Woman Art House: Adriana Lestido

by • 23 abril, 2021 • Woman Art HouseComments (0)442

Adriana Lestido es una de las figuras más reconocidas dentro de la fotografía argentina contemporánea. Primera fotógrafa de su país en recibir la prestigiosa beca Guggenheim, su obra se encuentra en museos de todo el mundo desde Estados Unidos y Venezuela hasta Francia, España, Alemania y Suecia. ¿Quieres conocer su historia? Este es tu lugar.

Adriana Lestido

Nacida en Buenos Aires en 1955, Adriana considera que la fotografía ha sido su gran compañera de vida. Pero es cierto que descubrió su vocación de forma tardía: inicialmente quiso estudiar ingeniería y no fue hasta 1979 cuando dejó todo para entrar en la Escuela de Cine de Avellaneda. Su amor por las instantáneas llegó entonces: “me tomó por completo, como nunca nada en la vida”.

Adriana Lestido. Hospital infanto-juvenil

Y esa pasión le ayudó a sobrellevar los momentos más duros que vivió en su juventud. Lestido vivió en sus comienzos la dictadura argentina (sufriendo incluso la desaparición de su marido) y la fotografía fue una vía de comunicación: “creo que la necesidad de hacer fotografías, de trabajar imágenes de luz viene de ahí, de haber vivido tanta oscuridad, como una forma de conjurar la muerte”.  

A pesar de su amor y pasión por la cámara, los primeros años fueron duros a la hora de buscar empleo: “había poquísimas minas reporteras, rebotaba en todos lados. Y además no tenía mucho para mostrar”. Eso no le impidió, aún así, encontrar su lugar: consiguió pronto empleo como fotoperiodista para diarios argentinos de gran importancia como La Voz y Página/12. 

Adriana Lestido. Madres adolescentes

Fue en aquella época, en un acto de Madres de Plaza de Mayo en la Plaza Alsina de Avellaneda, donde captó una de sus imágenes más icónicas: la fotografía de una niña y su madre, que pronto se convirtió en un símbolo de lucha, injusticia, supervivencia y resistencia. La propia Lestido lo recuerda así:  “en la plaza había una nena con pañuelo blanco que lloraba, todos los fotógrafos estaban alrededor haciéndole fotos. A mí me dio pudor levantar la cámara en ese momento pero cuando empezó el acto y los fotógrafos fueron al palco a fotografiar a los oradores, me quedé al lado de la nena y de su mamá, que tendría mi edad. En un momento la alzó, gritaron las dos y ahí hice la foto”. 

Adriana Lestido. Madres adolescentes

Esta captura fue solo el origen del espíritu social que ha impregnado toda su fotografía posterior. A lo largo de los años, ha sido capaz de realizar auténticos retratos sociales (en los que la mujer tiene un papel fundamental). Presenta realidades trágicas donde se respira la parte más cruda de la realidad, y también la parte más íntima y delicada de las personas. Un equilibrio que impacta, que congela, que llega a lo más hondo. 

¿Entre sus trabajos posteriores más destacables? Podemos mencionar su serie “Hospital Infanto Juvenil” 1986-1988)… o incluso su proyecto “Madres adolescentes” (1988-90), toda una declaración de intenciones. Con esta última serie, fue capaz de captar la soledad y el miedo que sufrían las adolescentes de bajos ingresos cuando se convertían en madres, además de la desprotección y segregación social con las que se topaban. Tal como mencionó la artista Sara Facio, “esas madres-niñas que atienden y acarician a sus hijos como si fueran juguetes, viviendo aparentemente en total inocencia y fuera de toda racionalidad, nos llenó de congoja”.

Adriana Lestido. Madres adolescentes

No podemos olvidar tampoco “Mujeres presas” (1991-93), serie que queda en la retina, que impacta y emociona… y que Lestido pudo realizar con la ayuda de una beca de la Hasselblad Foundation. Su idea original era registrar la maternidad en prisión, pero la realidad que encontró en la cárcel de mujeres de Los Hornos de La Plata la llevó mucho más allá de su idea original. Durante un año entero retrató, con sinceridad y entereza, la soledad, las ausencias, la tristeza, la desesperación, el vacío y la inseguridad a través de los ojos de las mujeres. La propia artista confesó que “fue muy duro hacer ese trabajo, mucho más duro de lo que imaginaba. Tuve momentos de crisis fuertes mientras lo hacía. Pensé que no iba a poder terminarlo, pero por suerte pude y así logré sacarme un gran peso de encima”.

Solo un par de años después de terminar esta serie, en 1995, Andrea se lanzó a la piscina e inició “Madres e hijas”, su última serie dedicada exclusivamente a las mujeres y sobre la maternidad. Durante 3 años acompañó a 4 madres con sus respectivas hijas en cada etapa de su vida, creando fotos directas y testimoniales. Con ellas retrato los conflictos y problemas entre varias generaciones, las necesidades de madres e hijas, su intimidad, la desolación y los problemas de la maternidad.

Adriana Lestido. Madres e hijas

Todas esas obras no son más que un ejemplo del poderío y del realismo que es capaz de captar Lestido. Según palabras del  crítico de arte Rodrigo Alonso, ella “es una practicante de la fotografía directa. Prefiere retratar a sus personajes en su entorno, en sus acciones cotidianas, en sus espacios vitales, evitando las escenografías y las poses forzadas. Su cámara está atenta a los pequeños gestos, los movimientos involuntarios, los momentos donde su presencia ha desaparecido por completo para los fotografiados. Recurre a la fotografía en blanco y negro, quizás no sólo porque ésta se ha identificado frecuentemente con el registro de la realidad, sino también porque los acontecimientos que registra no precisan aditamentos cosméticos.”

Adriana Lestido. Mujeres presas

La propia artista explica así la razón de elegir el bicolor:  “el blanco y negro tiene la profundidad de lo básico, de lo que es más medular, visceral. Es la imagen pura, que no produce distracción. Tiene que ver con el tipo de cosas que yo intento captar en mis temas. No es que rechace el color, de hecho lo he usado. Pero como la expresión se relaciona con el inconsciente, es como en los sueños: uno recuerda la imagen, que puede tener o no color. La imagen está por encima o por detrás del color.”

Sea por el color, por la intriga o por la realidad que Lestido imprime en sus retratos, las series previamente mencionadas dejan huella al espectador  por dejar un lugar a aquellos más invisibles, por mostrar la angustia y el dolor de aquellos que no tienen voz. Aún así también ha dedicado tiempo, sobre todo en los últimos años, a la fotografía de viajes. Ha retratado de hecho los paisajes más emblemáticos y recónditos de la tierra, como en sus series «México» o  «Antártida Negra».

Adriana Lestido. Madres Dos de Mayo

Estas obras captan auténticos viajes en 2 sentidos: por un lado viajes a regiones aisladas del mundo; por otro lado viajes al propio interior de la artista. Ella fotografía no solo lo que ve, sino aquello que percibe… presentando así sus miedos, sus intereses, sus emociones.

Su realismo, su sinceridad y las emociones que es capaz de captar han ayudado a Laresa a ganar numerosos premios como el Premio Mother Jones o el Gran Premio Adquisición del Salón Nacional de Fotografía… y a ser nombrada Personalidad Destacada de la Cultura de la Legislatura de Buenos Aires. 

¿Quieres conocer más sobre ella?

Visita su página web.
Lee una de sus últimas entrevistas en El País. 
O lee este artículo en Revista Cabal.

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