Woman Art House: Lorenza Böttner

by • 15 febrero, 2019 • Woman Art HouseComments (0)521

 “Lorenza es físicamente discapacitada, no tiene brazos. Aun así es capaz de hacer todo lo que otra persona puede hacer… uno de sus más notables talentos es la pintura, la cual realiza con sus pies en las aceras de Nueva York. Ella también es escultora, ceramista y bailarina.”

Esta descripción sobre Lorenza Böttner es tan sintética como controvertida.

Reflexionemos sobre ella, pues, con nuestro artículo semanal en #WomanArtHouse.


La breve carrera artística de Lorenza Böttner (Chile, 1959 – Alemania, 1994) fue una aguda crítica contra la doble invisibilización a la que son sometidas, por un lado, las personas transgénero y, por otro, las personas funcionalmente diversas.

Böttner, mediante técnicas diversas (desde la pintura, su gran talento, el dibujo a rotulador o pastel, la fotografía, la performance y “pintura bailada”, cuya invención se le atribuye) construye toda una oda personal a la disidencia entre el cuerpo y el género.

La artista, de origen alemán, fue bautizada, con sexo masculino de nacimiento, como Ernst Lorenz Böttner. Vivió en Chile hasta que, con 8 años, sufrió un grave accidente trepando un poste eléctrico, que desembocó en la amputación de sus dos brazos. Fue trasladada a Alemania, país de su familia, donde le intervienen quirúrgicamente en varias ocasiones. Finalmente su caso fue catalogado como de “niño discapacitado.”

Lorenza Böttner ©Mathias Voelzke

Böttner se rebeló ante esta etiqueta que le privaba, supuestamente, de muchas de sus capacidades naturales. Valientemente, siendo adolescente, rechazó llevar las prótesis y recibir educación en entornos segregados. Muy a lo contrario de la educación que había programada para jóvenes en su situación, se formó en danza: ballet, jazz y claqué, comenzando entonces actuaciones públicas.

En la Escuela de Arte y Diseño de Kassel aprendió a pintar con los pies y la boca, como muchos artistas sin extremidades que pintaban en la calle para vivir, pero dando a esta práctica un giro transgresor de reivindicación y visibilización. Renegaba de ese espacio marginal que la sociedad había dado, condescendientemente y con lástima, a los artistas sin alguna extremidad, que se veían abocados a pintar en la calle convertidos en un espectáculo más por su anatomía que por sus capacidades creativas. Así, convirtió su cuerpo en una extensión de su obra y su leit motiv.

“Total, la gente me mira aunque vaya vestida normal…” declaró abiertamente.

En esta línea de trabajo, en 1984 Lorenza se graduó con una tesis titulada “Behindert?” («¿Discapacitado?») en la que ahonda en la figura del freak, una etiqueta extendida por los MMCC como la película “Freaks” (dirigida en 1932 por Tod Browning), imagen que pena y doblega a los cuerpos no normativos, convirtiéndolos en espectáculo.

Se rebautizó con el nombre de Lorenza Böttner. A partir de entonces se retrata continuamente, a veces con ropa “de mujer” diseñada para cuerpos sin brazos. Sus secuencias fotográficas documentan el profundo proceso de transformación que vivió y sirven como tecnologías performativas que construyen una subjetividad propia.

Mientras que el discurso médico y publicitario contribuyen a la asexualización del cuerpo dañado, Lorenza lo erotiza sin tapujo ni tabú, empleando su propio cuerpo para ello y dotándolo de potencia política y sexual, convirtiéndose en un manifiesto escultórico vivo que exclama: «Soy transgénero, no tengo brazos, pero miradme…¡estoy aquí!»

Böttner hace de las calles su particular escenario para la politización de la diferencia corporal. Transformó y elevó la pintura callejera de personas sin miembros en arte de performance, bajo el término “pintura bailada”: danzaba y pintaba con los pies.

La subversión en la obra de Böttner se manifiesta en ese ejercicio de reversión de la pintura pública, tanto en la temática escogida (escenas de brutalidad policial, autorretratos amamantando) como en el lenguaje conceptual que combina en sus técnicas.

En su exitosa actuación “Venus de Milo” Lorenza pintó mientras bailaba en un lienzo sobre el suelo de la calle de Kassel, y luego en Nueva York y San Francisco, reclamando el derecho de existir y crear en un cuerpo sin brazos transgénero.

Movida por su gran conciencia y compromiso social, estuvo afiliada a Disabled Artists Network, donde en los’80 participó activamente junto a artistas como Sandra Aronson en la defensa de la existencia de una tradición artística de pintura con boca y pies que merecía ser reconocida por la historia del arte y las instituciones.

Los dibujos eróticos de Böttner son una crítica y repulsa del discurso médico sobre la diversidad funcional. Con ellos se enfrenta a los códigos que desexualizan e invisibilizan los cuerpos «discapacitados» y reclama el derecho al placer o al deseo.

Lorenza Böttner © Mathias Voelzke

Aunque la norma considera que el cuerpo dañado evita verse,ella trabaja intensamente el autorretrato dotándolo de fantasía y sensualidad, mostrando que es a “las personas normales” las que les incomoda ver otras realidades

En 1988 Böttner se mudó a Barcelona, donde establece vínculos con artistas de la localidad que marcan su trayectoria. En 1992 encarnó a Petra, la mascota paralímpica diseñada por Mariscal. Su actuación en las Paraolimpiadas causó un gran impacto.

Lorenza Böttner falleció en 1994, por complicaciones relacionadas con el VIH. Contaba  33 años de edad. Su corta trayectoria fue una lucha contra la dictadura de la normalidad social y las etiquetas de “artista  discapacitado” y normativamente “masculino”.

Digna de mención fue la exposición“Réquiem por la norma”,comisariada por Paul B.Preciado; un clamor por la necesidad de liberar del estigma de la discapacidad a  artistas con diversidad funcional e introducirles en el relato de la Hª del arte y las instituciones.

Podéis profundizar más en los siguientes videos:  http://ajuntament.barcelona.cat/lavirreina/en/resources/vivir-y-otras-ficciones-lorenzas-way/358    https://www.youtube.com/watch?v=rwvS-FprT9o y https://www.youtube.com/watch?v=Sd6bJSSl-sg

El arte de Lorenza Böttner, su fuerza, la energía y el optimismo feroz que desprendía en su trabajo, su compromiso por la inclusión y la sororidad , es el mayor legado y la mejor lección con la que debemos contar hoy día


El próximo domingo 17 nos acercaremos a la trayectoria de la artista Cindy Sherman de la mano de Isabel González (@Issart). Podéis seguir el debate desde la cuenta de la autora o siguiendo el hashtag #womanarthouse ¡Os esperamos!

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