históricos de conocimiento se tratara y evidencian, de forma especial, la riqueza y la complejidad de la mirada feminista de Chicago. La mirada feminista es el único ‘método’ de observación de las sociedades humanas que no olvida que la diferencia sexual se produce en conjunción con la de raza/etnia, clase y edad. Una mirada que Chicago propone al comienzo del siglo XXI para ahondar en la redefinición y aplicación de la agenda contemporánea de los derechos humanos.

Recordando una vez más la máxima del feminismo ‘lo personal es político’ el título de la exposición ‘¿Por qué no Judy Chicago?’ pretende transcender la dimensión particular para abordar la cuestión del (no) reconocimiento de las artistas mujeres y, en concreto, el de las artistas feministas. En su dimensión particular, el título también evoca otra pregunta: ¿Por qué una de las legendarias pioneras del Arte Feminista, y una de las artistas vivas más populares de los EE.UU., sigue sin ser reconocida por las instituciones de arte hegemónicas?.

‘¿Por qué no Judy Chicago?’ es una coproduc¬ción de Azkuna Zentroa y el CAPC (Musée d´art Contemporain de Bordeaux), con la colabora¬ción de Penn State University, SFMOMA (San Francisco Museum of Modern Art), Albuquerque Museum y ARTdivas Inc.

Artista: Judy Chicago
Fechas: Hasta el 10 de enero de 2016
Lugar: Azkuna Zentroa Alhóndiga, Bilbao

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